Salud y Belleza

Ya en primavera, el sol puede hacer estragos en la piel. Por suerte, con alguna de estas aplicaciones móviles podrás tener las radiaciones bajo control.

La primavera es una época de clima inestable. Pero también es el momento en el que perdemos el miedo al frío intenso, empezamos a guardar las prendas de abrigo y nos ponemos al sol con la esperanza de entrar en calor después de una larga y gélida temporada. El problema no es el cambio de armario. Lo que de verdad importa es que la energía que nos aporta el astro rey en contacto directo con nuestra piel (ese es uno de sus beneficios) puede convertirse en la primera gran quemadura del año.

Después de unos meses a la sombra, los primeros contactos directos de nuestra piel con los rayos UV pueden ser devastadores. Si quieres evitarlo, puedes controlar su influencia desde la palma de tu mano. Descarga una de las siguientes Apps para protegerse del sol y empieza a cuidar tu bronceado.

Monitoriza los rayos UV desde el móvil: apps para controlar el sol

Todos solemos cometer los mismos errores a la hora de proteger nuestra piel frente a los rayos ultravioleta: salimos de casa sin fotoprotector porque está lloviendo, nos olvidamos de renovar la aplicación de la crema solar cada dos horas, recurrimos a FPS por debajo de nuestras necesidades para ponernos más morenos…

Estas Apps te ayudan a controlar el sol y a conocer qué necesitas exactamente para que sus radiaciones no afecten negativamente a tu piel:

  • Sunsense. Se trata de una aplicación móvil, disponible para Android y Apple, a la que sus desarrolladores califican como el “asistente personal de protección solar”. Permite crear varios perfiles y, para cada uno de ellos, elegir diferentes alertas de protección. A través de la ubicación, de la selección previa del tipo de piel y del FPS habitual, la App lanza advertencias, consejos y recordatorios para que el nivel de fotoprotección se mantenga siempre estable y seguro.
  • Índice UV (Android). Por sus comentarios, es una de las herramientas para móvil más eficaces en la lucha contra los efectos negativos del sol. Esta aplicación informa sobre los niveles de radiación ultravioleta y los mejores consejos para enfrentarse a ellos, así como aporta estimaciones sobre el tiempo hasta la próxima quemadura o las recomendaciones de FPS según el tipo de piel, la hora del día, el lugar, etc.
  • Wolfram Sun Exposure Reference App (Apple). Según su descripción en iTunes, es el último accesorio que le falta a cualquier bolso de playa. Esta App para el sol permite calcular cuánto tiempo puedes estar en contacto con los rayos UV antes de que la quemadura sea una realidad. No solo eso. Ofrece información completa y pormenorizada del astro rey allí donde te encuentres: previsión para los próximos días, hora del amanecer y el atardecer, recomendaciones de nivel de fotoprotección…
  • UVLens. Hasta el New York Times habla de esta aplicación para dispositivos móviles que promete ayudar con la planificación de una exposición solar segura. Informa sobre las peores horas para estar al aire libre, los riesgos para cada tipo de piel y otras recomendaciones como la protección ocular, recordatorios de aplicación de la crema fotoprotectora, etc.
  • InfoSun. Esta es una aplicación española desarrollada por profesionales médicos con el objetivo de prevenir el melanoma. Compatible con todos los sistemas operativos, permite al usuario conocer cuál es el FPS que debe utilizar según su fototipo. Tiene en cuenta el nivel de radiaciones en cada consulta y ofrece consejos adicionales cada vez que se accede a la app.

En cualquier caso, estas aplicaciones para protegerse del sol son solo una ayuda más. Utiliza el sentido común y disfruta del astro rey con crema (no, no basta el FPS de tu hidratante diaria) y con cabeza.

Llega el momento «destape»: prendas ligeras, zapatos abiertos… Si no has cuidado tus talones, te contamos cómo dejar de sufrir por la sequedad de tus pies.

Durante el invierno los pies no se ven, permanecen ocultos en el interior del calzado más cerrado de todo el zapatero. Pero llegan la primavera, el buen tiempo y la subida (aunque sea ligera) de las temperaturas y aparecen las ganas de despedirse de la sobriedad y del exceso de abrigo de los meses más fríos del año.

