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Recopilación de posts del blog Bioxán que tratan sobre salud y belleza

¿Qué es una crema regeneradora?

Cremas regeneradoras Bioxán sobre fondo blanco

La piel no es solo lo que percibimos a simple vista. Además de ser el órgano más grande del cuerpo, es la primera y la principal barrera de protección frente a organismos internos y externos. Por este motivo es fundamental entender su funcionamiento, comprender cuáles son sus necesidades y aprender a cubrirlas, y para ello las cremas regeneradoras juegan un papel fundamental.

Cremas regeneradoras: ¿qué son?

Las cremas regeneradoras, también conocidas como cremas reparadoras, son aquellas que le aportan a la piel todos los nutrientes lípidos que necesita para volver a su estado natural y poder funcionar correctamente.

Normalmente, las cremas regeneradoras poseen propiedades antioxidantes, despigmentantes y estimulantes para la producción de colágeno que penetran rápidamente en las capas más profundas de la piel, devolviéndole la elasticidad y confort que ha perdido con el paso de los años.

Entonces, ¿para qué se utilizan este tipo de cremas? Su objetivo es devolver a la piel su estado de salud natural, ayudarla a cumplir su función de barrera protectora, proporcionarle un aspecto joven y eliminar o reducir la aparición de manchas e impurezas. Es decir, cumplen una función vital para que la piel no pierda su tersura y luminosidad.

Y, en cuanto a la edad a la que se debe iniciar su uso, es importante tener en cuenta que los 20 años son la época de máximo esplendor para la piel. A partir de ahí empieza a perder propiedades y a mostrar los primeros signos de envejecimiento y los efectos nocivos de los radicales libres. Por eso, se dice que la necesidad de su uso depende mucho de la herencia (los factores genéticos) y de tener un buen historial en los cuidados de la piel.

En cualquier caso, las cremas regeneradoras son un buen aliado si hablamos de paliar los efectos del tiempo y prevenir el envejecimiento prematuro.

¿Cuál es la mejor crema para regenerar la piel?

Disminuir los efectos del paso del tiempo es uno de los objetivos de esta clase de productos, pero también es vital el cuidado, protección y regeneración de las pieles dañadas, así que la mejor crema regeneradora será aquella que resuelva ambos problemas, como es el caso de Bioxán.

Nuestro objetivo siempre ha sido ayudar que las pieles frágiles, dañadas o reactivas recuperen su salud y bienestar natural, por eso la línea de cremas regeneradoras Bioxán está orientada a combatir no solo el envejecimiento, sino el deterioro de la piel, y todo gracias a la combinación de sus principales propiedades (antioxidante, hidratante, antiedad y anticontaminación) y a los componentes de origen natural.

Cremas regeneradoras de origen natural

Para recuperar el estado de bienestar natural de la piel es indispensable que pueda cumplir su función defensiva y protectora, por eso los productos Bioxán son ricos en a-Oligosacáridos, un prebiótico considerado una fuente de defensa natural. La función principal de este ingrediente activo es el efecto regenerador intensivo inmediato que tiene sobre la piel.

Los prebióticos, además de la función de protección de la barrera cutánea, tienen otras propiedades tales como ayudar a reforzar la regeneración de la piel y disminuir los signos de la edad, funcionar como un potente activo en el tratamiento contra el acné y mantener la higiene general del organismo.

La ventaja de utilizar cremas regeneradoras fabricadas con ingredientes naturales es que estos compuestos tienen una similitud orgánica con nuestras células, lo que ayuda a que la piel los absorba mejor y tengan efectos más duraderos.

En Bioxán trabajamos exclusivamente por y para el cuidado de la piel, y somos pioneros en el desarrollo de tratamientos que alivian, mejoran y regeneran las pieles frágiles o dañadas.  Contacta con nosotros si quieres más información acerca de la línea de cremas regeneradoras.

Claves para recuperar la elasticidad la piel después del verano

Mujer sentada en el borde de la piscina sujetando un bote de crema en sus manos

Después de las vacaciones, y con el otoño recién llegado, es normal comprobar ciertas imperfecciones en la piel, así como notar su aspecto apagado, sobre todo ahora que el bronceado va desapareciendo. Son los efectos del sol y otros hábitos inadecuados que se adoptan en verano.

En este sentido, septiembre es el mes ideal para realizar una puesta a punto de la piel del rostro y el cuerpo para combatir los excesos sufridos. Toca someterla a una estricta rutina de belleza capaz de ayudar a recuperar su elasticidad después del verano.

¿Por qué recuperar la piel después del verano?

Después de casi tres meses en los que, inevitablemente, la piel ha estado expuesta a agentes “poco deseables” para su salud, los efectos son un aspecto deshidratado, con manchas, arrugas marcadas y falta de luminosidad debido a las impurezas y células muertas acumuladas.

Como sabemos, la belleza de la piel es el reflejo de una óptima renovación celular. De hecho, está programada genéticamente para desarrollar su propia renovación celular. No obstante, con la edad su resistencia y facultades disminuyen, reduciéndose también su capacidad de reacción frente los agentes externos: el sol, el calor, la sal, el cloro, la contaminación…

Todos estos factores, especialmente los daños derivados de un abuso de la exposición solar, inciden sobre la dermis debilitando su capacidad de reproducción celular. Cuando la piel aún se mantiene joven y sana se renueva rápidamente y produce colágeno con facilidad, pero con la madurez pierde parte de esta capacidad.

El resultado es una disminución en el rendimiento de la producción de células cutáneas, y al retrasarse el proceso la tez luce apagada y apergaminada. Todo ello se manifiesta en la deshidratación cutánea, un tono mate, la aparición de líneas de expresión y un tejido que ya no tiene la misma calidad que en su juventud.

Para conseguir recuperar la piel, el consejo profesional y la cosmética se unen con un fin común: devolverle su vitalidad y estado natural. A continuación, desvelamos la rutina que hay que  seguir para dar paso al renacimiento de la piel.

