En pleno apogeo de los productos “bio”, “ecológicos” u “orgánicos”, el mundo de la belleza y la cosmética no se podía quedar atrás. Con el doble objetivo de proteger el órgano más extenso del cuerpo y respetar el entorno, varios fabricantes se han lanzado a la creación de fórmulas naturales. ¿Cuál es su valor añadido? La combinación entre el destierro de los ingredientes artificiales o químicos (algunos, incluso, perjudiciales para la piel) y el empleo de elementos 100% orgánicos. Te explicamos el porqué de la cosmética biológica certificada y te damos razones [más que suficientes] para que empieces a incluirla en tu rutina de belleza diaria (recuerda todos los consejos de los dermatólogos para que sea perfecta).

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Los motivos para el uso [y disfrute] de la cosmética biológica

Los productos de belleza biológicos son aquellos compuestos por, al menos, un 99% de ingredientes de origen vegetal y principios activos completamente naturales. En este sentido, uno de sus principales rasgos definitorios es su respeto por el medioambiente en general, por los animales en particular (la mayoría son “cruelty free”) y por la piel de sus usuarios de manera muy precisa. Si, aún con todo esto, te faltan razones a favor de su uso, toma nota de los otros beneficios de los cosméticos biológicos certificados:

  • Son aptos para todo tipo de pieles, puesto que no están enfocados a corregir los fallos o deficiencias de un arquetipo concreto.
  • Cuidan la dermis con nutrientes naturales necesarios: Vitamina C (para luchar contra el envejecimiento), Vitamina E (el antioxidante natural más eficaz), Omega 3 (para la hidratación, elasticidad, luminosidad…), etc.
  • Su eficacia es mayor que la de los productos industriales. Al contener ingredientes y activos naturales, sus efectos positivos y aportes se mantienen intactos. En las cremas modificadas con químicos y conservantes, todas estas sustancias artificiales merman sus capacidades.
  • Los cosméticos biológicos son 100% libres de tóxicos (la piel se oxigena mejor) y utiliza aceites esenciales (no sintéticos) de un pH similar al de la dermis.
  • Al carecer de químicos, perfumes y parabenos añadidos, producen menos problemas de irritación o alergias.

Bioxán es una de las marcas que mejor representa la esencia de la cosmética biológica. Sus cremas, creadas en un principio para el tratamiento de las pieles más dañadas, han conseguido ofrecer una solución efectiva, segura y recurrente para todos los tipos de dermis. ¿Las has probado ya? ¿Formas parte del club de seguidores de la belleza “bio”?

Los efectos negativos del sol en la piel nos han llevado a demonizarlo y encarar sus rayos con todo tipo de recursos. Sin embargo, el astro rey también tiene beneficios sobre el organismo que no siempre se tienen en cuenta. Lo importante es entender que los extremos no son buenos: hay que encontrar el equilibrio entre la correcta exposición a la luz natural y la protección/prevención de sus efectos nocivos.

Analizamos los pros y contras de la acción directa del sol sobre la piel y sobre la salud general del cuerpo.

Los beneficios del sol en el organismo

El hombre necesita el sol para desarrollar sus actividades diarias y para mantenerse sano, feliz y psicológicamente estable. No lo decimos nosotros, lo ponen de manifiesto diversos estudios centrados en el Trastorno Afectivo Estacional (o depresión invernal). Según los investigadores, las personas que viven largos inviernos, con menos horas de luz natural, tienen una mayor predisposición a padecer tristeza, desesperanza, pesimismo, insomnio… En cuanto el sol vuelve a hacer acto de presencia en su vida, durante los días más largos, recuperan el dinamismo y la felicidad.

Con esta base científica, podríamos destacar como principales beneficios del sol para la salud los siguientes:

  • Vitamina D, la vitamina del sol. Una exposición de entre 10 y 15 minutos al día favorece la asimilación de esta sustancia presente en muy pocos alimentos. Y precisamente, gracias a la Vitamina D, el cuerpo aumenta los niveles de calcio.
  • Contribuye al control del colesterol. Durante el verano, comemos alimentos más saludables casi sin darnos cuenta para sobrellevar el calor (frutas y verduras frescas). Este detalle, junto con una mejor metabolización del colesterol gracias a la influencia del sol, ayuda a reducir los niveles del “malo”.
  • Fortalece el sistema inmunológico. Aumenta el número de glóbulos blancos y, con ello, mejora el tono muscular, la respiración, la salud cardiovascular…
  • Disminuye la presión arterial. El astro hace que los vasos sanguíneos se dilaten y mejore la circulación. Aun así, hay que tener cuidado. Una exposición prolongada a los rayos UV pueden tener un efecto totalmente contraproducente y provocar lipotimias, bajadas de tensión…
  • Mejora el estado de la piel. Una exposición moderada y correcta al sol, también influye en la recuperación de las pieles con acné, ictericia, psoriasis