Solo hay un problema: acabas de descubrir tus talones, uno de los grandes olvidados en todas las rutinas de belleza (junto a codos y rodillas), y su aspecto lleno de grietas y deshidratación no invita a la “exhibición”. Antes de que lleguen los arrepentimientos, te damos una buena noticia: tus pies secos tienen solución. Solo debes seguir nuestras recomendaciones.

Cómo solucionar el problema de los talones secos

En la búsqueda de soluciones para los talones secos y agrietados partimos de una clara ventaja temporal: aún quedan semanas para la arrasadora llegada del verano, las vacaciones estivales y el deseo irrefrenable de calzar zapatos destalonados que permitan al pie respirar con comodidad (y elegancia). Por ello, nuestra primera recomendación es asumir los siguientes consejos como un básico de la rutina de belleza diaria e incluirlos en cualquier momento del año, no solo cuando el “momento destape” esté cerca.

Con estas soluciones, al alcance de todas las manos, podrás decir adiós a tus talones agrietados:

  • Utiliza productos cosméticos específicos para los pies. El objetivo es conseguir unos pies suaves, bonitos e hidratados, a grandes rasgos, lo mismo que buscamos a la hora de cuidar la piel del rostro. En este sentido, al realizar tus compras de belleza no te olvides de adquirir una buena crema para pies con la que mantener a raya los niveles de agua en esta zona de la dermis tan problemática (está expuesta a grandes esfuerzos, puesto que soporta el peso y la actividad de todo el cuerpo).
  • Haz caso a tu madre/abuela y recurre a los trucos caseros tradicionales. La piedra pómez, los baños de agua tibia con unas gotas de limón o agua de rosas, las mascarillas a base de aceite de oliva… Cualquier consejo que te ayude a mantener unos talones alejados de las grietas es bienvenido, pero ten en cuenta que necesitas reservar unos minutos al día para llevarlos a cabo.
  • Presta atención a la alimentación. En ocasiones, el exceso de sequedad en los pies se debe a una dieta desequilibrada, pobre en nutrientes esenciales o rica en alimentos de los considerados “poco saludables”. En este sentido, para alejar el problema de los talones secos, el agua debe estar en lo más alto de la pirámide alimenticia, junto a aquellos productos que aporten vitaminas y componentes esenciales.
  • No todo el calzado sirve para caminar. Los zapatos de primavera y verano se caracterizan por sus diseños llamativos y abiertos al aire libre. Pero su originalidad y belleza no siempre van de la mano de la comodidad y la salud. Primero, has de conseguir una transición paulatina del calzado de invierno al estival. Una vez conseguido, debes alternar los zapatos, evitar utilizarlos durante mucho tiempo y, sobre todo, desterrar todos aquellos que ponen en peligro la seguridad y la estabilidad de tus pies.

Lo cierto es que estos consejos forman parte de los cuidados esenciales que debemos aplicar a la piel con la llegada de la primavera. ¿Preparados para el “descalce”?

 

La deshidratación es un problema común de la práctica deportiva. ¿Cómo evitarlo y conseguir, además, una piel radiante antes y después del entrenamiento?

Somos agua. Más del 60% de nuestro cuerpo está formado por este líquido tan preciado que permite al organismo realizar sus funciones y, más importante, mantenerse sano y bello. Precisamente por ello, a diario necesitamos beber, al menos, dos litros de agua para recuperar las pérdidas y mantener unos niveles de hidratación adecuados. De la misma manera que necesitamos cremas humectantes (independientemente del tipo de piel) para evitar que el agua se escape de manera descontrolada a través de la dermis.

A pesar de que sabemos toda esta teoría, la práctica en ocasiones se nos escapa. Sobre todo en momentos críticos como a la hora de hacer deporte. Beber agua es entonces imprescindible, y debemos hacerlo antes de empezar a sentir sed. Sin embargo, la mayor preocupación es completar el entrenamiento del día en el tiempo estipulado y nos olvidamos de todo lo demás. Te contamos la compleja relación entre ejercicio, agua y piel y cómo puedes mantenerla siempre viva.

