Salud y Belleza

La vitamina C es ingrediente esencial en la composición de cualquier cosmético. ¿Todavía no conoces de dónde viene tanto revuelo?

Antioxidante natural, estimuladora de la generación de colágeno, obstaculizadora del aumento de melanina, rejuvenecedora dérmica… La acción y los beneficios de la vitamina C en el cuerpo humano, y sobre todo en su órgano más extenso, están más que demostrados. Por ello, cada vez son más las personas que se rinden a sus encantos y utilizan cosméticos ricos en este ingrediente natural.

Neceseres, estanterías de baño y rutinas de belleza se han llenado de vitamina C con un único objetivo en mente: mejorar la salud y la apariencia de la dermis y frenar los signos de la edad. ¿De verdad tiene efectos tan positivos? ¿No bastaría con tomar más naranjas, kiwis, fresas y demás alimentos ricos en esta vitamina?

¿Aún no conoces la importancia de la vitamina C para la piel? Empieza por la base

El poder antiedad de la vitamina C

Elegir [y utilizar] una crema rica en vitamina C es uno de los mejores pasos que se pueden dar en la lucha contra el envejecimiento de la piel. No tanto por su actuación frente a las líneas de expresión, sino por su importancia ante otros signos como la flacidez o las manchas de la piel.

Estos son los poderes antiedad de los cosméticos con vitamina C:

  • Es un antioxidante natural, por lo que contribuye a reducir los efectos de los radicales libres en el organismo. También los de los rayos UV, aunque esto no significa que constituya en sí misma una medida fotoprotectora válida y eficaz. Antes de salir de casa, debes aplicar tus cosméticos con este ingrediente biológico y, posteriormente, tu crema solar.
  • Ayuda a aumentar o recuperar la firmeza de la piel gracias a su papel fundamental en la síntesis de colágeno. La flacidez es uno de los síntomas más claros del envejecimiento. Por ello, cualquier remedio que ayuda a revertirlo es siempre un buen aliado antiedad.
  • Suaviza las manchas de la piel. Una incorrecta exposición al sol y el paso del tiempo son los principales responsables de la aparición de pigmentos oscuros en el rostro y en diferentes partes del cuerpo. La crema solar ayuda a prevenir la aparición de manchas, mientras que la vitamina C ataca directamente a su origen.
  • Despierta la regeneración de la dermis. Otro de los grandes poderes de este nutriente es su capacidad de potenciar la renovación celular. Así, disminuye la profundidad de las arrugas y aporta luminosidad y uniformidad a la piel.

Estos cuatro grandes poderes antiedad le han valido a la vitamina C un puesto de oro en la lista de ingredientes de los cosméticos más recomendados. Y entre los mejor valorados por las editoras de belleza se encuentran las cremas de Bioxán para rostro y cuerpo. ¿Todavía no las has probado?

Jennifer Aniston o Sarah Jessica Parker han llegado a los 50 con la piel radiante. ¿Cómo? Con cuidados de belleza adaptados a esta nueva década. ¡Conócelos!

La lista de famosas que han cumplido [y sobrepasado] los 50 años es cada vez más larga: Jennifer Aniston, Mónica Belucci, Salma Hayek, Halle Berry, Jennifer López… Pero, a pesar del ajetreo de sus vidas, todas ellas lucen espléndidas, con unos rostros y una piel mucho más jóvenes de lo que correspondería para su verdadera edad. En la mayoría de los casos, y más allá de las retoques estéticos, el secreto es el mismo. Y tenemos buenas noticias: está al alcance de la mano del resto de las mortales.

Si has superado la barrera de los 50 o estás a punto de hacerlo, te damos algunos consejos para que readaptes tu rutina de belleza. En esta nueva etapa, la piel comienza a tener nuevas necesidades y necesita cuidados concretos que cubran cada una de las exigencias. No pierdas detalle, mantén tu piel rejuvenecida y [quién sabe] consigue quitarte unos años de encima.

