El reflejo más directo de una piel sana y cuidada es su buen aspecto. Se trata del órgano más extenso del cuerpo y su correcta nutrición e hidratación se traduce en una dermis firme, joven y vital. Los efectos positivos no se quedan ahí. La piel no actúa en solitario. Su presencia es imprescindible para el resto del organismo e interacciona con él para garantizar su buen funcionamiento y la protección frente a agentes externos. Es como una barrera contra bacterias y otros cuerpos extraños y regula la temperatura corporal y el metabolismo.

Al descanso, la nutrición y el ejercicio, debemos añadir una correcta limpieza de la piel y la aplicación diaria de dermocosméticos. Todo esto es imprescindible para que el órgano más extenso del cuerpo mantenga un buen aspecto tanto por fuera como por dentro. Pero la edad, el clima, las enfermedades, el sexo y demás agentes externos pasan factura y nos obligan a paliar sus efectos con la mejor crema para pieles sensibles, complicando aún más la búsqueda del producto ideal: hidrantes, regeneradores, para dermis dañadas, para las maduras…

Las claves de una piel sana

Nunca es tarde para empezar a cuidar la dermis. Cuando se muestra apagada, dañada o descamada, además de aplicar una crema hidratante para pieles sensibles, es recomendable seguir estos consejos para recuperar su salud:

  • Protección frente los rayos UV.
  • Higiene correcta y completa, todas las mañanas y noches.
  • Alimentación cuidada y supresión de malos hábitos como el tabaco, el alcohol o el consumo excesivo de azúcar.
  • Hidratación con la mejor crema hidratante para pieles sensibles y mucho mimo.
  • Ejercicio físico.

Crema hidratante para la piel sensible

En cualquiera de los casos, si quieres conocer el verdadero estado de salud de tu piel, puedes acudir a un dermatólogo. Este especialista es el que más te puede ayudar a conocer las debilidades y las necesidades de tu dermis y te ayudará a mejorarla hasta que esté completamente sana. Elige cremas hidratantes para piel sensible compuestas por ingredientes naturales, sin parabenos ni alérgenos, y empezarás a notar los cambios en menos tiempo del que esperas.

Aunque no lo parezca, los cosméticos caducan. No importa el cuidado que tengas con tus productos, pasados unos meses desde su apertura, su tiempo de vida útil empieza a correr más rápido de lo que tardamos en consumirlos. Si tienes dermocosméticos almacenados y recurres a ellos solo de vez en cuando, te recomendamos revisarlos y hacer una limpieza de todos aquellos que lleven muchos meses abiertos.

Normalmente, todos estos productos están compuestos por agentes conservadores, antioxidantes, bactericidas y fungicidas que los mantienen frescos durante unos 36 meses desde su fabricación. Pero al estrenarlos, entran en contacto con el aire y con otros agentes externos, como las bacterias de nuestros propios dedos, y empiezan a perder propiedades e, incluso, a provocar reacciones adversas en nuestra piel.

Además de tener siempre en cuenta la caducidad de los cosméticos, podemos seguir una serie de pasos para reducir los efectos del aire sobre su composición:

  • Cerrar bien todos los frascos, para que el producto no se evapore ni se oxide.
  • Guardarlos en lugares frescos y secos, lejos de la luz y de los cambios de temperatura. Si abres un producto que sabes que vas a tardar en acabar, puedes dejarlo en la nevera.
  • Todos los cosméticos usados durante cualquier enfermedad o infección deben ser desechados.

Cuándo se caducan los cosméticos

El sistema airless en los envases de los productos cosméticos

Con el objetivo de frenar los efectos negativos del aire sobre los cosméticos naturales, algunos fabricantes como Bioxán han empezado a desarrollar envases eficientes que aseguran el aprovechamiento de los productos que contienen en más de un 90%. ¿Cómo? Con el denominado sistema airless, un mecanismo que dosifica el producto y extrae del bote la porción necesaria para su aplicación directa. De esta manera, la caducidad de los cosméticos se alarga y la higiene y la limpieza en su uso están asegurados.

El principal motivo que ha llevado a empresas como Bioxán a desarrollar el sistema airless es mantener el cuidado de la piel como principio básico de todos sus productos. Los envases normales exponen a los cosméticos naturales a los efectos directos de la oxidación y de otros agentes contaminantes durante todo su uso.

Como consecuencia, sus propiedades podrían verse comprometidas y provocar algún daño en la piel, sobre todo, en las más sensibles y dañadas. El sistema airless, además de prevenir la contaminación del producto, permite que los usuarios aprovechen, prácticamente, el 98% del contenido.