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A pesar de todos estos beneficios del sol en la piel, el astro rey también tiene efectos negativos que van más allá de las quemaduras de la piel: alergias, envejecimiento prematuro de la piel, melanoma, trastornos de la vista… Como consecuencia, para sacarle todo el partido a los primeros y reducir la influencia de los segundos es importante tomar el sol con moderación, no olvidarse nunca del protector (ni en días nublados), utilizar gafas opacas, evitar las horas de máxima exposición… ¡Toma nota para este verano!

Conocer nuestro tipo de piel es un paso imprescindible para elegir los tratamientos y los cosméticos más adecuados para su cuidado. Sin embargo, a lo largo de la vida gastamos grandes cantidades de dinero en fórmulas que nada tienen que ver con las características y necesidades de nuestra dermis. ¿La razón? Seguimos buscando cómo saber nuestro tipo de piel. Si aún estás en este momento de incertidumbre, te ayudamos a resolver tus dudas. Clasificamos las características esenciales de cada una de las tipologías y te ayudamos a elegir las mejores rutinas para su cuidado diario.

Descubre: Cómo elegir la mascarilla facial para tu piel

Tipos de piel: propiedades y necesidades únicas

Principalmente, hay cuatro tipos de piel diferentes, fáciles de identificar [casi] a simple vista. Cada uno de ellos viene generalmente determinado por causas genéticas. Sin embargo, el estado de la piel o los agentes externos a los que está sometida cada una pueden condicionarla y favorecer un cambio. En cualquier caso, para identificarlas, nos debemos fijar en los siguientes detalles:

  1. Piel normal. Es aquella que se encuentra en perfecto equilibrio, es decir ni demasiado seca ni demasiado grasa. La zona T puede presentar algunas imperfecciones, pero, normalmente, este tipo de piel es suave y tersa, con buena circulación, de color rosado y sin apenas poros visibles. Aunque suele ser una dermis que no da problemas, no puedes olvidarte de seguir una rutina de belleza diaria con la limpieza y la hidratación como básicos imprescindibles.
  2. Piel seca. Se trata de un tipo de piel que produce menos sebo que la primera. Como consecuencia, tiene más problemas para retener los niveles de hidratación controlados. ¿Cómo saber si es el tipo de piel que tienes? Si la tuya está siempre tirante, áspera, descamada y tiene tendencia a la irritación y el picor, probablemente tengas este tipo y por tanto necesites una crema para piel seca.
  3. Piel grasa. Es el punto totalmente contrario: dermis que producen más sebo del necesario. Son fáciles de identificar por la presencia de imperfecciones, poros de gran tamaño y brillos. La limpieza es imprescindible, igual que el resto de recomendaciones que te enseñamos como la crema para piel grasa.
  4. Piel mixta. Este tipo de pieles son la mezcla entre las pieles normales-secas y las grasas. Normalmente, se identifican bien por contar con brillos o con poros visibles en la zona T (frente, nariz y barbilla) y unas mejillas tirando a secas. ¿Quieres saber cómo cuidarla? Consúltalo en este apartado donde hablamos de la crema para piel mixta.

Sea como sea tu tipo de piel, nunca puedes dejar de lado la hidratación, la limpieza y el cuidado diarios. Los productos de Bioxán son aptos para aplicar en cualquier tipo de piel. Pruébalos y comprueba los resultados.

 

El verano pone a prueba la estabilidad de nuestra piel. Pasamos más horas al aire libre, bajo los efectos de los rayos ultravioleta, el aire acondicionado, la contaminación y el resto de agentes externos que arrinconan a la dermis y que pueden provocar graves problemas de salud. Como consecuencia, las rutinas de belleza en esta época del año no solo son ineludibles, sino que necesitan unas especificaciones aún más exhaustivas.