5 claves para recuperar la piel después del verano

Ya hemos mencionado que la despedida del verano y el inicio del otoño traen consigo un cutis carente de turgencia, flácido, áspero. En definitiva, con falta de firmeza y elasticidad. Por ello, ahora es el momento de apostar por cosméticos y cremas regeneradoras que fortalezcan las pieles más dañadas.

1. Recupera la hidratación

Una piel deshidratada no es lo mismo que una piel seca, por eso es importante definir sus necesidades. El sol provoca la deshidratación y la pérdida de elasticidad, haciendo que la piel se vea alterada por la exposición prolongada, además de con un aspecto apagado y tirante.

Restablecer los niveles de agua en la epidermis es una acción más que aconsejable para regenerar la piel después del verano, por eso los productos cosméticos con ácido hialurónico son buenos aliados. ¿Conoces todos los beneficios del ácido hialurónico para la piel? ¡Sus moléculas son capaces de retener hasta 1000 veces su peso en agua!

Una vez pasado el verano se habla siempre de hidratar la piel, pero no siempre se sabe cómo hacerlo (más allá de la crema corporal hidratante que se aplica a diario). La mejor manera de empezar es aplicar un sérum. Este producto aporta suavidad a la piel, evita la pérdida de agua y mejora la elasticidad, evitando así el envejecimiento prematuro.

El Sérum EXTRA Regenerador de Bioxán con ácido hialurónico tiene un doble efecto sobre la piel: multiplica su capacidad para mantener el nivel óptimo de hidratación y refuerza la barrera protectora, consiguiendo un efecto regenerador inmediato.

2. Apuesta por las cremas regeneradoras

Para recuperar la hidratación y reparar la piel no siempre basta con una crema hidratante, hay que optar por cremas regeneradoras. El objetivo de estos productos es restaurar la función barrera que protege la piel y restablecer el bienestar cutáneo, así que son perfectas para pieles dañadas y estropeadas.

Los componentes principales de las cremas regeneradoras son ingredientes de origen natural, principios activos con propiedades hidratantes y vitaminas, como las vitaminas C y E, que son esenciales para una piel sana.

La vitamina E compensa la acción de los radicales libres, ayudando a la producción de colágeno y elastina y regenerando los tejidos que ha perdido densidad y firmeza; y la vitamina C, por su parte, ejerce un efecto antienvejecimiento que ayuda a hidratar, tensar e iluminar la piel.

Bioxán cuenta con la concentración más alta de principios activos del mercado. Se trata de tratamientos ricos en Vitamina E y Omega 3 y formulados con hasta un 99% de ingredientes naturales de origen botánico. Perfectos para regenerar la piel después del verano (¡y para utilizarlos todo el año!).

3. Utiliza siempre fotoprotección

Una de las consecuencias más evidentes de los rayos UVA en la piel son los cambios en la disposición de las fibras de colágeno y elastina, imprescindibles para retener la humedad, pero también para aportar firmeza y elasticidad.

Para evitar que la piel se descuelgue, que las arrugas ganen en profundidad y que adquieran un protagonismo no deseado, especialmente en el rostro, es imprescindible la protección solar. De esta manera se pueden evitar o reducir los signos del fotoenvejecimiento.

Devolverle la belleza al rostro únicamente será tarea sencilla si se tienen en cuenta los peligros del sol durante todo el año, no solo en verano, y se emplean los productos correctos de protección solar. Lo ideal es apostar por maquillajes o cremas que contengan este factor y utilizarlos a diario.

4. Cuida la alimentación

La hidratación no solo es válida de manera externa. Internamente también es posible hidratar la piel. Para ello es importante beber, al menos, dos litros de agua diarios. Además de ayudar a mantener la salud y lucir un aspecto saludable, también es aconsejable para eliminar residuos. En esta línea, las frutas con alto contenido de agua son la mejor opción.

En cuanto a la dieta, incluir frutas y verduras aporta vitaminas y antioxidantes naturales esenciales para la piel que favorecen la rehidratación y la nutrición.

5. No te rindas con el deporte

Hacer deporte ayuda a las personas a sentirse bien conmigo mismas, a reducir el estrés y las preocupaciones del día a día, pero también es beneficioso para la piel, así que es importante coger de nuevo la rutina (en verano siempre se descuida un poco…).

La clave para que el cuerpo se adapte después de los meses de inactividad es empezar progresivamente. Una vez que se haya definido una rutina es importante no abandonarla y ser constante para recuperar el estado anterior a las vacaciones. Además, ahora que todavía hace buen tiempo, es conveniente salir a hacer ejercicio al aire libre y dejar los espacios cerrados para el invierno.

Así que, si después del verano has notado en tu piel falta de hidratación, un aspecto seco y áspero, la aparición de nuevas manchas o arrugas o pérdida de brillo y luminosidad, escoge los productos adecuados para tu tipo de piel y ¡adelante con la rutina regeneradora!

Experimentación con animales: EN CONTRA

Conejo blanco acariciado por la mano de una persona

El debate sobre la no experimentación con animales vuelve a ser una de las principales cuestiones en la agenda de la Unión Europea, y es probable que permanezca en el futuro previsible especialmente por el lanzamiento, el pasado 31 de agosto, de la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) “Save cruelty-free cosmetics – Commit to a Europe without animal testing.

A pesar de que la experimentación con animales para productos cosméticos y sus ingredientes están prohibidas en Europa desde 2009 y que desde 2013 está en vigor la prohibición de la venta de cosméticos probados en animales, la Agencia Europea de Productos Químicos exige nuevas pruebas en animales para los ingredientes, incluso los que se utilizan exclusivamente en cosmética.

La reciente Estrategia de Sustancias Químicas para la Sostenibilidad (CSS) de la UE incluye la revisión de las leyes europeas sobre sustancias químicas, y tiene el objetivo de conseguir un ambiente libre de tóxicos. Pero la obtención de información sobre algunos químicos podría significar muchas más pruebas en animales sin garantizar la protección del medio ambiente o de la salud humana.