Revisa todos tus productos de belleza, encuentra aquellos que debes retirar y empieza a utilizar cosméticos naturales y cremas de farmacia buenas que incluyan el sistema airless en sus envases. Y si quieres saber más sobre Bioxán, consulta nuestras preguntas frecuentes.

Aunque el refrán nos recomienda no quitarnos el sayo hasta bien entrado junio, los primeros rayos solares antes de la llegada de la época estival (los más dañinos) acaban seduciéndonos hasta que nos exponemos a ellos sin apenas aplicarnos cremas corporales o sin seguir los consejos más extendidos sobre el cuidado de la piel frente a los rayos ultravioleta.

Como consecuencia, comienza la temporada de pieles enrojecidas y quemaduras de menor o mayor grado que siempre nos pillan desprevenidos, sin conocer ni haber probado ninguna de las cremas de dermocosmética de farmacia especialmente creadas cada temporada para contrarrestar los efectos del sol.

Según la teoría, una quemadura es una reacción de la piel a una exposición excesiva a los rayos UV y la muestra palpable de que se ha producido un daño en la dermis. En la práctica, el paso posterior a la falta de aplicación de una crema corporal adecuada supone la aparición de rojeces o, incluso, inflamaciones y ampollas.

¿Cuándo aparecen todos estos efectos? No nos solemos dar cuenta hasta que ya es demasiado tarde, bien porque nos resulta muy agradable estar bajo la influencia directa de los rayos del sol, o bien por un simple descuido: nos quedamos dormidos, nos olvidamos del protector o no renovamos su aplicación después del baño.

Según la sociedad ‘Skin Cancer Foundation’, aunque aparentemente este tipo de lesiones desparecen a los pocos días con el cuidado adecuado, pueden provocar daños irreparables a largo plazo para la piel. En este sentido, el objetivo que siempre se debe tener en mente es el del correcto cuidado y protección de la dermis frente a los efectos nocivos de los rayos UV. Pero, cuando ya no hay marcha atrás y sufrimos el llamado ‘efecto gamba’, lo mejor es seguir una serie de consejos para paliar los daños:

  • Si sientes la piel caliente o ligeramente enrojecida, lo primero que debes hacer es bajar la temperatura. Retírate del efecto directo de los rayos del sol y aplica productos fríos sobre la dermis: compresas o paños humedecidos o, incluso, baños en agua tibia.
  • Aplícate after-sun también lo antes posible y no te olvides de tu crema corporal hidratante. Las quemaduras hacen que la dermis pierda una importante cantidad de agua y es necesario reponerla. Consulta siempre con especialistas los consejos sobre las mejores cremas dermocosméticas de farmacia.
  • Evita los baños con agua salada y los geles fuertes, que irriten más la piel. Las quemaduras producen dolor y picor, pero debes evitar rascarte de manera demasiado efusiva para evitar empeorar el daño.
  • Cuando las quemaduras son graves o han salido ampollas, lo mejor es acudir al médico. En ocasiones, es necesaria la toma de antiinflamatorios y medicamentos.

Crema corporal de farmacia para quemadura solar

 Necesidades de las pieles con quemaduras

Cuando nos saltamos el paso del cuidado previo a la exposición al sol, los requerimientos posteriores de la dermis serán mayores. Después del ‘efecto gamba’, vienen otras secuelas como la descamación o la tirantez. Por ello, cuando hayamos curado las lesiones producidas por el sol, vamos a necesitar aplicar cremas corporales con todos los ingredientes necesarios para nutrirla correctamente y reparar el daño de manera profunda.

Para ello, necesitamos marcas de dermocosmética de farmacia que nos garanticen la presencia, entre otros, de Vitamina E, con efectos antioxidantes, la Vitamina C, con un elevado poder antienvejecimiento, y prebióticos, para fortalecer el sistema inmune.

Todas estas soluciones son solo para casos extremos. Intenta evitar el ‘efecto gamba’ con todas las recomendaciones, ya de sobra conocidas, sobre el cuidado frente al sol, como evitar la exposición en las horas de mayor influencia (entre las 12:00 y las 16:00), aplicar siempre el protector solar antes de salir de casa (aunque no vayamos directamente a tumbarnos a la playa) y no abusar de las exposiciones.

Durante todo el año, el cuidado de la piel es una constante. Pero con la llegada del calor, la influencia directa del sol y la subida notable de las temperaturas, se hace más que necesaria una correcta preparación de la dermis para que afronte los efectos de estos agentes externos con toda la fuerza que necesita. En el caso del rostro, este cuidado pasa por la aplicación de mascarillas faciales, al menos, una vez a la semana. Con solo añadir este gesto a la rutina de limpieza diaria, el cutis recupera la luminosidad, la hidratación y la firmeza.