Cómo hidratar la piel (y el organismo) en el deporte

La alimentación es la mejor forma de mantener el balance hídrico de nuestro cuerpo en el punto correcto para que todo funcione a la perfección. Es decir, frente a la actividad diaria del organismo (que es la principal causa de pérdida agua y electrolitos) debemos seguir una dieta cuidada para cubrir cualquier déficit. Pérdidas que aumentan, lógicamente, con actividades como el deporte.

Para evitar la deshidratación y el desequilibrio del cuerpo en general y de la piel en particular durante el ejercicio, estos son los consejos que se deben seguir:

  • Beber agua. Es un paso fundamental y que debemos repetir antes, durante y después de todo el entrenamiento. Si no es un deporte de alta intensidad o que se prolongue durante varias horas, no es necesario recurrir a las bebidas isotónicas (que ayudan con la recuperación de sales, pero tienen mucho azúcar, con las consecuencias que eso trae para la belleza).
  • Retirar el sudor con una toalla limpia. Sea cual sea el tipo de actividad que realices, puede que termines el entrenamiento empapado en sudor. Es algo normal y no hay de qué preocuparse salvo de ir secándose durante toda la práctica. Por un lado, es un hábito de limpieza, pulcritud y cortesía; por el otro, evitarás que la piel esté en contacto durante mucho tiempo con todas las toxinas que se expulsan con la transpiración (aunque cada vez más científicos aseguran que no hay residuos en estas secreciones).
  • Terminar con una ducha de agua tibia. Una vez finalizado el ejercicio, tanto si estás en el gimnasio como al aire libre, lo mejor es meterse directamente debajo del agua. A poder ser ni muy fría ni muy caliente, para no irritar [más] la piel.
  • Aplicarse crema hidratante para cerrar el círculo. Si queremos conseguir la máxima hidratación antes y después de la práctica deportiva, además de seguir bebiendo agua necesitamos una buena crema humectante en toda la piel del cuerpo.

 

 

A la hora de enfrentarse a los rayos del sol, la crema diaria no es suficiente. Contamos por qué el fotoprotector es un indispensable de la rutina diaria.

Podríamos decir que el debate sobre la protección solar ha sido reiteradamente conquistado por los que defienden (con suficientes razones) su necesidad en cualquier momento del año. El problema viene ahora al intentar establecer una correcta rutina de aplicación de la crema solar. ¿Hay que echársela antes o después de la hidratante? ¿Cada cuánto tiempo hay que renovar la aplicación? ¿Basta con una crema facial con SPF?

Si tú también necesitas aclarar todas estas cuestiones antes de enfrentar un nuevo día bajo el sol (o la lluvia) las resolvemos una a una con las sabias recomendaciones de quienes más saben de la materia. De los consejos contados por los dermatólogos a sus amigos y a sus pacientes, los que hablan sobre cómo usar la crema solar a la perfección son los más repetidos. ¿Quieres conocerlos?

Crema solar o hidratante con SPF: he ahí la cuestión

El dilema principal a la hora de utilizar un fotoprotector, sobre todo en el caso de las mujeres, es la cantidad de productos cosméticos que se deben aplicar en conjunto. Es decir, cada mañana, muchas se enfrentan a la misma rutina: limpieza, hidratación y maquillaje. ¿En cuál de todos estos puntos se debe aplicar la crema solar? Es entonces cuando llegan las excusas. “Mi crema diaria/base de maquillaje ya tiene factor de protección solar”, “Hoy no hace sol, con la protección de la hidrante me basta”, “Me he echado el fotoprotector antes de salir de casa y no me he tocado la cara, aún cumple su función”…

Estas son las premisas que no debemos olvidar NUNCA sobre cómo usar la crema solar:

  • Limpiar, hidratar y proteger. Este es el orden de la rutina de belleza diaria, es decir, con el fotoprotector en el último lugar. Pero si también utilizas maquillaje, caben varias opciones:
    • Elegir cremas solares y aplicar el maquillaje (en polvo o fluido) inmediatamente después.
    • Comprar fotoprotectores con color.
    • Utilizar protectores solares en polvo. En este caso, primero se aplican los cosméticos y, en último lugar, el fotoprotector. Son más útiles en pieles maquilladas tanto para la primera aplicación del día como en sus posteriores renovaciones.
  • Crema hidratante VS Crema solar. Son dos cosméticos diferentes y se deben utilizar por separado. Algunos productos humectantes están preparados con filtros de protección solar, pero no suelen ser suficiente y, además, pueden hacerle perder efectividad en sus principales cometidos (hidratación, regeneración, etc.).
  • Frecuencia de uso. Sin duda, el punto más problemático. Sobre todo en los meses de invierno, aplicamos la crema solar a primera hora de la mañana y nos olvidamos de ella por completo. En este sentido, los especialistas lo tienen claro: no valen excusas, el fotoprotector se debe renovar cada dos horas. Ni el maquillaje ni el SPF de todos los cosméticos que utilices son excusa para cumplir con esta premisa. Así que no te olvides de llevar tu fotoprotector siempre contigo y [sobre todo] de volver a aplicártelo a lo largo del día.

Aunque el sol tiene sus efectos positivos para la piel y el organismo, mejor recibirlos con cierta barrera protectora. Y recuerda: utiliza cada mañana una buena crema hidratante en el rostro y aplica, después, un fotoprotector de calidad.

A menos de una semana del gran estreno mundial de Juego de Tronos, damos algunas ideas inspiradas en la serie para lucir una manicura perfecta.

Menos de una semana. Ese es el tiempo que queda para el estreno de la esperadísima temporada final de Juego de Tronos. Después de meses de incertidumbre y de secretos desvelados a medias, la serie se despide por todo lo alto con una octava temporada que comienza (a nivel mundial) casi ocho años después del primer episodio. Mientras cuentan las horas hasta la madrugada del 15 abril, los fans de la serie ya han empezado los preparativos para afrontar el “el invierno” como se merece.

Ni siquiera la manicura de las fans más presumidas ha podido resistir la ilusión por el estreno de esta temporada final. Si tú también quieres sumarte a la que será la tendencia del 2019 (al menos, desde el punto de vista de los amantes de las series), echa un vistazo a estas ideas de diseño de uñas con Juego de Tronos como fuente de inspiración.

Nail Art: Juego de Tronos hasta en las uñas

Por si aún hay algún despistado que no conozca Juego de Tronos, prometemos que no vamos a contar nada que destripe la serie. Solo queremos hacer una advertencia previa: antes y después de aplicar estos diseños de uñas, no olvides seguir una rutina de cuidado de manos y uñas adecuada. Así, el resultado será más duradero y, aunque no llegue hasta el episodio final, será la envidia, incluso, de la mismísima Madre de Dragones.

Estos son nuestros diseños de uñas favoritos dignos de un gran estreno:

  • Diseño sencillo pero directo. Empezamos con una manicura inspirada en Juego de Tronos para todos los públicos. Al menos, para los que son partidarios de la Casa Stark. En color azul y con motas en color plateado, este diseño reserva una uña de cada mano para hacer honor al invierno.

  • Hielo y fuego. Si además de la serie, has devorado toda la colección de libros de “Canción de hielo y fuego”, esta manicura es para ti.

  • Para madres de dragones. Si Khaleesi es tu fuente de inspiración y motivación para hacer frente al día a día, prueba a hacerte un diseño de uñas similar a este. No habrá dragón que se te resista.

  • Si eres de invierno… Los colores neutros y sin brillos son una forma elegante de indicar tus preferencias. Utilízalos para crear esta manicura, con clara preferencia por una de las familias de Poniente.

  • Para uñas de gel. Si estás acostumbrada a utilizar uñas de gel y a presumir de originalidad, no hay límites a la imaginación… Pero te damos ideas:

Ahora sí, el 15 de abril puede llegar cuando quiera. Y si por el camino se te estropea una uña, ¡que no cunda el pánico! Recuerda estos consejos para arreglar una uña rota.

La vitamina C es ingrediente esencial en la composición de cualquier cosmético. ¿Todavía no conoces de dónde viene tanto revuelo?

