La dieta nos ayuda a adelgazar, a mantenernos sanos, a combatir la enfermedad… Y a parecer algo más jóvenes con estos alimentos.

El secreto de la eterna juventud está en manos de muy pocos afortunados. Otros, sin embargo, tienen que duplicar esfuerzos a medida que estrenan una nueva década para que los achaques de la edad no hagan mella en su organismo ni en su aspecto físico. Traemos buenas noticias: es posible frenar o reducir los efectos del paso del tiempo a golpe de cuchara.

A partir de los 40, algunos alimentos pueden ayudarnos a mejorar la producción de colágeno, la absorción de calcio y hierro, el aporte de vitaminas y minerales, etc., necesarios para el buen funcionamiento del organismo en general, y para el mantenimiento de la buena salud y apariencia de la piel en particular. Anota en la lista de la compra los siguientes alimentos y, junto a las mejores cremas antiedad para mujeres, quítale años a tu piel.

Descubre: 5 alimentos con vitamina E para una piel perfecta

Cinco alimentos rejuvenecedores a partir de los 40

La mujer está sometida a cambios hormonales constantes desde la juventud. Y cuando creías que el revuelo de los 30 estaba ya superado, llegan los 40. La temida menopausia está cada vez más cerca, los kg de sobra no se van y las primeras líneas de expresión son ya irreversibles. ¿Está todo perdido? Ciertamente no. Primero, céntrate en la alimentación y empezarás el cambio desde dentro.

Estos son los alimentos que no pueden faltar en tu dieta a partir de los 40:

  1. Frutas y verduras frescas. Uno de los problemas más habituales de la piel a esta edad es la aparición de manchas oscuras (sobre todo en el rostro) y la conversión hacia una tez apagada. Para recuperar el estado anterior, es recomendable consumir frutas como las frambuesas, los frutos rojos o las manzanas, ricos en antioxidantes. En cuanto a las verduras, algunas pueden ayudarnos a luchar contra la despigmentación, como las zanahorias o las calabazas (ricas en betacarotenos).
  2. Té verde. Cada vez son más sus defensores, por sus infinitas propiedades. Pero a partir de los 40, su poder antioxidante es uno de los reclamos más utilizados a la hora de recomendar su consumo.
  3. Alimentos ricos en ácidos grasos. El aceite de oliva, el aguacate, frutos secos como las nueces… Este ingrediente esencial en las dietas equilibradas, también lo es para mantener la elasticidad de la piel. Y una dermis firme es la muestra más visible de la juventud. Además, estos alimentos también son ricos en vitamina E, el antioxidante natural por excelencia.
  4. Brócoli, coles, espinacas… Las verduras de hoja verde merecen un apartado especial por su importante papel a la hora de luchar contra los radicales libres.
  5. Chocolate negro. Desde el puno de vista dérmico, este “dulce placer” protege la dermis del estrés oxidativo, reduce las líneas de expresión y mejora la elasticidad de la piel. Pero debe contener un alto porcentaje de cacao, no valen los chocolates comerciales llenos de todo.

Incluye estos alimentos en tu dieta y utiliza a diario cremas regeneradoras e hidratantes para combatir los efectos de la edad. Todos los aportes nutricionales de estos alimentos son los de los productos de Bioxán. ¿Quieres conocer sus beneficios?


 

Un abuso o una carencia en las rutinas de belleza pueden alterar el pH de la piel. ¿Quieres saber cómo recuperarlo? Te lo enseñamos.

La piel no solo es uno de los órganos más extensos del cuerpo. También es una de sus principales barreras de protección (por no decir la primera y más importante) contra los agentes externos que amenazan el equilibrio del organismo. Para poder llevar a cabo este cometido, dispone de diferentes mecanismos y estructuras, entre los que destaca el pH. Sin embargo, a pesar de su importancia y de su constante mención, este término no es tan conocido como se espera.

En este post ya contamos qué es el pH de la piel y cuál debe ser su valor ideal (para cumplir esa función de protección). En esta ocasión, nos centraremos en analizar cómo debemos cuidarnos para que el manto ácido situado entre la dermis y la epidermis no pierda propiedades y efectividad.

Descubre: Cosas que nunca deberías usar en la piel

Cómo regular el pH de la piel

Muchos de los problemas de la dermis, además de por razones orgánicas de diversa índole, suelen estar provocados por un exceso o un defecto en los cuidados. Abusar de ciertos productos, no seguir una rutina de belleza diaria o usar productos no adaptados a cada tipo de piel pueden ser razones suficientes para alterar y desequilibrar el pH. Como consecuencia, los primeros daños se hacen visibles en la dermis, como el envejecimiento prematuro, infecciones, etc.