Esto significa que la prohibición de la UE de los ensayos de cosméticos en animales se ha incumplido. Las autoridades siguen exigiendo ensayos con animales de ingredientes utilizados en cosmética, yendo en contra de las expectativas de los ciudadanos.

En esta línea, cabe destacar que en Europa la industria cosmética es la más avanzada y la que ha liderado el respeto a los animales. Desde hace décadas se prohibió la experimentación con productos en la UE, y posteriormente se extendió la prohibición a cualquier ingrediente cosmético. Con esta normativa, el objetivo es garantizar que todos los cosméticos que se pongan en el mercado sean seguros para la salud humana y que velen por la protección y el bienestar de los animales. Por eso, desde hace años las Autoridades Sanitarias realizan informes anuales que ratifican que en cosmética no se realizan investigaciones con animales.

Además, es importante señalar que el sector de la cosmética y el cuidado personal es el mayor promotor de la investigación en ensayos alternativos, lo que le sitúa desde hace 30 años a la vanguardia en el estudio y desarrollo de nuevos métodos de investigación homologados, efectivos e innovadores.

La investigación y la innovación en cosmética han sido factores clave para mantener el liderazgo de la industria en este campo, y todos los avances se han realizado a través de métodos alternativos de alta tecnología que avalan la seguridad de los productos sin hacer uso de la experimentación animal.

Alternativas a los ensayos con animales, el único camino a seguir para la UE

Coincidiendo con el lanzamiento de la ICE “Salvar los cosméticos libres de crueldad – Comprometerse con una Europa sin experimentación con animales”, STANPA, la asociación de cosmética de Bioxán, se ha involucrado en una campaña para buscar alternativas a los ensayos con animales, afirmando que este es el único camino a seguir en la UE.

STANPA junto con Cosmetics Europe creen que la única manera de avanzar en la UE es centrándose en el desarrollo y la aceptación regulatoria de métodos de ensayo sin animales, motivo por el que insisten en mostrar su apoyo a la prohibición de experimentación animal en el marco del Reglamento de Productos Cosméticos de la UE. Del mismo modo, solicitan un diálogo científico abierto con la industria de los cosméticos y del cuidado personal y con el resto de las partes interesadas a para avanzar en el desarrollo de este trabajo.

Mujer abrazando a un dálmata

Bioxán en contra de la experimentación con animales

Ninguno de los productos Bioxán ha sido testado en animales, somos una marca cruelty-free. ¿Esto que significa? Nuestro propósito con las personas es ayudar a cuidar y recuperar las pieles más dañadas, pero también tenemos un objetivo con los animales: respetarlos y asumir el compromiso de su supervivencia.

Actualmente, son muchas las empresas que conforman este movimiento y que las convierte en marcas respetuosas con los animales. Sin embargo, todavía existen laboratorios que ejercen este tipo de maltrato testando sus productos en cobayas, perros, conejos o ratones. Pero, por suerte, cada vez son más los consumidores que prefieren comprobar si una marca es cruelty-free antes de comprar sus productos.

Desde hace tiempo han proliferado certificaciones y sellos con buena intención que tratan de guiar al consumidor y aportarle información sobre las pruebas con animales, pero ni todas las marcas lo incluyen en su packaging o envases ni siempre es 100% fiable. Es el caso, por ejemplo, de las marcas que operan fuera de la Unión Europea, donde la legislación es diferente.

Entonces, ¿cómo saber si un producto está testado en animales? Para saber los métodos que sigue la empresa es conveniente investigar la página web de la marca, ya que aquellas que no testan en animales ponen este dato a disposición de todo el mundo no solo con el objetivo de informar al consumidor, sino asumiendo que ese el hecho de ser creulty-free representa un valor añadido tanto para ella como para las personas que la consumen.

En Bioxán hemos adoptado la normariva europea desde el primer momento y nos enorgullece poder decir que somos una marca respetuosa con los animales. ¿Necesitas más información sobre nosotros? Revisa nuestro apartado de ‘Preguntas frecuentes’ o contacta con nosotros.

Beneficios del chocolate para la piel

Onzas de chocolate negro

El 13 de septiembre se celebra el Día Internacional del Chocolate, uno de los productos más consumidos no solo en España, sino mundialmente, pero todavía hay quienes consideran que el chocolate es un alimento perjudicial por su aporte calórico y alto contenido en azúcar.

Para todas esas personas que resisten la tentación y para rendir homenaje a este superalimento, desmentimos todos los mitos relacionados con él enfocándonos en los beneficios del chocolate para la piel. ¡Y te adelantamos que es saludable consumirlo en una ingesta moderada dentro de una dieta equilibrada y con una mayor cantidad de cacao en su composición!

Propiedades del chocolate

El cacao, además de ser uno de los sabores más populares, es una de las mejores fuentes de antioxidantes, y numerosos estudios han demostrado que es beneficioso tanto para la salud como para la piel.

Se han investigado sus efectos positivos sobre el sistema cardiovascular, nervioso y respiratorio, pero también sus propiedades antidepresivas, analgésicas, energizantes, desintoxicantes, reafirmantes y antiinflamatorias, las cuales lo convierten en un gran aliado de la belleza.

La piel puede beneficiarse (y mucho) si consumimos cacao puro gracias a su alto contenido de antioxidantes, que hace que se encargue de proteger al organismo de los radicales libres (considerados los responsables del envejecimiento prematuro y de la aparición de numerosas enfermedades) y de la oxidación celular.

Pero, para poder beneficiarnos de todas estas propiedades, es importante tener en cuenta algunas recomendaciones generales:

  • Lo que se debe consumir es el chocolate elaborado a partir del grano de cacao natural sin procesar, es decir, todos aquellos chocolates con, al menos, un 70% de cacao.
  • El consumo siempre debe hacerse en cantidades moderadas.
  • Es conveniente evitar el exceso en la ingesta de chocolates que contengan leche o azúcares añadidos.
  • El polvo o las onzas de cacao puro son excelentes opciones a la hora de consumir algún tipo de chocolate.