Cuidados y necesidades de la piel a partir de los 50

Una de las claves fundamentales para que las rutinas de belleza que apliquemos a partir de los 50 funcionen es contar con una larga trayectoria de cuidados de la piel. A partir de los 30 años, comienzan a aparecer los primeros síntomas del paso del tiempo en la dermis y es en ese momento cuando debemos comenzar a asumir un hábito de cuidados diarios, con cremas antiarrugas específicas para cada edad. Si has cumplido con este primer cometido, ya estás a mitad de camino.

A partir de ahí, solo necesitas incluir los siguientes consejos en tu rutina para la piel:

  • Busca cremas antiedad con vitamina E (antioxidante natural) y vitamina C (estimulador de la síntesis de colágeno). ¿Por qué? Porque con el paso del tiempo, la pérdida de elasticidad y de firmeza de la dermis es ya una evidencia palpable. Se necesitan cremas hidratantes para la piel de los 50 con un gran aporte de estas dos vitaminas y otros ingredientes naturales como el Omega 3. Por separado y en conjunto, contribuyen a mejorar las reservas de colágeno, a recuperar la firmeza de la piel y a rellenar las líneas de expresión de la piel más marcadas.
  • No te olvides ni un solo día de la limpieza facial. A cualquier edad, eliminar las toxinas de la piel es una necesidad irreprimible. Tanto si recurres a pequeños toques de maquillaje diario, como si prefieres ir con la “cara lavada”, sigue una rutina de limpieza mañana y noche.
  • Tampoco te dejes en el tintero la protección solar. A mayor edad de la piel, mayor es su memoria frente a los rayos UV. Antes de salir de casa, y después de aplicar la crema hidratante, échate fotoprotector para evitar que el daño (y el envejecimiento) vaya a más.
  • Presta especial atención a las zonas críticas. El cuello, las manos, el escote, las rodillas… Hay algunas partes del cuerpo que delatan nuestra verdadera edad. Salvo si sabemos cómo evitarlo. Nunca olvides de cuidar e hidratar adecuadamente cada una de estas zonas y las evidencias se suavizarán.
  • Cuida tu estilo de vida. La mayoría de las famosas de las que solemos hablar presumen de llevar un ritmo de vida equilibrado y saludable. No sabemos si es cierto o no. Lo que sí podemos afirmar es que practicar deporte, la buena alimentación, el descanso y la hidratación son claves para una salud de hierro. ¡Apúntate el tanto!

 

Las mascarillas faciales son compañeras inseparables de las cremas hidratantes. Pero ¿sabes cómo se deben aplicar para que funcionen? Aquí te lo contamos.

Hasta no hace mucho tiempo, el tema de la limpieza facial era un mundo desconocido por explorar. Con un poco de agua y un jabón neutro, era suficiente para borrar los restos del día a día en la piel. O eso pensábamos. Porque, poco a poco, los expertos fueron descubriendo las bondades y la importancia de los tónicos, las cremas, los sérums y demás productos cosméticos especialmente recomendados para la limpieza y el cuidado de la piel. Hoy en día, no hay crema hidratante reparadora que cumpla al 100% sus funciones sin una buena limpieza previa o sin el complemento de una mascarilla facial. ¿Las utilizas habitualmente? ¿Sabes cómo aplicarlas para sacarles el máximo partido?

Mascarillas para la cara: usos y recomendaciones básicos

Para limpiar los poros, para conseguir un extra de hidratación, para nutrir la dermis… Los objetivos de los diferentes productos de belleza, entre los que encontramos las mascarillas faciales, pueden ser muy variados. Pero tan importante es la meta como el recorrido. Es decir, es imprescindible que elijas el cosmético según la finalidad que buscas, pero también que sepas el camino que debes seguir para conseguirla.