Ante esta situación, ¿cómo recuperar el pH de la piel?

  • No lavar la cara en exceso. Sí, antes de acostarse y nada más levantarse es más que recomendable lavarse la cara. Pero el resto del día, salvo que sea imprescindible, es mejor no repetir este acto. Reseca en exceso la piel y, además de ser contraproducente, pone en riesgo el pH de la piel. Presta atención a la temperatura y a todos los errores que solemos cometer bajo el grifo para evitar más problemas.
  • Utilizar limpiadores suaves. Muchos reclamos publicitarios pueden llevarnos a consumir productos de belleza demasiado agresivos. Debes elegir limpiadores acordes a tu tipo de piel y, sobre todo, respetuosos con la dermis.
  • No abusar de la exfoliación. Aunque queramos acabar de raíz con la suciedad y las imperfecciones, abusar de la rutina exfoliante puede dañar el pH de la piel y empeorar su aspecto.
  • En la ducha: primero el pelo, luego la piel. Suena un poco raro pero es una rutina lógica. Los ingredientes de los champús pueden desequilibrar el pH. Por eso, es mejor aclarar bien el pelo y, después, proceder a lavar el resto del cuerpo.
  • La importancia del tónico. Uno de los elementos más importantes de la limpieza del rostro es el tónico. Después de aclarar bien la piel y antes de aplicar la crema facial, el tónico contribuye a cerrar los poros y equilibrar el pH.

Para que la piel quede completamente protegida, no te olvides de aplicar una crema hidratante y regenerante por la mañana y por la noche. Tu dermis estará sana, cuidada y totalmente equilibrada.

El 19 de octubre se celebra el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, una conmemoración que busca concienciar a toda la sociedad (mujeres y hombres) sobre la necesidad de aunar fuerzas contra esta enfermedad.

Pero, aunque parezca que este tipo de tumor afecta únicamente al género femenino, lo cierto es que el cáncer de mama masculino también existe. De ahí la importancia del conocimiento generalizado para poder reaccionar a tiempo ante los primeros síntomas. Analizamos cómo afecta este tipo de tumor a los hombres, cuáles son los primeros síntomas y cuál es el tratamiento.

Signos y síntomas del cáncer de mama masculino:

La edad, la exposición a estrógenos, los antecedentes familiares, la obesidad, las enfermedades hepáticas o testiculares o el síndrome de Klinefelter (enfermedad genética en varones caracterizada por la presencia de dos cromosomas X y un cromosoma Y, en lugar de uno de cada) son los factores de riesgo más habituales para el desarrollo del cáncer de mama masculino.

La detección precoz de esta enfermedad es posible. Solo hay que permanecer alerta a los síntomas y acudir al especialista cuando:

  • Aparezca un bulto en la mama
  • Se produzcan cambios en la piel como hoyuelos, enrojecimiento, hundimiento, descamación…
  • Se observe algún tipo de secreción del pezón.

 Descubre: Mandamientos para el cuidado de la piel con cáncer de mama

Tipos de cáncer de mama masculino

Aunque los hombres nacen con una cantidad menor de tejido mamario, pueden verse afectados por uno de estos tres tipos de cáncer de mama masculino:

  • Carcinoma ductal. Es el tipo de cáncer más común en varones y comienza en los conductos mamarios o tuberías lácteas.
  • Carcinoma lobular o lobulillar. Este tipo de tumor aparece en las glándulas productoras de leche y se extiende, después, al resto de tejidos próximos. Es muy frecuente en mujeres, pero en el caso de los hombres representa una menor incidencia.
  • Enfermedad de Paget del pezón. También muy poco común en hombres, produce escamas en la piel de la zona mamaria.

En la mayor parte de las enfermedades, incluido el cáncer, la detección precoz es vital. Por ello, el objetivo de las celebraciones como la del Día Mundial contra el Cáncer de Mama es conseguir que la reacción ante los primeros síntomas sea inmediata. Los tratamientos médicos, la adopción de hábitos de vida saludables y el apoyo incondicional de familiares y amigos hacen todo lo demás.

Descubre: Un decálogo de buenas prácticas contra el cáncer

Vídeo: 5 pasos para detectar el cáncer de mama

El siguiente vídeo enseña cómo hacer una autoexploración para encontrar posibles anomalías que indiquen la presencia de un cáncer de mama. Ante cualquier síntoma irregularidad o sospecha, es fundamental acudir a los profesionales sanitarios.

