Beneficios de hacer ejercicio

El ejercicio, un gran aliado para la salud de tu piel

Además de importantes beneficios del ejercicio físico para la salud, la práctica de una actividad deportiva también es una gran aliada para la salud de la piel. Te explicamos las razones por las que la actividad física influye en el buen estado de la dermis.

  • Adiós células muertas

Durante la práctica de actividades físicas, los poros se abren y aumenta el nivel de sudoración, lo que ayuda en la liberación de toxinas del cuerpo, de las células muertas y suciedad acumulada diariamente en la piel.

  • Sustancias antienvejecimiento

Los ejercicios físicos aumentan la producción de sustancias naturales del cuerpo que combaten el envejecimiento. Entre ellas están la L-glutamina y la hormona del crecimiento. El buen nivel de esos aminoácidos en el cuerpo garantiza la buena nutrición de la dermis y promueve la elasticidad de la piel, reduciendo la aparición de manchas y arrugas.

  • Mayor oxigenación

Los ejercicios físicos aumentan la circulación sanguínea y, por consiguiente, la oxigenación y distribución de nutrientes por todo el cuerpo. Gracias a ello, la piel adquiere una textura más suave, mejor color y es menos propensa a la formación de arrugas y líneas de expresión.

  • Firmeza y Tonificación

La práctica constante de ejercicios físicos tonifica la piel, lo que reduce la flacidez y las arrugas. Eso ocurre porque, durante la práctica de actividades físicas, el organismo aumenta la producción de colágeno y elastina, sustancias responsables por la reparación de daños en la piel.

Después de entrenar: cuidados de la piel

Cómo cuidar la piel después de hacer ejercicios

En realidad, el cuidado de la piel tras la realización de ejercicios físicos empieza antes del entrenamiento. Para evitar la obstrucción de los poros, es aconsejable practicar actividades físicas con la piel limpia, sin maquillaje o cualquier otro tipo de cosmético que pueda impedir la transpiración de la piel

Después del entrenamiento, la retirada de la ropa húmeda y la ducha son las maneras más eficaces de descansar la piel y asegurar su limpieza.

Tras la ducha, es muy importante llevar a cabo una rutina de cuidado de la piel con la aplicación de productos de dermocosmética respetuosos con la dermis, libre de sustancias químicas como parabenes, fragancias, etc.

Ahora ya sabes que, además de mejorar la rutina de descanso, fortalecer el corazón, ayudar a mantener la línea, los ejercicios físicos aportan grandes beneficios a la piel. ¡Una razón más para mover el esqueleto!

 

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