Si aún desconoces este truco de belleza o lo has descartado de tu lista de cuidados antiarrugas según la edad especiales para la piel, deshaz tus pasos y toma buena nota de todos los beneficios que te puede aportar la mejor mascarilla facial para tu piel.

Los pros de las mascarillas faciales

Este tipo de dermocosméticos representan una inyección de energía, hidratación y nutrientes para la piel: son productos que favorecen el cuidado diario de la dermis aportándole un extra de belleza. No importa si tu piel es grasa, si necesita una mayor hidratación o si quieres reducir las líneas de expresión, el mercado ofrece una gran variedad de productos para solucionar cualquier problema de la dermis y encontrar la mejor mascarilla facial para cada persona. En cualquiera de los casos, la aplicación semanal de estos productos proporciona:

  1. Luminosidad a las pieles apagadas
  2. Limpieza para impurezas y poros abiertos
  3. Poder regenerativo e hidratante
  4. Nutrición intensiva
  5. Reducción significativa de las líneas de expresión

Cómo aplicar mascarilla facial correctamente

La aplicación de las mascarillas faciales

Una de las bases que permiten que las mascarillas faciales funcionen es el seguimiento de una rutina diaria de limpieza. De nada sirven todos sus poderes purificantes e hidratantes, si la piel llega a su aplicación sin el cuidado adecuado. En este sentido, los especialistas aconsejan echar mano de estos dermocosméticos una vez a la semana, en momentos en los que la relajación esté asegurada durante quince minutos (preferentemente por la tarde/noche).

En cuanto al método de aplicación, es importante hacerlo con la cara limpia, crear una capa uniforme y dejar actuar durante unos quince o veinte minutos (según las especificaciones del fabricante). Cuanto haya pasado el tiempo estipulado, se debe aclarar bien el rostro, hasta que no queden restos de producto, y sellar los poros con un tónico. Para finalizar esta rutina de belleza “extra”, tenemos que aplicar nuestra crema hidratante habitual y nuestra cara estará limpia y revitalizada.

Por último, pero no menos importante, cuanto más naturales sean sus ingredientes, mayores serán los beneficios que aporten estas mascarillas faciales a la piel. Busca productos con la calificación “bio” y sin parabenos, alérgenos y demás sustancias que puedan poner en peligro el equilibrio de la dermis del rostro.

Vídeo: Tips de Belleza: A trendy life «mascarilla facial»

 

Los efectos del paso del tiempo sobre el cuerpo de los adultos, antes o después, se hacen notar. Una de las manifestaciones más conocidas y temidas por todos es el momento en el que los niveles de hormonas empiezan a disminuir, entre los 40 y los 50 años, y que, comúnmente, conocemos como menopausia (en ellas) y andropausia (en ellos).

Más allá de las connotaciones anímicas, estos periodos tienen notables secuelas en el cuerpo y, en concreto, en uno de sus órganos más grandes: la piel. Antes de elegir la mejor crema hidratante para la cara, donde más se notan los efectos, se deben conocer los principales síntomas que hacen visible en el rostro la llegada de la madurez.

Dependiendo de la genética, de las características propias de cada piel y de la salud general del cuerpo, la dermis puede presentar una buena imagen y condición hasta los 50. En este punto, la flacidez, las arrugas, la aspereza o las dificultades de cicatrización son inevitables y exigen una mayor atención.

Esta preocupación es la misma para hombres y mujeres, aunque ellos tengan una piel más gruesa que la femenina, por lo que ambos comparten la necesidad de encontrar buenos productos cosméticos antiarrugas y cremas hidratantes para la cara que se conviertan en sus aliados contra el movimiento de las agujas del reloj.

Cómo es la piel durante la menopausia y la andropausia

  • Deshidratación. La piel se vuelve más frágil y débil frente a las agresiones externas y se nota más áspera, menos suave al tacto. En el caso de manos y pies, aparecen grietas y descamaciones.
  • Flacidez, sobre todo en el cuello y en la parte inferior del rostro. La dermis pierde elasticidad y se entrega a la fuerza de la gravedad.
  • Manchas oscuras y arrugas. En este momento, disminuyen los estrógenos y, con ello, la síntesis de menalina. Como consecuencia, aparecen manchas más claras y más oscuras al tono natural, generando un aspecto irregular y desequilibrado. Las arrugas, aunque sean cada vez más aceptadas, son la consecuencia directa de la pérdida de colágeno.
Cremas faciales recomendadas en la menopausia

El rostro suele ser la zona más afectada por los efectos del paso del tiempo. Por eso es tan importante aplicar una buena crema hidratante para la cara, que contribuya a la regeneración de la piel y aporte protección antioxidante.