Dicho esto, ¿qué tiene el chocolate para que se considere como uno de los mejores alimentos para rejuvenecer la piel?

1. Poder antienvejecimiento

Los componentes activos del chocolate son un buen aliado para mejorar la textura, la densidad y la firmeza de la piel porque ayudan a prevenir la aparición de arrugas tempranas. ¿Cómo lo hacen? Como ya sabemos, el sol es uno de los principales factores de envejecimiento prematuro, pero el cacao, gracias a su acción antioxidante y antiinflamatoria, ejerce efectos protectores frente a los rayos ultravioleta ayudando a reducir la sensibilidad de la piel a la radiación solar (aunque esta acción no nos exime del deber de aplicarnos crema protectora).

2. Mejora la circulación

El cacao también es rico en polifenoles, que ayudan a que la circulación sanguínea sea mejor y a oxigenar las células, lo que logrará que la piel luzca un aspecto liso y terso. Además, es de gran ayuda para atenuar las ojeras, que pueden aparecer por una mala circulación.

3. Aporta hidratación

Gracias a su alto contenido en minerales (magnesio, potasio, calcio…) es capaz de ayudar a eliminar las toxinas de nuestro organismo y a remineralizar la piel. Pero no solo eso, sino que todos estos elementos también sirven para mantener los niveles necesarios de humedad, dando lugar a una piel nutrida e hidratada.

4. Combate la inflamación

Al contrario de lo que se piensa habitualmente, el chocolate no provoca acné. Todo lo contrario. Este ingrediente ayuda a combatir la inflamación de la piel y a reforzar las fibras elásticas, por eso es recomendable cuando la dermis presenta algún tipo de irritación o inflamación, como por ejemplo en los casos de acné.

Una vez vistos todos los beneficios que el chocolate aporta a nuestra piel, no debería sorprendernos la cantidad de tratamientos y cosméticos naturales que emplean el cacao. De hecho, esta tendencia a día de hoy está muy popularizada. Pero no debemos apostar por él por su rico olor, sino actuar en función de sus propiedades y nuestras necesidades.

7 alimentos para rejuvenecer la piel

Vaso de zumo y frutas

Llevar a cabo una buena alimentación y seleccionar cuidadosamente cada producto que consumimos es igual de importante que utilizar tratamientos y cremas regeneradoras para prevenir o reducir el envejecimiento de la piel.

Y es que existen ciertos alimentos que pueden impactar positivamente sobre la salud cutánea, además de ayudar a combatir trastornos e imperfecciones.

¿Cuáles son los alimentos que rejuvenecen la piel?

La piel es el órgano que mejor refleja el paso de los años, el envejecimiento deja su huella en ella haciendo que pierda la capacidad de retener agua, que disminuya la producción de colágeno y elastina natural… Es decir, la piel se vuelve sensible y frágil, con tendencia a resecarse y deteriorarse.

Sin embargo, la edad no es el único factor que interviene en el envejecimiento cutáneo. Una vida sedentaria, el estrés, la contaminación, una exposición solar excesiva, el consumo de tabaco y bebidas alcohólicas y una alimentación inadecuada también influyen en el deterioro de la piel.

Afortunadamente, todo este proceso puede prevenirse y ralentizarse controlando los factores dañinos y aportándole a la piel los cuidados que necesita para mantenerse fuerte y protegida, tanto con cremas como a través de la alimentación. Hoy os traemos 7 alimentos para rejuvenecer la piel.

1. Tomate

Las recetas con tomate se han convertido en un gran aliado para la salud y belleza gracias a que contiene uno de los antioxidantes más poderosos: el licopeno, que ayuda a detener el daño oxidativo.

La lista de beneficios que el tomate aporta a la piel es larga, ya que para ayudar a mantenerla joven actúa como protector solar, activa la producción de colágeno, aumenta las defensas de la piel y, además, depura el organismo de sustancias tóxicas.

2. Zanahoria

El secreto de la zanahoria reside en que es el alimento más rico en betacarotenos, antioxidantes que se hallan en los vegetales de color amarillo y anaranjado y que nuestro organismo transforma en vitamina A, necesaria para la salud de la piel, ocular, de las mucosas y del sistema inmunitario.

Las propiedades antioxidantes de la zanahoria ayudan a neutralizar los radicales libres tan dañinos para las células, pero también reducen la sensibilidad de la piel frente al sol y activan la creación de melanina dándole a la piel un tono bronceado.

3. Brócoli

¿Sabías que el brócoli es otro de los alimentos antioxidantes más potente? Es por ello por lo que ayuda a neutralizar los radicales libres y retrasa el envejecimiento celular. Además, es rico en vitamina C, por lo que protege la salud cutánea, y se considera que también tiene propiedades anticancerígenas.

4. Aguacate

El aguacate es rico en ácidos grasos esenciales, vitamina B que actúa como nutriente para la piel, vitaminas A y C y antioxidantes que ayudan a combatir la degeneración celular, propiedades que hacen que esta fruta sea capaz de combatir los daños oxidativos y ayude a mantener un estado de la piel saludable.

Pero, sobre todo, esta fruta destaca por su alto contenido en vitamina E, que protege la membrana de las células para que la piel pueda cumplir su función de defensa natural y prevenir así enfermedades cutáneas.

Además, también se le considera amigo de la piel porque con su pulpa se pueden preparar mascarillas que ayudan a prevenir la aparición de arrugas y que son válidas para tratar otras afecciones cutáneas; y porque el aceite que se extrae de él nutre y suaviza la piel.

