Dicen que un buen amor y un buen embarazo hacen resplandecer la piel de una mujer. Pero, aunque todos lo hemos visto en alguna de nuestras conocidas, lo cierto es que no hay una base científica que convierta esta afirmación en norma. Sobre todo en el segundo de los casos, conseguir y mantener una piel sana y con buena apariencia es más difícil de lo habitual. Los cambios hormonales propios del periodo de gestación complican el proceso y exigen cuidados mayores (y algún que otro propósito).

Para conseguir una dermis balanceada y reluciente durante todo el embarazo, las futuras madres deben encontrar las cremas más adecuadas para su estado. No en vano, empiezan a cuidarse “por dos”. Si quieres saber cuáles son las mejores cremas para embarazadas y qué composiciones debes evitar para no correr riesgos innecesarios, no te pierdas este post.

¿Qué cremas usar durante el embarazo?

La aparición de estrías, varices, manchas o sequedad son solo algunos de los síntomas directos de los cambios hormonales producidos durante la gestación. Muchas mujeres muestran un rostro más luminoso e hidratado, sobre todo por el aumento del flujo sanguíneo. Pero en el resto del cuerpo pueden sufrir estas molestias cutáneas. Para prevenirlas o suavizarlas, lo más recomendable es buscar cremas hidratantes especialmente creadas para embarazadas, productos biológicos que cuidan la piel de la madre y evitan efectos nocivos en el hijo.  En cuanto a su uso, los expertos recomiendan:

  • Aplicarlas dos o más veces al día para mantener bien hidratada la dermis. Así, se evitará la aparición de estrías, sequedad y celulitis.
  • Además de las cremas hidratantes para embarazadas, es importante utilizar protectores solares para limitar la aparición de manchas.
  • Llevar a cabo una correcta limpieza de la piel del rostro y del resto del cuerpo antes de su aplicación.

¿Qué cremas están prohibidas durante el embarazo?

Algunos cosméticos están compuestos por ingredientes poco recomendables en mujeres gestantes:

  1. Retinol, propio de los productos antienvejecimiento. Su aplicación puede provocar malformaciones en el feto.
  2. Cafeína, presente en los anticelulíticos por su poder quemagrasas. Se debe evitar tanto durante el embarazo como en la lactancia. Esta sustancia puede traspasar la placenta o llegar a la leche materna.
  3. Aceites esenciales (no los vegetales como la rosa mosqueta).

Los productos biológicos, creados a base de ingredientes naturales y, sobre todo, sin parabenos, son la mejor recomendación a la hora de elegir las cremas para embarazadas. Bioxán, firma especializada en pieles muy dañadas, cuenta con una amplia gama de productos para mejorar la hidratación y la apariencia de la piel de todo el cuerpo durante tu embarazo.

Los frutos secos, las semillas de chía, los aceites vegetales, los pescados azules como el salmón o el atún… Todos estos alimentos son reconocidos y valorados por su alto contenido en Omega 3, una sustancia esencial para el organismo, que debemos consumir a diario (puesto que él mismo no la puede producir). Como el órgano más extenso del cuerpo, la dermis también necesita este tipo de grasa poliinsaturada para mantener sus características intactas. Más allá de las recomendaciones alimenticias de los expertos en nutrición y salud, ¿conoces los beneficios específicos del Omega 3 en la piel?

Aplicaciones del Omega 3 en la piel

El Omega 3 es uno de los ácidos grasos esenciales para nuestro cuerpo. Se le conoce por sus propiedades antiinflamatorias, su aportación al sistema inmune y el control de los niveles de colesterol [malo]. Pero ¿qué tiene que ver todo esto con nuestra dermis? Los beneficios del Omega 3 sobre la piel son una consecuencia directa de su actuación sobre el resto del organismo. Un consumo diario equilibrado de estas grasas saludables nos permite estar bien por dentro y se refleja por fuera.