La mejor manera de recuperar el equilibrio de la piel tras horas de ataques externos es mediante el suministro de los ingredientes naturales correctos. ¿Cómo? Eligiendo y utilizando los productos cosméticos adecuados que los contengan. Te contamos qué componentes naturales te pueden beneficiar más durante la temporada estival.

Ingredientes naturales básicos de la rutina de belleza veraniega

La deshidratación de la piel, las quemaduras por el sol, la irritación por el cloro de las piscinas… Son muchas las causas por las que la piel se descama y altera durante el periodo más caluroso del año. Para controlarlas y asegurar el bienestar del órgano más extenso del organismo, debemos recurrir a ingredientes naturales como:

  • Vitaminas. La nutrición es una parte importante del mantenimiento de la salud de cualquier parte del cuerpo. Y una de las mejores formas de conseguir todos los nutrientes que necesitamos es a través de la alimentación (frutas y verduras incluidas), pero los productos cosméticos nos pueden ayudar a tapar cualquier carencia. Para sobrevivir al verano, estos deben contener ingredientes naturales buenos para la piel como las vitaminas C o E. La primera tiene un alto poder hidratante y regenerante, además de contribuir con la formación de colágeno. La segunda, la vitamina E, previene y frena el envejecimiento prematuro de la piel. En este sentido, podemos decir que las cremas de Bioxán ofrecen la mayor concentración de esta vitamina de todo el mercado.
  • Ácidos grasos. Como el Omega 3 ó 6, que contribuyen a mantener la hidratación de la piel de manera natural. El Omega 3, además, mantiene la estructura de las células para frenar su envejecimiento (aquí te damos algunos trucos para parecer más joven).
  • Prebióticos. Estos ingredientes naturales son imprescindibles para la piel, puesto que la ayudan a mantener sus funciones como barrera de defensa del organismo. Los cosméticos ricos en prebióticos mantienen la flora bacteriana de la dermis y evitan el desarrollo de bacterias dañinas.
  • Antioxidantes naturales. Son los encargados de luchar contra los radicales libres, responsables del deterioro de la piel. Una crema con antioxidantes mejora la apariencia de la dermis (líneas de expresión, manchas, etc) y frena el envejecimiento prematuro.

Busca todos estos ingredientes en tus próximos cosméticos y asegúrate de cuidar tu piel durante el verano.

Lo menos bueno de los viajes, sobre todo si son vacacionales, son los trayectos en avión. Sin enterarnos, nos enfrentamos a diferencias horarias, cansancio acumulado, rayos de sol más cercanos (y más dañinos), deshidratación… Y todo nuestro cuerpo se resiente, incluida la piel. Si hiciésemos un experimento en las puertas de llegada de cualquier aeropuerto nos encontraríamos a dos tipos de mujeres: las que aterrizan como si hubiesen sobrevivido al fin del mundo y las que atraviesan el control como recién salidas de la cama. ¿Cuál es la diferencia entre unas y otras? Las rutinas de belleza y de cuidado de la piel que siguen a bordo. Si quieres empezar a formar parte del segundo grupo, pon en práctica los siguientes consejos de belleza de auténtica experta de cabina.

Descubre: Factores letales para una piel sana

¿Cómo maquillarse y vestirse para viajar en avión?

Si estás leyendo esto, viajes mucho en avión o solo en contadas ocasiones, es que tu piel es la que más sufre en cada uno de los trayectos. Observas a las azafatas de tu vuelo, a las que recorren el aeropuerto mientras tú esperas el embarque o a las famosas pilladas “in fraganti” después de una escapada, y sabes que algo estás haciendo mal. Las alturas facilitan mucho las cosas en materia de desplazamientos, pero, a veces, “para llegar a tu destino tienes que sufrir”. ¿O no? Toma nota de estos consejos sobre cómo vestir o cómo cuidarse la piel para desembarcar con tu mejor cara.

  • En los viajes muy largos, evita el maquillaje. Muchas horas en el avión con los cosméticos sobre la cara hacen que se obstruyan los poros y pueden aparecer granitos. Si embarcas maquillada, solo tienes que asegurarte de llevar toallitas de limpieza y proceder a su eliminación durante el vuelo. En cuanto a las uñas, evita los esmaltes llamativos, son los que primero se descascarillan.
  • Mantente hidratada. A esa altura, la humedad es más bien reducida, por lo que la piel tiende a resecarse a bordo del avión. Para evitar sus efectos negativos, es importante beber suficiente agua y utilizar productos cosméticos para humectar la dermis. Prepara un neceser con productos de belleza básicos como tu crema hidratante, bálsamo labial y un spray de agua termal.