5. Pescado azul

Los pescados azules, como la sardina, la caballa, el bonito, la trucha o el salmón, tienen un alto porcentaje de ácidos grasos esenciales Omega 3. Estos nutrientes son imprescindibles para la salud cutánea ya que forman parte del manto hidrolipídico, que protege y mantiene en su nivel óptimo la hidratación de la piel. Además, tienen un efecto antiinflamatorio que ayuda a calmar rojeces, eccemas, etc.

6. Té verde

No es un secreto que el té verde es un poderoso antioxidante con propiedades antiinflamatorias y efectos rejuvenecedores para la piel, pero hay que destacar que esta bebida protege de los radicales libres que debilitan las defensas del cuerpo y aceleran el envejecimiento de la piel.

Empapar un algodón en un poco de té y aplicarlo sobre la piel ayuda a regular la grasa y calmar la piel irritada, además de estimular la microcirculación y drenar las bolsas de los ojos. ¡Descubre cómo reducir bolsas y ojeras de manera natural!

7. Chocolate negro

Aunque no lo parezca y mucha gente no lo crea, comer chocolate puede ser verdaderamente útil para mejorar la apariencia la piel. Esto se debe a que las sustancias que contiene el cacao ayudan a contrarrestar el envejecimiento y la fatiga, factores clave en la salud de la piel, pero para ello la moderación de la ingesta es fundamental.

Su alto contenido en antioxidantes hace que la piel se vea más firme y tonificada, además de que para la piel supone un plus de hidratación y la prepara para la exposición solar. ¿Conocías todos estos beneficios del chocolate negro para la piel?

Tras la exposición solar, ¿after sun o crema hidratante?

After sun o crema hidratante

Diariamente nos exponemos a la radiación solar, pero es especialmente en verano cuando nuestra piel sufre los efectos de los rayos ultravioleta. Estos tienen la capacidad de penetrar la piel y dañar las células, por lo que la piel bronceada no suele evidenciar una piel saludable y las quemaduras son un signo de daños en la piel.

De hecho, los rayos UV causan lesiones en la piel y el bronceado no es más que la evidencia de que existen algunas células dañadas y otras muertas. Incluso, la exposición solar prolongada puede provocar manchas en la piel, arrugas o cáncer de piel.

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Por todos estos motivos es importante protegerse antes y después de la exposición solar. Ahora bien, ¿qué cuidados deben aplicarse después de la exposición solar?

After sun o crema hidratante

Después de haber estado durante un periodo relativamente largo de tiempo expuesto al sol, la piel necesita refrescarse, hidratarse y calmar la sensación de picazón y dolor. Y para conseguirlo hay dos productos que son extremadamente populares: el after sun y la crema hidratante. Pero, prestando atención a ambos de forma individual, ¿cuál es el más adecuado para este propósito?

After sun: qué es y para qué sirve

El after sun es un producto creado específicamente para su utilización después de largas exposiciones al sol, y su principal función es calmar y rehidratar la piel. De hecho, estos productos suelen contar con ingredientes calmantes muy útiles para cumplir con las funciones ya mencionadas.

La textura de un after sun acostumbra a ser ligera y de fácil absorción. Esto es porque siempre se pretende facilitar su aplicación de manera suave, ya que la sensibilidad de la piel después de haber estado expuesta al sol es mayor.

Para aplicar el after sun hay que tener en cuenta varios aspectos:

  • Debe aplicarse después de la ducha, una vez se hayan retirado los restos de arena, sal o cloro, porque la piel estará deshidratada del sol y del agua del mar o de la piscina.
  • Ayuda a la prevención del fotoenvejecimiento.
  • Reduce la tirantez de la piel después de las quemaduras.

Crema hidratante: qué es y para qué sirve

La crema hidratante es uno de los productos cosméticos que podríamos denominar como básico. Tanto para el rostro como para las manos, pies o el resto del cuerpo, es fundamental contar con una buena crema que evite la deshidratación de la piel.

Las pieles deshidratadas suelen verse resecas y cuarteadas. Y para esto sirve una crema hidratante. De hecho, es importante recordar que, aunque tengamos buenos hábitos de hidratación y alimenticios, este producto nunca debe faltar.

La textura de estas cremas puede variar en función del producto por el que optemos. Existen desde cremas ligeras hasta más densas y de absorción más lenta. Aunque, en comparación con el after sun, la crema hidratante siempre acostumbra a ser más pesada.

Además de su función principal, las cremas hidratantes pueden tener muchos otros papeles. Esto dependerá de su composición, es decir, de los ingredientes que contenga y en qué proporción estén. Por tanto, una crema hidratante puede contener las cualidades necesarias para regenerar y cuidar la piel después de haber estado expuesta al sol durante cierto tiempo.

Entonces, ¿after sun o crema hidratante?

Después de conocer ambos productos, la respuesta está más que clara: depende. Aunque el after sun es, en términos generales, la opción más acertada para este propósito, existen cremas hidratantes que pueden perfectamente cumplir con la misma función.

En Bioxán contamos con una línea de productos hidratantes específicos para la protección y el tratamiento de la piel frágil y dañada. Todos ellos, elaborados con ingredientes naturales y de origen vegetal, son perfectos no solo para resolver la deshidratación, sino para tratar daños como el que puede provocar la exposición excesiva al sol. De hecho, algunos expertos atribuyen a las cremas de Bioxán un efecto similar al del after sun.

En definitiva, lo esencial a la hora de tomar la decisión es atender a los ingredientes que contiene el producto. Solo así te asegurarás de estar comprando lo mejor para tu piel después de un largo día de playa o piscina.

 

Cáncer de piel por el sol: ¿cómo evitarlo?

Cáncer-de-piel-cómo-prevenirlo

Con la llegada del verano exponemos la piel al sol, a veces en exceso, y por lo general no somos conscientes del peligro que supone para la piel si no la protegemos adecuadamente.

Los especialistas insisten en lo nocivos que pueden llegar a ser los rayos ultravioletas tanto a nivel estético como de salud, ya que una exposición solar sin la correcta protección favorece la aparición de arrugas, estropea la piel y, sobre todo, eleva el riesgo de padecer cáncer de piel.