Antioxidante natural, estimuladora de la generación de colágeno, obstaculizadora del aumento de melanina, rejuvenecedora dérmica… La acción y los beneficios de la vitamina C en el cuerpo humano, y sobre todo en su órgano más extenso, están más que demostrados. Por ello, cada vez son más las personas que se rinden a sus encantos y utilizan cosméticos ricos en este ingrediente natural.

Neceseres, estanterías de baño y rutinas de belleza se han llenado de vitamina C con un único objetivo en mente: mejorar la salud y la apariencia de la dermis y frenar los signos de la edad. ¿De verdad tiene efectos tan positivos? ¿No bastaría con tomar más naranjas, kiwis, fresas y demás alimentos ricos en esta vitamina?

¿Aún no conoces la importancia de la vitamina C para la piel? Empieza por la base

El poder antiedad de la vitamina C

Elegir [y utilizar] una crema rica en vitamina C es uno de los mejores pasos que se pueden dar en la lucha contra el envejecimiento de la piel. No tanto por su actuación frente a las líneas de expresión, sino por su importancia ante otros signos como la flacidez o las manchas de la piel.

Estos son los poderes antiedad de los cosméticos con vitamina C:

  • Es un antioxidante natural, por lo que contribuye a reducir los efectos de los radicales libres en el organismo. También los de los rayos UV, aunque esto no significa que constituya en sí misma una medida fotoprotectora válida y eficaz. Antes de salir de casa, debes aplicar tus cosméticos con este ingrediente biológico y, posteriormente, tu crema solar.
  • Ayuda a aumentar o recuperar la firmeza de la piel gracias a su papel fundamental en la síntesis de colágeno. La flacidez es uno de los síntomas más claros del envejecimiento. Por ello, cualquier remedio que ayuda a revertirlo es siempre un buen aliado antiedad.
  • Suaviza las manchas de la piel. Una incorrecta exposición al sol y el paso del tiempo son los principales responsables de la aparición de pigmentos oscuros en el rostro y en diferentes partes del cuerpo. La crema solar ayuda a prevenir la aparición de manchas, mientras que la vitamina C ataca directamente a su origen.
  • Despierta la regeneración de la dermis. Otro de los grandes poderes de este nutriente es su capacidad de potenciar la renovación celular. Así, disminuye la profundidad de las arrugas y aporta luminosidad y uniformidad a la piel.

Estos cuatro grandes poderes antiedad le han valido a la vitamina C un puesto de oro en la lista de ingredientes de los cosméticos más recomendados. Y entre los mejor valorados por las editoras de belleza se encuentran las cremas de Bioxán para rostro y cuerpo. ¿Todavía no las has probado?

Jennifer Aniston o Sarah Jessica Parker han llegado a los 50 con la piel radiante. ¿Cómo? Con cuidados de belleza adaptados a esta nueva década. ¡Conócelos!

La lista de famosas que han cumplido [y sobrepasado] los 50 años es cada vez más larga: Jennifer Aniston, Mónica Belucci, Salma Hayek, Halle Berry, Jennifer López… Pero, a pesar del ajetreo de sus vidas, todas ellas lucen espléndidas, con unos rostros y una piel mucho más jóvenes de lo que correspondería para su verdadera edad. En la mayoría de los casos, y más allá de las retoques estéticos, el secreto es el mismo. Y tenemos buenas noticias: está al alcance de la mano del resto de las mortales.

Si has superado la barrera de los 50 o estás a punto de hacerlo, te damos algunos consejos para que readaptes tu rutina de belleza. En esta nueva etapa, la piel comienza a tener nuevas necesidades y necesita cuidados concretos que cubran cada una de las exigencias. No pierdas detalle, mantén tu piel rejuvenecida y [quién sabe] consigue quitarte unos años de encima.

Cuidados y necesidades de la piel a partir de los 50

Una de las claves fundamentales para que las rutinas de belleza que apliquemos a partir de los 50 funcionen es contar con una larga trayectoria de cuidados de la piel. A partir de los 30 años, comienzan a aparecer los primeros síntomas del paso del tiempo en la dermis y es en ese momento cuando debemos comenzar a asumir un hábito de cuidados diarios, con cremas antiarrugas específicas para cada edad. Si has cumplido con este primer cometido, ya estás a mitad de camino.