Seguir los consejos de los dermatólogos es un buen comienzo. Pero, en el caso concreto de las mascarillas, estos son los pasos básicos que debes seguir para que funcione:

  • Piel limpia y pelo recogido. Parece un primer paso evidente, pero no siempre se cumple. Antes de utilizar una mascarilla facial es fundamental que el rostro esté libre de cosméticos (ni maquillaje ni cremas) y las manos recién lavadas. Por eso, siempre se suele aplicar después de la rutina de limpieza diaria básica. En cuanto al pelo, mejor retirarlo hacia atrás, para que ningún mechón se lleve parte del producto.
  • Suaves movimientos circulares. Aplica la mascarilla con un delicado masaje y sin frotar por toda la cara, salvo en la zona del contorno de ojos y los párpados (las más sensibles y delicadas). Lo ideal es comenzar por la frente y zona T, continuar por los pómulos y terminar en la barbilla.
  • Tiempo de calma y relajación. Para que la mascarilla cumpla su función, utilízala solo cuando tengas tiempo libre. Los expertos recomiendan dejarlas actuar de 10 a 20 minutos, mientras el rostro y el resto del cuerpo permanecen relajados.
  • Aclarado con agua tibia. En cuanto haya pasado el tiempo reglamentario, utiliza una toalla húmeda para retirar la mascarilla facial y cierra el proceso con un último aclarado de agua tibia (por si quedase algún resto).
  • Crema hidratante regeneradora. Las mascarillas faciales son una parte del todo. Por ello, su aplicación debe ir acompañada del toque final: la hidratación. Busca una crema adaptada a tu tipo de piel y con propiedades humectantes y regeneradoras y, a la mañana siguiente, tu rostro rozará la perfección.

 

Hay trucos y rutinas de belleza diaria que no siempre salen como se espera. Te contamos [con GIFs] los más habituales.

Los cosméticos son una constante en el balance de gastos mensual. No en vano, las rutinas de belleza diarias son una recomendación y casi una obligación para conseguir una dermis sana y bonita. Aun así, el dinero invertido no siempre está aprovechado, bien porque se desconocen los beneficios reales de una crema concreta sobre cada tipo de piel o la manera en la que hay que aplicar determinado producto. Precisamente por esto, cada vez son más habituales los conocidos como “tutoriales” de moda y belleza, videos, fotos o blogs dedicados en exclusiva a analizar a fondo los productos y trucos beauty.

Si alguna vez has intentado poner en práctica alguno, sabrás de qué estamos hablando. Aunque se sigan las instrucciones al dedillo, la realidad pocas veces se parece a lo que aparece en el tutorial. Te enseñamos las rutinas de belleza habituales con las que siempre surgen “problemas de ejecución”.

Los irrealizables del cuidado facial diario

 

  1. Uso de crema solar. El astro rey tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, sobre todo, a la hora de hablar de la buena salud de la piel. Mientras algunas personas salen de casa todos los días sin aplicarse ningún tipo de protector solar, otras salen bañadas en crema fotoprotectora. Si tu mejor amigo fuese dermatólogo, su primer consejo estaría relacionado con el buen uso de la crema solar.

 

  1. No dormir lo suficiente. Durante la semana, solemos sacrificar las horas de sueño por otras actividades que nos roban mucho tiempo. Aunque sea un poco cada noche, esos minutos que le quitamos al descanso son perjudiciales para la salud y para la belleza y sus consecuencias no solo son visibles a la mañana siguiente.

 

 

  1. Aplicación del delineador de ojos. Pintarse la raya del ojo es todo un arte que muy pocas consiguen dominar a la perfección.

 

  1. Intentar maquillarse como otra persona. Las celebrities o los miembros de la realeza suelen ser una fuente de inspiración para estilismos y tendencias de maquillaje. Pero no se puede olvidar que, muchas de ellas, cuentan con todo un equipo de profesionales encargados de hasta el último detalle de sus cuidados faciales diarios. El maquillaje de contorno del rostro o el efecto “ojos ahumados” no suele ser buena idea para aquellas que suelen aplicarse un sencillo maquillaje natural en el día a día.

 

  1. Peinados creativos. A primera hora de la mañana, además de un rostro perfecto, también queremos darle brío a la melena. Para ello, muchas intentan recurrir a peinados imposibles o al irresistible toque de la plancha o el rizador de pelo. Mala idea. Estos aparatos, usados de manera excesiva, estropean el pelo y consiguen el efecto totalmente contrario.