 Descubre: Imprescindibles en tu neceser de viaje

  • No te olvides del protector solar (ni siquiera a bordo). De hecho, aunque siempre es importante aplicar crema fotoprotectora antes de salir de casa, en los vuelos es imprescindible. El avión nos sitúa más próximos al sol y sus riesgos sobre la piel son, entonces, más potentes.
  • En cuanto al estilo, ¿cómo vestirse para viajar en avión? Con ropa y calzado cómodos, ligeros y amplios (evita las prendas demasiado ceñidas, tu circulación lo agradecerá). No te olvides de llevar una bufanda o pañuelo para las rachas de aire acondicionado. Y de los tacones mejor ni hablamos hasta pisar tierra firme.
  • Kit de belleza básico: ¿qué cosméticos llevar en el avión? Cuando estés a punto de llegar a tu destino, vas a necesitar: una crema hidratante con color, corrector, una máscara de pestañas y un labial, a poder ser, hidratante y de color vivo (para que llame la atención sobre el resto del rostro).

No olvides la política de restricción de líquidos en el equipaje de mano. Prepara bien el pequeño neceser que vas a llevar a bordo y no te olvides de incluir (al menos la muestra) de una buena crema hidratante facial para paliar la falta de humedad en el avión. ¿Estás lista? ¡A viajar!

 

No cabe duda de que los dermatólogos son los especialistas que mejor conocen las necesidades y los problemas de la piel. Por encima de los consejos de madres, abuelas y amigas, ellos son los más indicados para recomendar las mejores cremas antiarrugas o los tratamiento específicos para cada etapa de la dermis. También están detrás del aspecto radiante de muchas celebrities a las que, según dicen, solo les prescriben las mismas recomendaciones de cuidados que al resto de los mortales. Para que no quepa ninguna duda y puedas conseguir los mismos resultados [o parecidos] que los de las famosas, recopilamos los secretos mejor escondidos por los dermatólogos para conseguir una piel radiante.

Descubre: Las cremas antiarrugas más recomendadas por los dermatólogos

Mejores cremas antiarrugas recomendadas por dermatólogosRozar la perfección de la piel con los consejos del dermatólogo

Según el dicho, “el que algo quiere, algo le cuesta”. No vamos a mentir: conseguir una piel perfecta, aunque sea con los secretos de los que más saben, necesita constancia y dedicación. Si quieres una dermis sin imperfecciones, radiante y, por encima de todo, sana, toma nota de estos cinco consejos de dermatólogos para lograrlo:

  1. Limpieza diaria sí, pero con mimo y delicadeza. Debemos eliminar el maquillaje, las toxinas y los restos de agentes externos dañinos a diario sin frotar. La recomendación siempre ha sido hacerlo antes de dormir e inmediatamente después de levantarse, pero siempre con productos suaves y respetuosos con el pH de la piel.
  2. Protección solar también diaria. Ya sabemos que el sol y, más concretamente, los rayos UV son grandes enemigos de la piel. Por ello, no podemos salir de casa sin aplicar alguna de las cremas para la cara recomendadas por dermatólogos. Aunque parezca que el astro rey no hace acto de presencia, los rayos ultravioleta están ahí y pueden dañar nuestra piel.
  3. Hidratación por dentro y por fuera. Somos un 70% agua y necesitamos reponerla a diario para mantener esos niveles. Bebe suficiente agua y no te olvides de los productos humectantes para el cuerpo y el rostro. Los de Bioxán, por ejemplo, figuran entre las mejores cremas antiedad recomendadas por los dermatólogos, tanto por su capacidad de hidratación como por su atención a otras necesidades de la dermis.
  4. Uso y disfrute de las mascarillas. Hay casi tantos tipos de mascarillas como problemas de la piel. Pero para que funcionen, hay que utilizarlas [y saber cómo hacerlo]. En este post, te damos algunas pistas.
  5. Equilibrio nutricional y vital. La piel es el órgano más extenso del cuerpo y está en permanente contacto con el exterior. Pero para que nuestro organismo esté bien por fuera, tenemos que cuidarlo primero por dentro. Los dermatólogos aseguran que la guinda del pastel para conseguir una dermis radiante es alcanzar el equilibrio emocional y nutricional.