El Omega 3, sobre todo en la piel seca, contribuye a:

  • Reparar y regenerar la piel. Uno de los principales beneficios del Omega 3 en la piel es su tratamiento desde el interior. Esta sustancia contribuye a la reconstrucción de las células. De esta manera, prepara la dermis para resistir mejor cualquier ataque interno o externo y la rejuvenece.
  • Prevenir o paliar la inflamación de los tejidos. La capacidad antiinflamatoria del Omega 3 también tiene sus beneficios sobre la piel. Una crema hidratante con estos ácidos grasos entre sus componentes reduce el enrojecimiento, la irritación y el hinchamiento de la dermis.
  • Mejorar la hidratación. Estos ácidos grasos constituyen un emoliente natural para la piel, sobre todo, si hablamos de las más secas. Si completamos la ingesta diaria de alimentos ricos en Omega 3 con la aplicación de cosméticos elaborados a base de este tipo de ingredientes naturales, nuestra piel lucirá sana, hidratada y resplandeciente. Aunque aquí desmentimos alguno de los mitos más extendidos sobre las cremas hidratantes.
  • Preparar la dermis para la exposición solar controlada. El Omega 3 es un potente antioxidante. Por ello, buscar cosméticos y alimentos que incluyan estos ácidos grasos, hace remitir la acción de los radicales libres que se generan por influencia de los rayos UV.

En Bioxán conocemos todos los beneficios del Omega 3 en la piel, por eso hemos desarrollado cremas hidratantes y productos cosméticos naturales, sin parabenos ni perfumes, ricos en esta sustancia. ¿Te animas a probarlos?

 

 

 

Durante el día, toda rutina de belleza debe incluir limpieza, hidratación y protección solar. Pero ¿qué pasa durante la noche? ¿Se mantiene el efecto de los cuidados aplicados a primera hora de la mañana? Evidentemente, no. Después de una larga jornada expuestos a la contaminación, el estrés del día a día e, incluso, el maquillaje, nuestra piel necesita un respiro y una nueva acometida de mimos.

Ya hemos hablado de la importancia del sueño para la regeneración del organismo en general y de la piel en particular. Pero aún no hemos explicado cuál es la mejor manera de preparar la piel para este descanso nocturno. Si sueles olvidarte de la crema de noche o la aplicas sin pensar en su utilidad, no pierdas detalle a lo que te contamos a continuación.

Beneficios de dormir

Crema de noche + Masaje facial: la suma del éxito

Mañana y noche. Estos son los dos momentos clave en los que debemos prestar especial atención a nuestro rostro si queremos mantener una imagen radiante y rejuvenecida. Una buena rutina nocturna asegura una cara radiante todas las mañanas. Pero, para ello, debemos prestar atención tanto a los cosméticos que utilizamos como a la técnica con la que los aplicamos. Al ser un momento de regeneración de la piel, lo ideal es elegir cremas ricas en antioxidantes y con cierto poder antiedad, como las de Bioxán. Pero más importante es su correcta aplicación: mediante un suave masaje que no te llevará más de cinco minutos.

  1. Limpieza en profundidad. Es un paso previo imprescindible. Debemos eliminar cualquier resto de suciedad del rostro, incluido el maquillaje.
  2. El contorno de ojos. Es uno de los grandes olvidados cuando tenemos prisa, pero las ojeras pronunciadas o las patas de gallo son dos de los elementos que más envejecen la mirada y el rostro en general. Aplica la crema para el contorno de ojos y extiéndela de la parte más externa a la interna de la cara, con pequeños toques de los dedos.
  3. La crema de noche. Frente, pómulos, mentón y cuello. Estos son los puntos de partida. Se necesita una cantidad abundante (sin excederse) para poder realizar el masaje facial completo. Por ello, debes extraer del envase la porción deseada y evitar, así, contaminar el resto del contenido. Colócala en la palma de la mano y ¡no frotes las manos entre sí!
    1. Ve aplicando la crema en los puntos estratégicos con un suave masaje circular, desde el centro del rostro hacia el exterior.
    2. Cuando llegues al cuello, cambia el movimiento circular por uno en línea recta: desde el mentón hasta el escote. Aplica la crema con una ligera presión y desplazando la mano de manera descendente y ascendente.

Si de verdad te comprometes con el cuidado nocturno de la piel y la prevención del envejecimiento, no te olvides de la rutina de ejercicios de gimnasia facial. ¿Preparados para parecer más joven cada mañana?

Madres y abuelas de todas las épocas han repetido hasta la saciedad el mismo mantra: el sol es vitamina pura para el organismo. Pero sin la protección ni los cuidados adecuados, puede resultar perjudicial. Cada vez son más las personas que, todos los veranos, se encuentran con la conocida como alergia al sol o fotodermatosis, una afección que va más allá del “efecto gamba”. Rojeces, erupciones, urticarias y demás lesiones dérmicas son algunas de las manifestaciones de esta dolencia desencadenada por la influencia directa de los rayos ultravioleta. Conoce a fondo la alergia solar y cuál es la mejor manera de evitarla.