Consejos para cuidar la piel de la cara en la madurez

  1. Hidratación. El rostro suele ser la zona más afectada por los efectos del paso del tiempo, sobre todo, por su contacto permanente con los agentes externos, sean cuales sean. Por eso, es necesaria la aplicación de una buena crema hidratante para la cara, sin parabenos ni perfumes, que contribuya a la regeneración de la piel y aporte protección antioxidante.
  2. Alimentación equilibrada. Incluye proteínas, frutas, verduras en abundancia y controla el consumo de los hidratos de carbono. Todas las vitaminas y minerales que puedas reforzar por medio de la dieta, ayudarán a controlar la salud tanto por dentro como por fuera. Si dejas de fumar y realizas algo de ejercicio, los beneficios serán aún más notables.
  3. Higiene personal. Es importante encontrar jabones líquidos que no irriten, protejan el pH de la piel y no la resequen. En este sentido, tanto estos geles como las cremas hidratantes para la cara y el cuerpo que apliquemos después de la ducha, deben ser hipoalergénicos.

Llega el buen tiempo y, con él, las ganas de pasar un rato al aire libre y disfrutando del sol. Es de sobra conocido que las pieles bronceadas son, aparentemente, más bonitas y quedan más vistosas con los colores alegres propios de la temporada estival. Pero esta condición de la dermis conlleva unos riesgos asociados que debemos evitar: arrugas, lesiones, manchas, quemaduras… Para ello, antes de exponer la piel a los rayos ultravioleta del sol del verano, es necesario prepararla y ponerla a punto para que gane resistencia frente a este conocido agresor externo, con cremas hidratantes y productos dermocosméticos que la alimenten y la nutran.

La dermis es el mayor órgano del cuerpo humano y, por eso, necesita una atención especial. Las recomendaciones de todos los expertos se fundamentan en tres pilares básicos:

  • Evitar la sobreexposición al sol;
  • Una buena hidratación;
  • Una correcta protección contra los rayos UVA.
Cuidado de la piel en verano

En verano, es recomendable incrementar la hidratación con una crema hidratante que se adapte a las características de tu piel, teniendo en cuenta propiedades como el poder antioxidante.

Prepara tu piel para el verano

Pero, como por naturaleza, tendemos a ponernos al sol, enumeramos alguno de los consejos básicos para evitar que la exposición al sol en los meses de mayor influencia perjudique a nuestra piel:

  1. Exfoliación. La época invernal, por el frío y el ambiente, hacen que la piel esté más seca y apagada. Por eso, cuando los termómetros empiezan a subir, es necesario retirar las células muertas de la dermis y recuperar su luminosidad. Inmediatamente después de aplicar el gel exfoliante, es necesaria una buena crema corporal, cargada de nutrientes esenciales, que ayude a regenerar la piel, la fortalezca frente a los agentes externos y recupere su elasticidad.
  2. Alimentación. La belleza empieza desde dentro. Por eso, la dieta suele estar siempre entre las recomendaciones esenciales para cuidar nuestro cuerpo y nuestro organismo. También es protagonista en el caso de la piel, puesto que, a partir de la ingesta diaria, se pueden conseguir las vitaminas y minerales adecuados para la perfecta nutrición de la dermis. Los más comunes: betacarotenos (vitamina A) presentes en las zanahorias, colágeno (Vitamina C) a través de las fresas y Omega 3 (para la elasticidad) abundante en las nueces.
  3. Bronceado saludable. Antes de enfrentarte cara a cara con el sol, es muy recomendable recurrir a algunos trucos como el uso de cremas autobronceadoras o el consumo de complejos vitamínicos naturales que aumentan las defensas de la piel frente a los rayos UVA, como pueden ser los complementos de betacarotenos. En cualquiera de los casos, la protección solar es esencial. No hay productos ni alimentos que sustituyan la eficacia ni la necesidad de las cremas solares.
  4. Protección permanente. Aunque no vayas a tomar el sol, échate siempre protectora. Esta es una recomendación que se debe seguir durante todo el año sin importar la estación: siempre que estemos en la calle, entramos en contacto con los rayos UVA.
  5. Hidratación. También es un cuidado que debemos mantener a lo largo del año pero, en los meses de verano, con mayor énfasis. Busca la crema facial que mejor se adapte a las características de tu piel y ten en cuenta propiedades como el poder antioxidante.

Con estos consejos y con buenos productos y cremas hidratantes hipoalergénicos tendrás todos los elementos de tu parte para tener la piel a punto de cara al verano.