 

  1. Un toque de carmín. Lo realmente importante es tener los labios cuidados y bien hidratados. La realidad es que el color en los labios es una pasión para muchas mujeres y suelen vivir situaciones como esta…

 

  1. La limpieza facial al llegar a casa. Desmaquillarse al llegar a casa no es una costumbre muy extendida, aunque es lo más recomendable para mantener una piel sana y cuidada. Hay quien utiliza una toallita, hay quien se conforma con el agua de la ducha o quien espera que la almohada absorba todo el producto cosmético hasta la mañana siguiente…

 

  1. Las mascarillas (uso y abuso). Estos productos cosméticos pueden ser grandes aliados o completos enemigos. Solo hay que buscar uno que se adapte a las características de la piel y, más importante, que no dañen la estructura de la dermis. Si hace daño al retirarla, esa mascarilla no te hace bien.

 

 

¿Con cuántas de estas rutinas de belleza diarias has tenido problemas?

 

 

 

Es una de las zonas más sensibles del cuerpo, pero no se le presta la atención que merece. Te contamos cómo debes cuidar la piel de las axilas.

Aguantan depilaciones agresivas, transpiración, productos poco respetuosos con su naturaleza, irritaciones… Y, sin embargo, seguimos sin darle los cuidados y la atención que se merecen. Hablamos de las axilas, más concretamente, de la piel que las forma, que es una de las más finas de todo el cuerpo. Precisamente por ello, es más sensible ante las agresiones y agentes externos y más susceptible a sufrir complicaciones de todo tipo.

Aun así, este rasgo tan característico es también su punto fuerte. Gracias a su delgadez, puede absorber mejor cualquier tratamiento o cosmético que se le aplique. ¿Cómo sacarle el máximo partido? Con estos trucos de cuidado perfecto para la piel de las axilas.

Cuidar las axilas con buenas maneras

  • Prevención del mal olor. En ocasiones, cuando nuestras axilas desprenden un olor fuerte y molesto están desvelando un problema de fondo. No es por ausencia de desodorante, sino por la presencia de bacterias perjudiciales. Esta zona del cuerpo es húmeda y oscura, lo que favorece la proliferación de microorganismos. Al descomponerse, aparece ese mal olor. Para evitarlo y prevenirlo, lo más recomendable es olvidarse de las prendas sintéticas y mantener la zona siempre limpia, seca e hidratada (con desodorantes hidratantes y antitranspirantes).
  • Depilación. Representa una de las grandes agresiones que sufre la piel de las axilas sino a diario, al menos, una vez por semana. Con cuchilla, con maquinilla o con cera caliente, cualquiera de las técnicas utilizadas para eliminar el vello de esta zona del cuerpo suele superar su nivel de sensibilidad. Por eso, tras el proceso de afeitado, la piel se muestra irritada, reseca, etc. La mejor manera de mantener la piel de las axilas cuidadas en este caso es optando por las alternativas para piel sensible (sea cual sea la técnica utilizada), hacerlo siempre con la piel limpia y fijarse en la dirección de crecimiento del pelo.
  • Higiene. Este debería ser el primer consejo para el correcto cuidado de la piel de las axilas, pero es mejor ver su importancia con respecto a otros. La limpieza del cuerpo en general es imprescindible para presumir de una buena salud, pero en zonas sensibles y delicadas como esta es una obligación ineludible. Utiliza jabones suaves y no te olvides de aclarar y secar bien (ambas figuran en la lista de malos hábitos en la ducha). Normalmente, nos olvidamos de este último paso y es cuando ponemos nuestro granito de arena en favor del exceso de humedad.
  • Hidratación. Lo ideal sería recurrir a productos desodorantes, antitranspirantes y humectantes, es decir, aquellos que nos ayuden a combatir el mal olor, el sudor y la sequedad de esta zona del cuerpo.
  • Irritación. No solo la depilación puede causar irritación. La transpiración excesiva, los textiles agresivos, los efectos directos de los rayos UV… Siendo una de las más finas del cuerpo, la piel de las axilas puede sufrir picor (en este post explicamos todas las posibles causas del picor en la piel y cómo solucionarlas) y escozor en cualquier momento y por cualquier causa. En este sentido, es necesario recopilar todos los consejos anteriores: intenta evitar la ropa sintética, mantén una rutina de limpieza e hidratación diarias, presta especial atención a la depilación y evita el exceso de humedad de la zona (con desodorantes, toallitas, etc.).