¿Qué es la alergia al sol y cuáles son sus síntomas?

Lo cierto es que no existe la alergia solar como tal, sino que es una expresión popular que se ha extendido con el paso de los años y el aumento del número de casos. La fotodermatosis es, en realidad, un conjunto diverso de alteraciones y lesiones de la piel de diferente gravedad. El denominador común de todas ellas es la exposición al sol y el efecto directo de los rayos UVA y UVB. Su origen, sin embargo, puede señalar en direcciones diferentes, desde la herencia genética, hasta el consumo de determinados medicamentos o una predisposición natural de cada persona.

Las fotodermatosis más comunes son:

  • Urticaria solar. A los pocos minutos de la exposición, comienzan a aparecer ronchas, picor e inflamación de la piel. Es de las más resistentes, puesto que no solo aparece en verano y puede afectar, incluso, si la piel está expuesta a luces artificiales como los fluorescentes. Su principal efecto es la aparición de molestos granitos rojos.
  • Erupción polimorfa solar. Es la más habitual y aparece durante los meses de mayor influencia solar en zonas que, durante el resto del año, no están expuestas (escote, piernas, etc). Desaparece al final del verano y hasta el próximo periodo estival, de ahí la importancia de preparar la piel para la llegada de los meses más calurosos.
  • Fotosensibilidad, sobre todo, por medicamentos, perfumes o cosméticos. Algunos productos y tratamiento sensibilizan la piel frente a los rayos ultravioleta y se convierten en auténticos alérgenos.

Remedios frente a la alergia solar

El mejor remedio frente a la alergia solar y a sus diferentes manifestaciones es la prevención. Los rayos ultravioleta son uno de los enemigos de la piel más conocidos, aunque no siempre tomamos las medidas adecuadas para protegernos de ellos. Pero en cualquiera de los casos de dermatitis solar, el cuidado y la preparación de la piel antes de la exposición es una obligación aún más exigente. Lo más recomendable es utilizar a diario cremas hidratantes sin perfumes ni parabenos como las de Bioxán y aplicar, posteriormente, fotoprotectores con el factor adecuado.

En el caso de que la alergia solar ya haya aparecido, lo mejor es acudir a un especialista. Él podrá evaluar la gravedad de las lesiones dérmicas e indicar las cremas y los tratamientos más adecuados para cada tipo de reacción.

 

En la limpieza facial, nos solemos encontrar siempre con el mismo error de base: pecamos por exceso o por defecto. Como consecuencia, nos encontramos con pieles resecas, deshidratadas o dañadas por el abuso de ingredientes químicos o por el efecto de agentes nocivos. Conocemos la teoría, es decir, sabemos que debemos limpiar la cara a diario, de la misma manera que recordamos [aunque no siempre] que debemos desmaquillarnos antes de acostarnos. A pesar de ello, seguimos sin dominar la práctica.

Aclaramos algunas dudas sobre la higiene facial y te enseñamos cómo limpiar la piel del rostro para que luzca sano, hidratado y radiante.

Cómo limpiar la cara: dudas y errores

  • Más de dos lavados diarios. A veces, ni siquiera el segundo es necesario. Abusar del agua y de la limpieza del rostro es contraproducente: puede resecar la piel, generar más grasa y, en definitiva, acabar con la protección natural de la dermis. Lo ideal es hacerlo por la mañana y por la noche, como explicamos en estos consejos para levantarse con buena cara.
  • Toallitas desmaquillantes como solución mágica. Aunque son ciertamente útiles cuando no tenemos tiempo, no son tan eficaces como parecen. No todas valen para todos los tipos de piel y, además, no limpian la cara en profundidad.
  • ¿Agua caliente o fría? Mejor templada. Las temperaturas extremas pueden empeorar el estado de la piel y provocar irritación, descamación…
  • Exfoliar no es lo mismo que limpiar. La exfoliación es necesaria, al menos, una vez a la semana o cada quince días. Se trata de una limpieza en profundidad que busca cerrar los poros y mejorar el aspecto general del cutis. Pero no sustituye la rutina diaria ni puede aplicarse todos los días (es más agresiva).
  • Utilizar cepillos, esponjas y demás utensilios. Algunas “gurús” de moda y belleza enseñan las herramientas que utilizan para su rutina de cuidado facial diaria. Pero un mal uso de estos utensilios o, simplemente, su aplicación sobre pieles sensibles puede ser perjudicial. ¿Lo mejor? Utilizar las manos [lávalas previamente] y productos naturales sin perfumes ni parabenos.
  • No elegir el cosmético adecuado. Cada tipo de piel tiene unas necesidades diferentes. Sin los productos específicos para cada una de ellas, es imposible aprender cómo limpiar la cara correctamente.