A partir de ahí, solo necesitas incluir los siguientes consejos en tu rutina para la piel:

  • Busca cremas antiedad con vitamina E (antioxidante natural) y vitamina C (estimulador de la síntesis de colágeno). ¿Por qué? Porque con el paso del tiempo, la pérdida de elasticidad y de firmeza de la dermis es ya una evidencia palpable. Se necesitan cremas hidratantes para la piel de los 50 con un gran aporte de estas dos vitaminas y otros ingredientes naturales como el Omega 3. Por separado y en conjunto, contribuyen a mejorar las reservas de colágeno, a recuperar la firmeza de la piel y a rellenar las líneas de expresión de la piel más marcadas.
  • No te olvides ni un solo día de la limpieza facial. A cualquier edad, eliminar las toxinas de la piel es una necesidad irreprimible. Tanto si recurres a pequeños toques de maquillaje diario, como si prefieres ir con la “cara lavada”, sigue una rutina de limpieza mañana y noche.
  • Tampoco te dejes en el tintero la protección solar. A mayor edad de la piel, mayor es su memoria frente a los rayos UV. Antes de salir de casa, y después de aplicar la crema hidratante, échate fotoprotector para evitar que el daño (y el envejecimiento) vaya a más.
  • Presta especial atención a las zonas críticas. El cuello, las manos, el escote, las rodillas… Hay algunas partes del cuerpo que delatan nuestra verdadera edad. Salvo si sabemos cómo evitarlo. Nunca olvides de cuidar e hidratar adecuadamente cada una de estas zonas y las evidencias se suavizarán.
  • Cuida tu estilo de vida. La mayoría de las famosas de las que solemos hablar presumen de llevar un ritmo de vida equilibrado y saludable. No sabemos si es cierto o no. Lo que sí podemos afirmar es que practicar deporte, la buena alimentación, el descanso y la hidratación son claves para una salud de hierro. ¡Apúntate el tanto!

 

Las mascarillas faciales son compañeras inseparables de las cremas hidratantes. Pero ¿sabes cómo se deben aplicar para que funcionen? Aquí te lo contamos.

Hasta no hace mucho tiempo, el tema de la limpieza facial era un mundo desconocido por explorar. Con un poco de agua y un jabón neutro, era suficiente para borrar los restos del día a día en la piel. O eso pensábamos. Porque, poco a poco, los expertos fueron descubriendo las bondades y la importancia de los tónicos, las cremas, los sérums y demás productos cosméticos especialmente recomendados para la limpieza y el cuidado de la piel. Hoy en día, no hay crema hidratante reparadora que cumpla al 100% sus funciones sin una buena limpieza previa o sin el complemento de una mascarilla facial. ¿Las utilizas habitualmente? ¿Sabes cómo aplicarlas para sacarles el máximo partido?

Mascarillas para la cara: usos y recomendaciones básicos

Para limpiar los poros, para conseguir un extra de hidratación, para nutrir la dermis… Los objetivos de los diferentes productos de belleza, entre los que encontramos las mascarillas faciales, pueden ser muy variados. Pero tan importante es la meta como el recorrido. Es decir, es imprescindible que elijas el cosmético según la finalidad que buscas, pero también que sepas el camino que debes seguir para conseguirla.

Seguir los consejos de los dermatólogos es un buen comienzo. Pero, en el caso concreto de las mascarillas, estos son los pasos básicos que debes seguir para que funcione:

  • Piel limpia y pelo recogido. Parece un primer paso evidente, pero no siempre se cumple. Antes de utilizar una mascarilla facial es fundamental que el rostro esté libre de cosméticos (ni maquillaje ni cremas) y las manos recién lavadas. Por eso, siempre se suele aplicar después de la rutina de limpieza diaria básica. En cuanto al pelo, mejor retirarlo hacia atrás, para que ningún mechón se lleve parte del producto.
  • Suaves movimientos circulares. Aplica la mascarilla con un delicado masaje y sin frotar por toda la cara, salvo en la zona del contorno de ojos y los párpados (las más sensibles y delicadas). Lo ideal es comenzar por la frente y zona T, continuar por los pómulos y terminar en la barbilla.
  • Tiempo de calma y relajación. Para que la mascarilla cumpla su función, utilízala solo cuando tengas tiempo libre. Los expertos recomiendan dejarlas actuar de 10 a 20 minutos, mientras el rostro y el resto del cuerpo permanecen relajados.
  • Aclarado con agua tibia. En cuanto haya pasado el tiempo reglamentario, utiliza una toalla húmeda para retirar la mascarilla facial y cierra el proceso con un último aclarado de agua tibia (por si quedase algún resto).
  • Crema hidratante regeneradora. Las mascarillas faciales son una parte del todo. Por ello, su aplicación debe ir acompañada del toque final: la hidratación. Busca una crema adaptada a tu tipo de piel y con propiedades humectantes y regeneradoras y, a la mañana siguiente, tu rostro rozará la perfección.

 

Hay trucos y rutinas de belleza diaria que no siempre salen como se espera. Te contamos [con GIFs] los más habituales.

Los cosméticos son una constante en el balance de gastos mensual. No en vano, las rutinas de belleza diarias son una recomendación y casi una obligación para conseguir una dermis sana y bonita. Aun así, el dinero invertido no siempre está aprovechado, bien porque se desconocen los beneficios reales de una crema concreta sobre cada tipo de piel o la manera en la que hay que aplicar determinado producto. Precisamente por esto, cada vez son más habituales los conocidos como “tutoriales” de moda y belleza, videos, fotos o blogs dedicados en exclusiva a analizar a fondo los productos y trucos beauty.

Si alguna vez has intentado poner en práctica alguno, sabrás de qué estamos hablando. Aunque se sigan las instrucciones al dedillo, la realidad pocas veces se parece a lo que aparece en el tutorial. Te enseñamos las rutinas de belleza habituales con las que siempre surgen “problemas de ejecución”.

Los irrealizables del cuidado facial diario

 

  1. Uso de crema solar. El astro rey tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, sobre todo, a la hora de hablar de la buena salud de la piel. Mientras algunas personas salen de casa todos los días sin aplicarse ningún tipo de protector solar, otras salen bañadas en crema fotoprotectora. Si tu mejor amigo fuese dermatólogo, su primer consejo estaría relacionado con el buen uso de la crema solar.

 

  1. No dormir lo suficiente. Durante la semana, solemos sacrificar las horas de sueño por otras actividades que nos roban mucho tiempo. Aunque sea un poco cada noche, esos minutos que le quitamos al descanso son perjudiciales para la salud y para la belleza y sus consecuencias no solo son visibles a la mañana siguiente.

 

 

  1. Aplicación del delineador de ojos. Pintarse la raya del ojo es todo un arte que muy pocas consiguen dominar a la perfección.

 

  1. Intentar maquillarse como otra persona. Las celebrities o los miembros de la realeza suelen ser una fuente de inspiración para estilismos y tendencias de maquillaje. Pero no se puede olvidar que, muchas de ellas, cuentan con todo un equipo de profesionales encargados de hasta el último detalle de sus cuidados faciales diarios. El maquillaje de contorno del rostro o el efecto “ojos ahumados” no suele ser buena idea para aquellas que suelen aplicarse un sencillo maquillaje natural en el día a día.

 

  1. Peinados creativos. A primera hora de la mañana, además de un rostro perfecto, también queremos darle brío a la melena. Para ello, muchas intentan recurrir a peinados imposibles o al irresistible toque de la plancha o el rizador de pelo. Mala idea. Estos aparatos, usados de manera excesiva, estropean el pelo y consiguen el efecto totalmente contrario.