 

Nos esforzamos por mantener el equilibrio de la flora intestinal. Pero ¿qué pasa con las bacterias “buenas” de la piel? Que también hay que cuidarlas.
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Como en el mundo en general, entre las bacterias que pueblan nuestro cuerpo podemos encontrar las del bando bueno y las del bando malo. Las primeras son necesarias para mantener la salud de todo el organismo, prevenir enfermedades y paliar la proliferación de las segundas que, precisamente, provocan el efecto contrario. Por ello, cualquier acción que contribuya a mejorar o asegurar la presencia de los microorganismos buenos es siempre bienvenida. En este sentido, cada vez es mayor el interés por consumir productos naturales pensados para equilibrar la flora bacteriana de cualquier parte del cuerpo.

En esta ocasión, queremos hacer hincapié en las cremas con prebióticos, una categoría de cosméticos en la que Bioxán figura como firma destacada con todos sus productos hidratantes y regeneradores para rostro y cuerpo.

⁉ ¿Qué son los prebióticos?

Los prebióticos son sustancias naturales no metabolizadas que contribuyen al crecimiento de microorganismos en la superficie de la piel y, a su vez, ayudan a combatir los organismos patógenos. Es decir, son los elementos necesarios para mantener la barrera protectora de la dermis en perfecto estado frente a las agresiones externas como la contaminación, los productos en químicos, etc.

No es su única función. Los prebióticos también favorecen la regeneración de la piel y la restauración de la flora bacteriana, esos microorganismos beneficiosos para el buen funcionamiento del cuerpo en su totalidad. Todas estas características y funciones hablan por sí solas a la hora de reconocer los beneficios del uso de cremas con prebióticos para la piel en su composición.

✅ Prebióticos y probióticos: diferencias

En muchas ocasiones, surge la confusión entre estos dos tipos de sustancias. Parece que solo les separa una vocal, pero cuentan con más diferencias entre sí. Por un lado nos encontramos los probióticos, que contienen organismos vivos y que, ingeridos en determinadas cantidades, mejoran la salud del organismo. Por el otro, los prebióticos que, aplicados de manera tópica, mejoran el crecimiento y mantenimiento de las bacterias buena ya existentes en la piel.

La dermatitis atópica, el exceso de limpieza o la contaminación son alguno de los factores que pueden alterar el estado de la flora de la piel y apremiar el empleo de estos dos tipos de sustancias naturales, sobre todo, de los prebióticos. Con ellos, mejora el sistema inmune, la capacidad de regeneración de la dermis y la protección frente a todos los microorganismos patógenos.

Con todas estas razones, ¿te has convencido de que tu piel necesita prebióticos?

Si se te rompe una uña, no entres en pánico. Hay formas de arreglarlo sin poner en peligro el resto de la manicura y te las desvelamos.

No importa la temporada: las últimas tendencias en uñas siempre implican un largo suficiente para crear diferentes diseños. En colores pastel, con pegatinas, francesas multicolores, esmaltes de gel, aplicaciones acrílicas… Las oportunidades son numerosas y, para poder aplicarlas, nos esforzamos al máximo por mantener nuestras uñas en un estado de salud óptimo, bien hidratadas y sin machacones o mordeduras.

Pero todas nuestras aspiraciones se ven truncadas cuando (¡Oh no!) se nos rompe una uña antes o después de hacernos la manicura. ¿Hay solución de emergencia? Hay varias y las tenemos todas. Solo tienes que prestar atención y no entrar en pánico.

¿Cómo arreglar una uña rota?

Nuestras uñas están formadas por varias capas de queratina que pueden debilitarse por razones muy diversas: por golpes, por la aplicación excesiva de postizos o de productos abrasivos, por un limado descontrolado, por una mala alimentación… Como consecuencia, se vuelven quebradizas y cualquier imprevisto puede poner en peligro tanto la apariencia en limpio de nuestras manos y pies como el delicado trabajo de una manicura o pedicura. En cualquier caso, no todo está perdido.