Limpiar la piel sin fracasar en el intento

Si no cometes ninguno de estos errores en tu rutina de limpieza de la cara, pero esta sigue sin estar perfecta, algo estás haciendo mal. No te olvides de utilizar productos compuestos por ingredientes naturales, hidratantes y rejuvenecedores y de incluir algunos dermocosméticos imprescindibles como las mascarillas.

Además de la higiene diaria, cuida otros aspectos como una buena alimentación, el ejercicio, la protección frente a los rayos UV y el descanso. Con todas estas recomendaciones, la piel de tu rostro estará cuidada y resplandeciente.

 

Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, nuestra cara está en constante movimiento. Necesitamos seis músculos para mover los ojos, entre doce y diecisiete para sonreír y hasta 43 para fruncir el ceño. Repasa tus últimas 24 horas y piensa ¿cuántos de estos movimientos has realizado a lo largo del día? A pesar de esta constante actividad, traemos malas noticias: no es suficiente para mantener en forma nuestro cutis. Aunque suene a excentricidad, necesitamos unos minutos de gimnasia facial diaria para retrasar la aparición de flacidez.

Si no sabes cómo ejercitar los músculos de la cara, tenemos las mejores recomendaciones para tener el rostro en forma para la ‘operación antiarrugas’.

¿La gimnasia facial funciona? Lo que dicen los expertos

Conocemos los beneficios del ejercicio para la salud de los huesos, las articulaciones y la piel. ¿Qué pasa con los de la cara? Pues que exigen el mismo empeño, aunque sin necesidad de equipamiento. Con el término yoga o gimnasia facial, los expertos hacen referencia a los ejercicios de movilidad que permiten: aliviar el estrés del rostro, relajar las tensiones y fortalecer cada uno de los músculos implicados en los gestos.

Solo son necesarios unos 20 minutos diarios (repartidos entre la mañana y la noche) y un espejo para cumplir con esta rutina de ejercicios. Los resultados no tardan en llegar: la gimnasia facial permite recuperar la tersura del rostro y evitar la flacidez.

Gimnasia facial paso a paso: rutina de ejercicios

La gimnasia facial ayuda a que los más de 40 músculos del rostro luchen contra los efectos de la gravedad (responsable de la flacidez), recuperen tono y mejore el riego sanguíneo. Ejercita los músculos de la cara con esta rutina:

  1. Masajea rostro y cuello mediante pequeños toques con los dedos.
  2. Mentón: apoya un brazo en horizontal sobre una mesa, el otro sobre este en vertical y cierra la mano en un puño. Presiona la barbilla contra él durante unos seis segundos.
  3. Frente: cúbrela con las dos manos, haciendo que los dedos se toquen, y estira hacia arriba y hacia abajo. Pinza el arco de las cejas con el índice y el pulgar y recórrelo ejerciendo una ligera presión.
  4. Pómulos. Coge aire, hincha los carrillos como un globo y ve soltando aire mientras das pequeños golpes con los dedos. Sin abrir los labios, fuerza una sonrisa hasta que notes cierta tensión; mantenla seis segundos y relaja.
  5. Labios. Mantenlos presionados mientras tuerces la boca a derecha e izquierda. Repite el movimiento, pero con una elevación de los labios.
  6. “Estira”. Haz un breve masaje circular por el rostro y el cuello.

La gimnasia facial no es mágica, pero combinándola con otras rutinas saludables como una buena alimentación, el cuidado diario de la piel y el descanso, podremos ralentizar los efectos del paso del tiempo sobre el órgano más extenso del organismo. Practica estos ejercicios de gimnasia facial después de completar la rutina de belleza y elige, para ello, una crema para la cara hidratante con alto contenido en antioxidantes como las de Bioxán.