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¿Qué es el cáncer de piel?

El cáncer de piel es un tipo de tumor frecuente que se produce por un crecimiento descontrolado de las células cutáneas alteradas por la radiación ultravioleta. La exposición a los rayos UV causa la mayoría de los casos de melanoma, que es el tipo de cáncer de piel más mortal. Por eso, con mayor frecuencia suele manifestarse en la piel expuesta, no obstante, también puede aparecer en zonas que no han estado expuestas.

En cuanto a las personas que lo padecen, cualquiera que tenga antecedentes de exposición excesiva al sol puede desarrollar cáncer de piel, aunque quienes más riesgo corren son aquellos con piel clara (más propensa a las quemaduras solares y menos tolerantes con el sol), cabello rubio o pelirrojo y ojos claros. Es decir, existen determinados fototipos que son más vulnerables que otros.

También, y aunque para muchos esto sea algo desconocido, las personas que se someten periódicamente a sesiones con las lámparas de las cabinas bronceadoras tienen más riesgo de contraer cáncer de piel porque, aunque no lo parezca, se añaden los daños potenciales de una fuente artificial de rayos UV.

Por todo ello, a pesar de que con el verano, el sol y el aumento de las temperaturas nos gusta aprovechar para disfrutar nuestro tiempo al aire libre, hay que tener precaución máxima. El daño que provoca la radiación ultravioleta se va acumulando a lo largo de nuestra vida, y ya sabemos que nuestra piel tiene memoria, de ahí la importancia de evitar exposiciones excesivas.

Prevención del cáncer de piel

La prevención es básica para este tipo de cáncer, especialmente si tenemos en cuenta que se estima que cuatro de cada diez españoles tendrán cáncer a lo largo de su vida. Siendo una enfermedad más frecuente de lo que piensa la población en general, la prevención, la detección y el diagnóstico precoz resultan vitales para hacerle frente.

Para prevenir el cáncer de piel hay que recordar y tener presente que la exposición de forma inadecuada y excesiva a la radiación ultravioleta es el principal factor de riesgo de este tipo de cáncer.

Por tanto, utilizar protección solar y evitar la exposición durante un tiempo prolongado puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de piel, sobre todo en personas con pieles sensibles cuyo fototipo cutáneo es bajo.

Estas medidas de precaución referentes a limitar la exposición solar para evitar la aparición de quemaduras cobran especial importancia en los jóvenes, pues una protección solar adecuada durante los primeros 15 años de vida reduce el riesgo de cáncer de piel en un 70%.

La Fundación Piel Sana, que pertenece a la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) recomiendan la adopción de ciertas medidas de protección, especialmente en la época estival, aunque algunas de ellas deberían mantenerse durante todo el año.

  • Mantener una correcta fotoprotección adecuada al fototipo de la piel de cada uno y aplicar dicho protector de forma abundante antes y durante la exposición.
  • Tratar de no permanecer bajo el sol durante periodos prolongados y evitarlo, especialmente, en las horas centrales del día (entre las 12:00 y las 16:00h).
  • Saber cómo protegerse del sol, buscar zonas de sombra y, además de utilizar fotoprotector en crema o loción, utilizar fotoprotectores físicos que ejerzan de barrera frente a la radiación: sombreros, gorras, gafas de sol y camisas/pantalones de manga larga en caso de ser necesario.
  • Limitar la exposición en los salones de bronceado y evitarlo en edades tempranas.

¿Cómo se detecta el cáncer de piel?

Los signos más comunes del cáncer de piel son los cambios como la aparición de un bulto nuevo, tener una llaga que no llega a sanar o un lunar que ha cambiado de aspecto. Para evitar esto es importante realizar una autoexploración de la piel de forma periódica. Si conocemos nuestras manchas y en algún momento notamos algún cambio en una de ellas, podremos acudir al dermatólogo y detectar el problema a tiempo.

Según la AECC la forma más estandarizada de entender los signos de advertencia y poder distinguir un lunar normal de un melanoma es seguir la regla del ABCDE:

  • A (Asimetría): la mitad de un lunar no es igual que la otra mitad, es decir, tiene forma irregular o partes que se ven muy diferentes.
  • B (Bordes irregulares): el lunar o la mancha presenta bordes desiguales, irregulares, dentados o borrosos.
  • C (Color): se dan varios colores diferentes en la lesión. Hay que tener en cuenta que los más peligrosos son los rojizos, blanquecinos y azulados sobre lesiones de color negro.
  • D (Diámetro): en este caso el lunar mide más de 6 milímetros o aumenta de tamaño (superior a los 6 mm).
  • E (Evolución): si el lunar ha experimentado cambios en cuanto a su tamaño o forma en las últimas semanas o en los últimos meses.

Ya que la piel es un órgano que podemos ver, y por tanto identificar los cambios o alteraciones que se presenten de forma fácil y sin necesidad de pruebas complejas o agresivas, es muy importante que nos ayudemos con esta guía para el diagnóstico precoz del cáncer de piel. Además, si se detecta de forma temprana, cuando aún no se ha extendido o invadido en profundidad, se podrá realizar un tratamiento más eficaz y menos agresivo.

Para poder identificar estos signos y detectar a tiempo un melanoma es fundamental conocer nuestro cuerpo, los lunares, las marcas de nacimiento y las áreas pigmentadas, para posteriormente poder hacer un seguimiento de su evolución a lo largo del tiempo y observar si cambian de tamaño, forma, color… En este sentido, la autoexploración debería ser un hábito adquirido y llevado a cabo de manera rutinaria, y dos o tres veces al año de forma más detallada.

A pesar de que el melanoma es más habitual en zonas que han sido fotoexpuestas (cara, brazos o piernas), también puede darse en otras zonas del cuerpo, incluso donde no incide el sol, por eso también hay que prestar atención a los pliegues, las plantas de los pies y zonas que son más difíciles de ver y proteger la piel del sol durante todo el año.