Entendido como un estado emocional y físico provocado por situaciones que generan tensión, el estrés tiene consecuencias muy negativas para la apariencia y la salud de nuestra piel. No en vano, es uno de los enemigos más conocidos para esta parte del organismo. La falta de sueño, el exceso de trabajo, la falta de tiempo, los desafíos que exceden nuestras capacidades, la ansiedad o la mala alimentación son sus causas más comunes que, además, dan lugar a imperfecciones dérmicas como las ojeras o el acné. Ante los primeros síntomas del estrés en la piel, se deben tomar medidas urgentes.

Descubre: ¡Las mejores armas contra las arrugas!

Si la tensión invade tu rutina y tu rostro lo demuestra, te traemos los mejores consejos para ponerles remedio. Y recuerda: evadir y evitar las situaciones estresantes es la forma más efectiva de favorecer un estado de salud óptimo para todo el organismo, incluido su órgano más extenso.

Piel estresada: cómo identificarla

Cuando el estrés afecta a la piel, se nota a simple vista. Estas son las imperfecciones y problemas que surgen en la dermis cuando una persona vive con demasiada tensión:

  • Envejecimiento: producido por la mala circulación y la acumulación de toxinas. La piel no recibe los nutrientes que necesita, por lo que pierde firmeza y luminosidad.
  • Dermatitis. Se trata de una erupción con picor que aparece en momentos de tensión. Bajan las defensas y la piel se vuelve reactiva y sensible.
  • Ojeras y arrugas. La falta de sueño y la fatiga provocan la aparición de signos de estos signos de expresión.
  • Acné. Es la inflamación de la piel unida a pequeños cúmulos de grasa. En algunas ocasiones, el aumento de la ansiedad provoca el exceso de secreciones de grasa.
  • Psoriasis. Consiste en el enrojecimiento, inflamación y descamación de la piel producidos por un trastorno del sistema inmune.

Seis tips para evitar los efectos del estrés en la piel

  1. Toma un momento cada día para relajarte, limpiar e hidratar tu piel. Así, evitarás la aparición de toxinas y mejorarás la respiración celular. Consulta nuestra guía de cómo limpiar la piel sin fracasar en el intento 😉.
  2. Come de forma sana y equilibrada. Esto favorece la circulación, ayuda al metabolismo y aumenta los mecanismos de defensa de la piel.
  3. Duerme entre 6 y 8 horas al día. Aprovecha para aplicarte una crema regeneradora, como las de rostro y cuerpo de Bioxán, elaboradas a partir de ingredientes naturales con probado poder regenerador.
  4. Evita el abuso de cafeína, alcohol y tabaco.
  5. Realiza un delicado masaje circular en las sienes y en la parte inferior de los ojos cuando te apliques el tratamiento de contorno de ojos.
  6. Muévete a diario. Dedica una parte de la jornada a dar un paseo o a combinar tu actividad principal con otras alternativas, como el yoga. Eliminarás tensiones y descansarás mejor.

Los efectos del paso del tiempo en nuestra apariencia exterior y nuestra salud interior son inevitables. Pero está claro que su llegada (e influencia) se puede retrasar con una serie de hábitos y rutinas saludables. O a la inversa: evitando todos aquellos comportamientos que nos hacen envejecer mucho más rápido. ¿Qué es más importante: saber qué hacer para mantenerse joven durante más tiempo (o, al menos, parecerlo) o conocer qué factores aceleran el envejecimiento prematuro de la piel y del resto del organismo? En este post hablamos, precisamente, de lo segundo, de todos los hábitos que deterioran la dermis y empeoran notablemente su aspecto. Si quieres saber qué debes evitar para retrasar estos efectos del paso de los años, presta mucha atención.

Cómo retrasar el envejecimiento de la piel: hábitos a evitar

De manera inconsciente, realizamos una serie de hábitos que perjudican notablemente la estructura de la dermis, su apariencia y, en el fondo, su salud. ¿Cuáles son estas conductas que, lejos de retrasar el envejecimiento, lo aceleran más de lo que esperamos?

