Cómo disimular las ojeras

¿Cómo disimular una mirada cansada?

Falta de sueño, mala hidratación, estrés… Hay casi tantas razones para las ojeras o las bolsas como trucos para disimularlas. Te los enseñamos.

Una mala noche o (peor aún) un mal despertar lo puede tener cualquiera. De hecho, ambos constituyen una pesadilla para buena parte de los mortales que, tras sobrevivir a ellos, ven cómo acumulan cansancio, falta de sueño e irritabilidad. Esto se hace palpable para su entorno por medio de las molestas bolsas y ojeras, líneas de expresión que apagan la mirada y conceden cierto halo envejecido a la totalidad del rostro.

Pero no son las únicas causas de la aparición de estos signos en la piel. El estrés, la mala alimentación o un ritmo de vida poco saludable (en cualquiera de los sentidos) también favorecen la formación de ojeras. Por suerte, hay algunos trucos que nos pueden ayudar a suavizarlas. ¿Quieres conocerlos?

Stop ojeras: trucos para recuperar la vitalidad de la mirada en tiempo récord

La blefaroplastia, la cirugía centrada en los párpados y las zonas adyacentes, es una de las operaciones de estética más demandadas en España. Este dato ya deja entrever la importancia que tiene para buena parte de la población, sobre todo femenina, la apariencia de su mirada.

Sin embargo, y a pesar de los consejos que ya hemos contado para acabar con las ojeras de manera definitiva, en algunas ocasiones son inevitables. Un mal día en el trabajo, algún problema familiar o imprevistos de última hora hacen que tengamos que tomarnos la rutina con otro ritmo al que no estamos acostumbrados.

Si una mañana te levantas (contra todo pronóstico) con marcados signos en la piel de debajo de los ojos, toma nota de estas soluciones rápidas:

  • El primer paso siempre es el mismo: lávate la cara. El agua fría funciona muy bien en esas mañanas en las que la apariencia de “recién levantado” no quiere abandonar la mirada. Contribuye a reactivar la circulación y estimula, de manera que se convierte en el café que le falta a tu rostro para sobrevivir a una mala noche.
  • Prueba con un masaje. Mientras aplicas la crema hidratante para la cara o el contorno de ojos, no dudes en ejercer un masaje suave y controlado sobre las zonas afectadas. Si el agua fría no ha sido suficiente, este estímulo permitirá movilizar el líquido de la zona y reubicarlo en lugares en los que no “moleste”.
  • Un toque de maquillaje. Si cada vez que te miras en el espejo las ojeras y las bolsas son el único foco de atención, recurre a un maquillaje sencillo. Aplica un corrector un tono más claro de tu piel para aportar luminosidad a la mirada y combatir los pigmentos oscuros de las ojeras. Y no te olvides de la máscara de pestañas, es vital para una mirada viva y rejuvenecida. Un poco de rizador dará amplitud a tus ojos y suavizará ese efecto “sueño”.
  • Asegura el nivel de hidratación durante todo el día. Cuando falta agua, el rostro se inflama. Así que, en días en los que tu mirada no puede mentir, asegúrate de ofrecer toda la hidratación que necesita (y un poco más) tanto por dentro como por fuera.

Con estos trucos exprés, di adiós (al menos, temporalmente) a las ojeras y al cansancio en tu rostro.

 

 

 

 

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