 

  1. Un toque de carmín. Lo realmente importante es tener los labios cuidados y bien hidratados. La realidad es que el color en los labios es una pasión para muchas mujeres y suelen vivir situaciones como esta…

 

  1. La limpieza facial al llegar a casa. Desmaquillarse al llegar a casa no es una costumbre muy extendida, aunque es lo más recomendable para mantener una piel sana y cuidada. Hay quien utiliza una toallita, hay quien se conforma con el agua de la ducha o quien espera que la almohada absorba todo el producto cosmético hasta la mañana siguiente…

 

  1. Las mascarillas (uso y abuso). Estos productos cosméticos pueden ser grandes aliados o completos enemigos. Solo hay que buscar uno que se adapte a las características de la piel y, más importante, que no dañen la estructura de la dermis. Si hace daño al retirarla, esa mascarilla no te hace bien.

 

 

¿Con cuántas de estas rutinas de belleza diarias has tenido problemas?

 

 

 

Es una de las zonas más sensibles del cuerpo, pero no se le presta la atención que merece. Te contamos cómo debes cuidar la piel de las axilas.

Aguantan depilaciones agresivas, transpiración, productos poco respetuosos con su naturaleza, irritaciones… Y, sin embargo, seguimos sin darle los cuidados y la atención que se merecen. Hablamos de las axilas, más concretamente, de la piel que las forma, que es una de las más finas de todo el cuerpo. Precisamente por ello, es más sensible ante las agresiones y agentes externos y más susceptible a sufrir complicaciones de todo tipo.

Aun así, este rasgo tan característico es también su punto fuerte. Gracias a su delgadez, puede absorber mejor cualquier tratamiento o cosmético que se le aplique. ¿Cómo sacarle el máximo partido? Con estos trucos de cuidado perfecto para la piel de las axilas.

Cuidar las axilas con buenas maneras

  • Prevención del mal olor. En ocasiones, cuando nuestras axilas desprenden un olor fuerte y molesto están desvelando un problema de fondo. No es por ausencia de desodorante, sino por la presencia de bacterias perjudiciales. Esta zona del cuerpo es húmeda y oscura, lo que favorece la proliferación de microorganismos. Al descomponerse, aparece ese mal olor. Para evitarlo y prevenirlo, lo más recomendable es olvidarse de las prendas sintéticas y mantener la zona siempre limpia, seca e hidratada (con desodorantes hidratantes y antitranspirantes).
  • Depilación. Representa una de las grandes agresiones que sufre la piel de las axilas sino a diario, al menos, una vez por semana. Con cuchilla, con maquinilla o con cera caliente, cualquiera de las técnicas utilizadas para eliminar el vello de esta zona del cuerpo suele superar su nivel de sensibilidad. Por eso, tras el proceso de afeitado, la piel se muestra irritada, reseca, etc. La mejor manera de mantener la piel de las axilas cuidadas en este caso es optando por las alternativas para piel sensible (sea cual sea la técnica utilizada), hacerlo siempre con la piel limpia y fijarse en la dirección de crecimiento del pelo.
  • Higiene. Este debería ser el primer consejo para el correcto cuidado de la piel de las axilas, pero es mejor ver su importancia con respecto a otros. La limpieza del cuerpo en general es imprescindible para presumir de una buena salud, pero en zonas sensibles y delicadas como esta es una obligación ineludible. Utiliza jabones suaves y no te olvides de aclarar y secar bien (ambas figuran en la lista de malos hábitos en la ducha). Normalmente, nos olvidamos de este último paso y es cuando ponemos nuestro granito de arena en favor del exceso de humedad.
  • Hidratación. Lo ideal sería recurrir a productos desodorantes, antitranspirantes y humectantes, es decir, aquellos que nos ayuden a combatir el mal olor, el sudor y la sequedad de esta zona del cuerpo.
  • Irritación. No solo la depilación puede causar irritación. La transpiración excesiva, los textiles agresivos, los efectos directos de los rayos UV… Siendo una de las más finas del cuerpo, la piel de las axilas puede sufrir picor (en este post explicamos todas las posibles causas del picor en la piel y cómo solucionarlas) y escozor en cualquier momento y por cualquier causa. En este sentido, es necesario recopilar todos los consejos anteriores: intenta evitar la ropa sintética, mantén una rutina de limpieza e hidratación diarias, presta especial atención a la depilación y evita el exceso de humedad de la zona (con desodorantes, toallitas, etc.).