  • No usar protección solar. Aunque lo recordemos siempre que tenemos oportunidad, aún hay personas que se lanzan a la calle en cuanto ven el sol sin utilizar la protección adecuada. Aunque esté nublado, la piel siempre ha de estar protegida frente a los rayos UV con los fotoprotectores adecuados.
  • El tabaco y el alcohol. Son dos de los grandes enemigos de la piel y principales responsables de su envejecimiento prematuro. Si quieres conservar una apariencia joven, lo mejor es evitarlos.
  • No respetar las horas de descanso. Es uno de los consejos de belleza más repetidos por modelos y famosas. Las personas necesitan dormir para que el cuerpo realice tareas básicas de regeneración. Pocas horas de descanso se traduce en una piel más deteriorada.
  • El sedentarismo. El cuerpo necesita actividad física para estar en forma y retrasar los síntomas del paso del tiempo. Flacidez, estrías, retención de líquidos… Cuántas más horas pases sin moverte, peor serán las consecuencias para el órgano más extenso del cuerpo.
  • Mala alimentación. Comer mal no solo es causa evidente de los problemas de sobrepeso y obesidad. También tiene sus consecuencias directas sobre la piel. Dato importante: controla las cantidades de azúcar que ingieres a diario, probablemente, estás superando las recomendaciones.
  • Hidratación insuficiente. El agua es vida. Pero cuando su aporte es insuficiente, la piel es una de las primeras en reaccionar. Tono sin vida, sequedad…
  • El estrés, los enfados, el mal humor… Una persona estresada vive menos o, mejor dicho, peor. Y la tensión de los enfados, el nerviosismo, el mal humor, el decaimiento, etc. también se notan en la piel en forma de marcas de expresión.
  • Abusar del maquillaje y no eliminarlo de manera adecuada. El maquillaje en primera instancia se utiliza para mejorar la apariencia del rostro. Sin embargo, no deja respirar la piel y puede llegar a obstruir los poros. De ahí que sea tan importante eliminarlo de manera correcta.

Si buscabas la fórmula para aprender cómo retrasar el envejecimiento de la piel, estos son los hábitos que debes evitar. Además, debes seguir una completa rutina de belleza diaria, en la que no pueden faltar las cremas y tratamientos hidratantes y regeneradores de Bioxán.

Según el calendario, el verano ya nos queda lejos. El otoño ha comenzado de manera oficial y, con él, las temperaturas empiezan a bajar, los días se hacen más cortos y los rayos de sol siguen calentando pero durante menos horas. Además de estos cambios en el ambiente, nuestro cuerpo también debe recuperarse de los excesos del periodo estival. Porque tanto los que han tenido vacaciones como los que se han quedado trabajando todos los días de junio, julio y agosto han estado en contacto directo con el sol, el calor, los sistemas de aire acondicionado y (en “el mejor de los casos”) el cloro, el salitre y las “buenas comilonas”.

Para recuperar la estabilidad tras la vuelta de vacaciones (o el fin de verano), también para la piel, necesitamos una serie de consejos de belleza básicos. Toma buena nota de lo que te contamos a continuación y pon a punto la dermis y el resto del cuerpo para que sobrevivan al invierno con todas las garantías.

El decálogo de la belleza en otoño

No llegan a diez consejos de belleza, pero sí son los imprescindibles para conseguir enfrentarse al otoño con la coraza necesaria. Son:

  • Nutrición para el cabello. Muchas personas relacionan la pérdida de cabello con el cambio de estación. Esté o no probado científicamente, lo cierto es que al llegar el otoño la renovación capilar se nota mucho más. Para favorecer el crecimiento y fortalecimiento del nuevo pelo y evitar que el frío cause estragos, es importante asegurar el aporte de vitaminas y minerales en cada lavado. También es importante recurrir a tratamientos que eviten que se reseque con las bajas temperaturas.
  • Exfoliación para eliminar los excesos. Al terminar el verano, la piel pierde brillo y luminosidad como consecuencia de todas las agresiones recibidas. Para eliminar todas las impurezas y reiniciar la piel se puede invertir en un tratamiento especial en un centro de estética o utilizar productos purificadores de calidad en casa.
  • Compra en el mercado. Los productos de temporada son esenciales para abastecer al cuerpo con los nutrientes y los antioxidantes necesarios para recuperar y mantener la salud y la fortaleza de la piel y del resto del organismo. ¿Necesitas ideas? Apuesta por la calabaza, la manzana, la col, las uvas…
  • Hidratación (para variar) por dentro y por fuera. El agua es vital para el organismo. Por ello, no importa la época del año, debemos asegurarnos de que aportamos a diario la dosis recomendada y no olvidar la aplicación de cremas hidratantes (también en codos y rodillas)
  • Reforzar el sistema inmunológico. El resfriado y la gripe son las dolencias que más nos afectan en otoño e invierno. Para prevenirlas o suavizar sus efectos, podemos tomar medidas como aumentar las dosis de Vitamina C.
  • Recuperar hábitos saludables: descanso, relajación y ejercicio físico. Relacionados entre sí, todos son necesarios para evitar poner al límite al cuerpo. El estrés, la falta de sueño o el sedentarismo tiene claras consecuencias por fuera (en la piel) como por dentro, y debemos evitarlos.