¿Cómo saber si tienes alergia al sol? Síntomas y tratamiento

Alergia al sol síntomas y tratamiento

El sol, como ya sabemos, es la mayor fuente de luz ultravioleta que existe, y nuestra piel es la barrera que nos separa y protege frente a la radiación. Cuando esta función protectora se ve debilitada por determinados agentes externos aparece el fotoenvejecimiento, el cáncer cutáneo o las reaciones fotoalérgicas.

Durante el verano la exposición solar es un factor imprescindible para muchos, sin embargo, hay una parte de la población a la que la dicha exposición le provoca enrojecimiento de la piel, aparición de erupciones, granitos, picor o dolor. Esto es lo que coloquialmente se conoce como alergia al sol.

¿Qué es la alergia al sol?

Muchas de las reacciones que produce el sol en la piel no son reacciones alérgicas, sino que se deben a acciones directas del sol que pueden provocar quemaduras, erupciones, cambios en la pigmentación… Es decir, reacciones cutáneas que requieren la luz solar para su aparición.

Cuando hablamos de alergia al sol nos referimos a una reacción inmunológica que se produce ante una exposición solar normal. La diferencia fundamental está en que en las reacciones alérgicas está implicado el sistema inmunológico, mientras que en el resto la afectación cutánea tiene lugar sin la intervención del sistema inmune.

Como cualquier alergia, la alergia al sol es una reacción excesiva del sistema inmunológico contra una sustancia que normalmente es inofensiva. El término se utiliza para describir una serie de enfermedades en las que aparecen sarpullidos con picazón en la piel que estuvo expuesta a la luz solar.

La forma más común de alergia al sol es la erupción polimorfa lumínica (EPL), aunque a veces también se le nombra fotoalergia o fotodermatosis. De todas las reacciones que la piel puede tener por el sol, esta es la más frecuente, pudiendo llegar a afectar a un 20% de la población. Es predominante en las mujeres y se caracteriza por la aparición de una erupción cutánea (pueden ser como granitos) especialmente en la cara y el escote, que suelen ser las zonas de mayor exposición, aunque a veces también aparece en brazos, piernas y pies. Las lesiones provocadas por esta enfermedad suelen ser pequeñas y no demasiado graves, y aparecen a las pocas horas de haber estado al sol (no necesariamente tomando el sol, sino que puede surgir si pasamos mucho tiempo caminando bajo el sol).

Síntomas de la EPL o alergia al sol

El aspecto de la piel afectada por la alergia al sol puede variar según la persona y su reacción, pero los síntomas más comunes son los siguientes:

  • Enrojecimiento
  • Picazón o dolor
  • Descamación
  • Pequeños granitos
  • Aparición de ronchas o incluso pústulas

Habitualmente la alergia al sol se manifiesta a través de rojeces o pequeños granos rojos en el cuello, los hombros y las extremidades, y aunque los síntomas son claros hay veces que cuesta identificar la erupción polimorfa lumínica como tal. Lo normal es que todas estas alteraciones aparezcan poco después de la exposición solar, pero a veces pueden pasar horas hasta que la alergia se manifiesta. Lo mejor para averiguar si se trata o no de alergia al sol es comprobar si la reacción aparece solo en las partes del cuerpo que han estado expuestas al sol.

¿Cuáles son las causas de la alergia al sol?

La EPL es una reacción anormal a la radiación ultravioleta, y puede tener su origen en rasgos hereditarios, en el consumo de algunos medicamentos o en la utilización de determinados productos químicos.

En primer lugar, es más probable sufrir esta reacción alérgica si algún familiar consanguíneo tiene alergia al sol. Una persona es más propensa a tener alergia al sol si tiene un hermano o padre que también la padece.

En segundo lugar, al igual que existen medicamentos que favorecen la aparición de lesiones en la piel, el consumo de ciertos medicamentos también puede provocar fotoalergias o fotosensibilidad y acelerar el proceso de quemadura de la piel. Es el caso, por ejemplo, de los anticonceptivos, antibióticos, antiinflamatorios antidepresivos o algunos ansiolíticos. Esta reacción es más habitual en personas de edad avanzada, y las lesiones en este caso son similares a las quemaduras, aunque a veces pueden aparecer ampollas. Es importante vigilar bien los fármacos porque los filtros de protección solar no protegen frente a estos efectos.

En tercer lugar, algunos síntomas de la alergia al sol se manifiestan cuando la piel se expone o somete a determinadas sustancias químicas antes de la exposición solar. Lo que con frecuencia desencadena estas reacciones cutáneas son sustancias utilizadas en los perfumes, los desinfectantes e incluso en algunos protectores solares.

Por último, padecer otras enfermedades como es el caso de la dermatitis atópica, la psoriasis o la rosácea, que empeoran en verano por el calor, el sudor y el cloro de la piscina, es un factor que aumenta el riesgo de padecer alergia al sol. Las pieles que presentan alguna de estas enfermedades siempre deben estar bien hidratadas.

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Tratamiento y prevención de la alergia al sol

En lo que a tomar el sol respecta son muchas las veces que hemos escuchado ‘más vale prevenir que curar’. Pues bien, si tenemos sospechas de que padecemos las alteraciones cutáneas antes mencionadas o nos han diagnosticado alergia al sol, debemos prevenir esta reacción siguiendo estos pasos:

  • Evitar la exposición solar repentina, es decir, tenemos que ir exponiéndonos paulatinamente para que la piel tenga tiempo de adaptarse. Algunos dermatólogos lo denominan “desensibilización mediante fototerapia”, y consiste en ir acostumbrando la piel a la exposición al sol poco a poco, en horas seguras, en tandas de 20-30 minutos cada día.
  • Cada vez que vayamos a estar bajo la luz del sol es importante hacerlo protegidos: utilizar gafas de sol y ropa protectora y evitar los tejidos que dejen pasar los rayos UV.
  • Intenta evitar las horas centrales del día y utiliza un factor de protección solar ¿Sabes cómo elegir el SPF para tu tipo de piel?
  • Aléjate de los desencadenantes conocidos. Si sabes que una determinada sustancia provoca reacción en tu piel, ya sea un medicamento o una sustancia química, evítalo antes de ponerte bajo el sol. Puedes optar por la crema corporal reafirmante de Bioxán, ya que tiene un efecto similar al de los after sun y está pensada para recuperar el equilibrio bacteriano de la piel y contribuir con su labor de protección.
  • El after sun juega un papel crucial para aliviar los efectos de la radiación solar en la piel, así que lo ideal es que lo apliques después de cada exposición sobre la piel limpia.
  • Aplicar cremas regeneradoras e hidratantes puede ayudarte a aliviar la irritación causada por la piel escamosa, uno de los síntomas de la alergia al sol.

