Cosméticos no testados en animales

Bioxán, una marca respetuosa con los animales

Cualquier animal vertebrado (incluso, algún invertebrado) puede ser elegido como la víctima perfecta de las pruebas de cosméticos en animales: perros, ratas, ovejas, monos, vacas… A cambio de ventas, estas prácticas causan miles de muertes al año a unos seres que, en estas circunstancias, están más que indefensos. Esto ha dejado de ocurrir e en Europa. Desde el año 2013, todos los productos de belleza e higiene comercializados en la Unión cumplen con el requisito “cruelty free”. Es decir, dentro de las fronteras comunitarias, no se pueden vender cosméticos testados en animales (no importa el lugar del mundo donde se realicen las pruebas). Y Bioxán cumple esta condición a rajatabla.

La normativa ha convertido a la Unión Europa y sus marcas en todo un referente en la lucha contra este tipo de maltrato animal y en la defensa de métodos alternativos. ¿Qué supone el concepto “cruelty free”? ¿Cumplen todas las marcas de la Unión la normativa?

Cremas y cosméticos: marcas cruelty free

La historia de los cosméticos no testados en animales

En marzo de 2013, Europa dio el último paso hacia la desaparición definitiva de los cosméticos testados en animales, pero la experiencia le viene de lejos. La Directiva 2003/15/CE fue aprobada por el Parlamento Europeo en 2003 y, desde entonces, se prohibió la comercialización en los países comunitarios de cualquier producto testado en animales.

La segunda fase de la normativa, aprobada en 2013, fue un paso más allá, incluyendo entre las restricciones las pruebas de toxicidad. Esta última etapa aún permanece sin cumplir al 100%. Establecía un margen de diez años para que las marcas buscasen alternativas más respetuosas para sus pruebas. En cualquier caso, el movimiento “cruelty free” ha propiciado un cambio de tendencia para todos los implicados:

  • Los consumidores empiezan a tomar conciencia de los efectos secundarios de sus compras y asumen su responsabilidad.
  • Las marcas corrigen sus prácticas dando respuesta a los deseos de la sociedad y aceptando su repercusión en el ecosistema.

¿Cómo saber si un producto es testado en animales?

No todas las marcas incluyen insignias o sellos en los envases de sus productos que indiquen su elección por test alternativos. De hecho, la Directiva europea no exige a las empresas una declaración del certificado “no testado en animales”. El cumplimiento obligatorio de sus preceptos es un reconocimiento más que suficiente.

En Bioxán, no solo apostamos por los ingredientes 100% naturales, sino que hemos adoptado sin reparos las normativas establecidas a nivel europeo. La crema corporal y la facial, el exfoliante… Cualquiera de los productos de la gama Bioxán Neo respeta tanto las pieles más sensibles como la vida de los animales. Si buscas cosméticos “cruelty free”, has encontrado la marca perfecta.

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