Si te acabas de pintar las uñas y se te rompe una de ellas, recurre a alguno de estos trucos para que este pequeño imprevisto pase desapercibido:

  • Pegamento [para uñas]. Es importante especificar, porque más de una habrá ido corriendo al armario de las herramientas. Se necesita un gel adhesivo especial que garantice la seguridad de esta parte tan delicada del cuerpo. Lima un poco la uña, aplica un pegamento de secado rápido y extiende una capa de esmalte (a poder ser transparente) para sellar el “apaño”.
  • El truco casero más extendido: papel de seda o de bolsa de té. Es uno de los remedios más conocidos a la hora de arreglar una uña rota. Y es muy sencillo de realizar, aunque se necesita paciencia. Coloca el trozo de papel sobre la brecha y aplica pegamento para uñas o esmalte transparente. Deja que se seque bien y vuelve a aplicar otra capa de gel. Cuando el desperfecto esté tapado, puedes aplicar el diseño del resto de la manicura a la uña maltrecha.
  • Recurrir a los postizos. Sirven para dar solución a muchos problemas, incluido el de las uñas rotas. Rescata alguna uña postiza de tu neceser de manicura y colócala en el dedo afectado hasta que la natural se recupere por completo.
  • Iguala todas las uñas. Cuando hayas superado el momento crisis y ya hayas eliminado la manicura actual, lima las uñas hasta dejarlas todas al mismo nivel.

Estas medidas de emergencia pueden convertirse en una necesidad de manera recurrente. Para evitarlo, presta atención a tus uñas a diario, protegiéndolas de las agresiones, hidratándolas y, sobre todo, mimándolas desde dentro con un estilo de vida saludable. Además, no te olvides de aplicar estos cuidados básicos para tus manos y tendrás la mitad del trabajo hecho.

 

Falta de sueño, mala hidratación, estrés… Hay casi tantas razones para las ojeras o las bolsas como trucos para disimularlas. Te los enseñamos.

Una mala noche o (peor aún) un mal despertar lo puede tener cualquiera. De hecho, ambos constituyen una pesadilla para buena parte de los mortales que, tras sobrevivir a ellos, ven cómo acumulan cansancio, falta de sueño e irritabilidad. Esto se hace palpable para su entorno por medio de las molestas bolsas y ojeras, líneas de expresión que apagan la mirada y conceden cierto halo envejecido a la totalidad del rostro.

Pero no son las únicas causas de la aparición de estos signos en la piel. El estrés, la mala alimentación o un ritmo de vida poco saludable (en cualquiera de los sentidos) también favorecen la formación de ojeras. Por suerte, hay algunos trucos que nos pueden ayudar a suavizarlas. ¿Quieres conocerlos?

Stop ojeras: trucos para recuperar la vitalidad de la mirada en tiempo récord

La blefaroplastia, la cirugía centrada en los párpados y las zonas adyacentes, es una de las operaciones de estética más demandadas en España. Este dato ya deja entrever la importancia que tiene para buena parte de la población, sobre todo femenina, la apariencia de su mirada.

Sin embargo, y a pesar de los consejos que ya hemos contado para acabar con las ojeras de manera definitiva, en algunas ocasiones son inevitables. Un mal día en el trabajo, algún problema familiar o imprevistos de última hora hacen que tengamos que tomarnos la rutina con otro ritmo al que no estamos acostumbrados.

Si una mañana te levantas (contra todo pronóstico) con marcados signos en la piel de debajo de los ojos, toma nota de estas soluciones rápidas:

  • El primer paso siempre es el mismo: lávate la cara. El agua fría funciona muy bien en esas mañanas en las que la apariencia de “recién levantado” no quiere abandonar la mirada. Contribuye a reactivar la circulación y estimula, de manera que se convierte en el café que le falta a tu rostro para sobrevivir a una mala noche.
  • Prueba con un masaje. Mientras aplicas la crema hidratante para la cara o el contorno de ojos, no dudes en ejercer un masaje suave y controlado sobre las zonas afectadas. Si el agua fría no ha sido suficiente, este estímulo permitirá movilizar el líquido de la zona y reubicarlo en lugares en los que no “moleste”.
  • Un toque de maquillaje. Si cada vez que te miras en el espejo las ojeras y las bolsas son el único foco de atención, recurre a un maquillaje sencillo. Aplica un corrector un tono más claro de tu piel para aportar luminosidad a la mirada y combatir los pigmentos oscuros de las ojeras. Y no te olvides de la máscara de pestañas, es vital para una mirada viva y rejuvenecida. Un poco de rizador dará amplitud a tus ojos y suavizará ese efecto “sueño”.
  • Asegura el nivel de hidratación durante todo el día. Cuando falta agua, el rostro se inflama. Así que, en días en los que tu mirada no puede mentir, asegúrate de ofrecer toda la hidratación que necesita (y un poco más) tanto por dentro como por fuera.

Con estos trucos exprés, di adiós (al menos, temporalmente) a las ojeras y al cansancio en tu rostro.

 

 

 

 

A pesar de seguir una rutina básica de belleza, nadie está libre de cometer errores. Estos son los consejos que daría un dermatólogo para corregirlos.

Ojalá todos los grupos de amigos contasen con un dermatólogo entre sus miembros. Sería la persona perfecta para ayudarnos a lidiar personalmente con todos los problemas con los que, a diario, nos encontramos en el órgano más extenso del cuerpo humano. A veces, sin que ni siquiera nos demos cuenta.

Como buen amigo, además, tendría la potestad moral, fraternal y profesional de ‘fisgar’ en nuestro armario de cosméticos y decir si alguno de los productos de belleza que utilizamos no son buenos para nuestro tipo de piel, si estamos abusando de ciertos tratamientos o si ese truco casero aparentemente inocuo es, de verdad, tan útil como se cree (repasa si incluyen alguno de estos ingredientes que NUNCA deberías ponerte en la cara).

Si tú tampoco cuentas con un amigo de estas características, no está todo perdido. Te contamos alguno de los consejos que te daría para conseguir una piel sana y bonita.

Cinco consejos de belleza que te repetiría tu amigo dermatólogo

  1. “¿Dónde vas sin protección solar?”. Si compartieses tiempo con un dermatólogo este sería el primer tip de belleza al que haría referencia. Aplica crema con factor de protección todas las mañanas antes de salir de casa en la cara, el cuello, las manos y todas las partes de la dermis que creas que van a estar expuestas. Pero sobre todo en el rostro. Es el único que, sí o sí, se enfrentará a los rayos UV en invierno, verano, primavera y otoño. No solo te ayudará a luchar contra el envejecimiento prematuro de la piel, sino que contribuirá a la salud general de la piel.
  2. No te metas en la cama con toda la suciedad del día en la cara”. Tu amigo dermatólogo no habla solo de maquillaje, sino de todas las toxinas que se depositan a lo largo del día en la piel. Antes de iniciar el proceso de regeneración nocturno, tienes que eliminarlas por completo del rostro. Por esto es tan importante realizar una rutina de limpieza diaria y una exfoliación suave semanal. Las expertas, además, recuerdan que la rutina se debe repetir por la mañana y por la noche para alcanzar la perfección.
  3. “Yo que tú, no comería ese pastel/bombón/batido…”. El exceso de azúcar no solo es un enemigo de las dietas saludables, sino que también supone un ataque directo contra la dermis. Los dermatólogos aconsejan abandonar el azúcar (en forma de galletas, caramelos y demás productos refinados) para conseguir una piel más joven, luminosa y descansada.
  4. “¡Deja de tocarte la cara/ese grano!”. No, estrujar ese granito que te ha salido en la nariz no va a acelerar su desaparición. Más bien al contrario, la rojez (o herida) se mantendrá durante más tiempo y puede conllevar complicaciones como las infecciones. Si tu mejor amiga fuese dermatóloga lo tendría claro: no lo toques, aplica una exfoliación suave y algún producto secante de manera localizada.
  5. “No por mucho exfoliar, desaparecen todos los granos”. O algún refrán de similares características. La exfoliación en casa debe ser un complemento a la limpieza diaria sin que llegue a suponer una agresión para la piel. Por ello, los especialistas recomiendan recurrir a productos suaves y huir de mascarillas que hagan daño al retirarlas.