Diferencia entre nutrir e hidratar la piel

Diferencia entre nutrir e hidratar la piel

A la hora de elegir los cuidados básicos para la piel, muchas veces nos preguntamos: ¿necesito hidratarla o nutrirla? Y la verdad es que, aunque parezcan conceptos similares, es fundamental establecer la diferencia entre hidratar y nutrir y comprender qué pieles necesitan una u otra acción.

¿Cuál es la diferencia entre hidratar y nutrir?

Para poder hacer una diferenciación es importante conocer el significado de cada término.

La hidratación significa restablecer el grado o nivel de humedad óptimo de la piel, un principio básico para cualquier edad si tenemos en cuenta que el agua siempre es necesaria.

La piel recibe agua, principalmente, desde el interior del cuerpo, pues es el organismo quien se encarga de “dar de beber” a las células de manera constante. Sin embargo, la epidermis, la capa más superficial de la piel, también está constituida por diferentes capas de células. En este caso el agua se distribuye desde la capa más interna hasta las exteriores, por tanto, estas últimas no reciben la misma cantidad de agua que las anteriores.

Para igualar el nivel de agua se genera el manto hidrolipídico, encargado de la hidratación de la piel a través de los poros. Lo ideal es que este manto esté formado por agua y sebo a partes iguales, pero no siempre es así. Si falta agua aparece la piel grasa, por eso las cremas para este tipo de piel suelen ser más fluidas y ligeras. Y si la piel es seca es porque falta parte de sebo, lo que quiere decir que hay que incorporar una cantidad mayor de lípidos en el tratamiento.

La nutrición, por el contrario, tiene como objetivo regenerar las células de la epidermis y fortalecer la barrera protectora natural de lípidos para evitar la deshidratación y la sequedad, lo que se traduce como “dar de comer” a la piel.

Los tratamientos nutritivos están generalmente recomendados para pieles secas y maduras que requieren un paso más allá de la hidratación. Cuando se van cumpliendo años la piel deja de regenerar las células por sí misma y necesita ayuda externa, por eso estas cremas contienen una gran concentración de principios activos.

En definitiva, al igual que el cuerpo necesita hidratarse a través del agua y nutrirse con alimentos, la piel requiere una hidratación constante para restablecer el grado óptimo de agua y un extra de nutrientes para fortalecer la barrera protectora.

Hidratar o nutrir: ¿cómo saber lo que necesita mi piel?

Lo primero que hay que hacer es saber si la piel está seca o deshidratada. Algunas pistas que pueden ayudarnos a saber si hay necesidad de hidratar o nutrir son las sensaciones, cómo la vemos y sentimos:

  • Una piel seca tiene como principal problema la menor cantidad de lípidos, y muestra picor o picazón (purito), incomodidad, rigidez después de la limpieza, aspereza al tacto, y a veces grietas o descamaciones.
  • La piel deshidratada, como consecuencia de la abundante pérdida de agua, tiene falta de flexibilidad y elasticidad, una notable pérdida de luz, puede aparecer tirantez y, si continúa sin ser hidratada, puede aparecer descamación.

Hidratación

Es fácil que la piel se deshidrate, especialmente en verano con el viento, el sol o incluso los ambientes cerrados y los aires acondicionados, por eso al hablar de hidratación hay que pensar en productos que ayuden a mantener el agua en la superficie cutánea y evitar que esta se pierda.

Si mantenemos la hidratación de manera adecuada lograremos conservar las propiedades mecánicas de la barrera cutánea, otorgándole además flexibilidad y suavidad. Pero para ello hay que tener en cuenta que las cremas hidratantes es recomendable utilizarlas por la mañana, inmediatamente después de la limpieza, que es cuando la piel es más propensa a la deshidratación y está más receptiva a la absorción de activos.

Nutrición

La nutrición de la piel debe llevarse a cabo cuando las necesidades van más allá de la hidratación o cuando comienzan a aparecer pequeñas líneas de expresión. Estas cremas contienen activos regeneradores, reafirmantes o reestructurantes, lo que significa que contendrán vitaminas, minerales y elementos como el ácido hialurónico para estimular la formación de colágeno.

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Las cremas regeneradoras suelen estar indicadas para aquellas pieles en las que ya se ha iniciado un proceso de envejecimiento y se observa una pérdida de firmeza. Por eso es aconsejable aplicar a partir de los 30 años cremas con un plus de nutrientes para combatir los signos del envejecimiento, las arrugas y la falta de elasticidad.

La principal diferencia con la hidratación es que los productos nutritivos deben utilizarse por la noche ya que el reposo cutáneo ayuda a la absorción de nutrientes y maximiza su acción regeneradora. Es importante aplicar estos productos con la piel desmaquillada, limpia y seca.

Como podemos ver, la hidratación y la nutrición son pasos complementarios en la rutina de cuidados faciales y corporales. Lo más importante es tener la piel siempre hidratada y estar atentos a los síntomas mencionados, y posteriormente agregar la nutrición mediante cremas regeneradoras para ayudar a la piel a mantener la firmeza y elasticidad, que disminuyen a medida que van pasando los años.

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