+1. “No compres la crema hidratante de moda. Opta por una adaptada a las características de tu piel, rica en antioxidantes y con propiedades humectantes y regeneradoras”. Si tuvieras una amiga dermatóloga, sería la que más sabe de modas ‘beauty’. Y, también, la que te recomendaría pasar de la mayor parte de las tendencias para elegir productos profesionales adaptados a las necesidades de tu piel. Gracias a los beneficios de las cremas Bioxán, podrías sorprenderla con una de ellas en tu armario.

Estos son consejos básicos que, seguramente, conoces pero que aún no has asumido como propios. Ahora que los has ‘escuchado’ en boca de un amigo dermatólogo, no tienes opción: debes hacer caso.

La manicura en casa necesita un poco de maña, otro poco de ciencia y mucha paciencia para que quede bien. ¿Se puede conseguir un secado rápido del esmalte?

Puede que sea uno de los preceptos de la Ley de Murphy, el desencadenante de una alineación de planetas o simple lógica humana. Pero es terminar de pintarse las uñas en casa y aparecer la imperiosa necesidad de hacer otras mil tareas que, hasta ese momento, ni siquiera estaban previstas.

Porque hay una cosa que está clara: una manicura casera necesita destreza, calma y tiempo libre para que quede perfecta y que el esmalte se seque sin imprevistos. Nadie se arriesga a que el color o el diseño se estropeen si sabe que no va a tener tiempo para dejar que todas las capas queden perfectamente fijadas.

Hasta ahora. Hemos encontrado algunos trucos de belleza para secar las uñas rápido y poder seguir con la jornada, incluso, con planes de última hora. Toma buena nota.

Trucos caseros para un secado de uñas exprés

  1. Empecemos por el principio: la técnica. A la hora de hacerse la manicura en casa se debe conocer y dominar la aplicación del esmalte. Parece sencillo, pero siempre acaba dando problemas. Debes eliminar los excesos de producto del pincel y empezar en el centro de la uña (de arriba abajo), para pasar después de derecha e izquierda.

Sobra decir que deben estar limpias y sin restos de otro producto para que esta aplicación funcione. Ni siquiera de cremas humectantes. Sigue estos consejos para hidratar las uñas y aplícalos después de haber terminado todo el proceso, con el esmalte ya seco.

  1. Más capas, menos grosor. Si no quieres que el proceso de secado sea eterno, tienes que conseguir pintarte las uñas con capas muy finas. Haz dos o tres pasadas con el pincel del esmalte y el resultado será mucho más favorecedor y práctico. No olvides esperar entre capa y capa para evitar sumar humedad excesiva.
  2. Secador de pelo… para uñas. Este es el primer truco casero para conseguir una manicura perfecta en tiempo récord. Con la temperatura más fría que te permita el secador, enfoca el chorro de aire durante unos segundos (y a cierta distancia) hacia las uñas recién pintadas. En poco más de un minuto, estarán listas para enfrentarse a todos los planes que hayan surgido durante el proceso.
  3. Agua fría. Este es uno de los consejos para secar las uñas más conocidos. Lo ideal es sumergir la mano en un recipiente con agua helada, teniendo cuidado para que las uñas no rocen con nada. Otra opción es colocarlas directamente debajo del grifo, abrir la llave y esperar unos segundos.
  4. Esmaltes de secado rápido. A la hora de hacer las compras ‘beauty’ puedes optar por pintauñas con fórmula [casi] mágica. Algunos prometen un secado rápido en 60 segundos, aunque te aconsejamos esperar un poco más por lo que pudiera pasar. La otra opción es elegir un ‘top coat’ con este efecto. Con él, pondrás el punto final a la manicura con un acabado perfecto y con menos tiempo de secado.

Estos son los pasos esenciales si quieres secar tus uñas rápido. Pero si, además, deseas conseguir una manicura bonita, tienes que seguir una rutina de cuidados básicos para las manos.