Coach de belleza

Tú eres tu mejor coach de belleza

Casi todos crecemos y maduramos con el mismo defecto: el de percibir hasta la más mínima de las imperfecciones sin tener en cuenta nuestras grandes cualidades. Somos nuestros peores enemigos y minamos nuestra salud psicológica (sin percatarnos) con comentarios negativos contra nosotros mismos. Ante este tipo de situaciones conflictivas, las opiniones de terceros suelen ser nuestra gran tabla de salvación: recurrimos a amigos, familiares o profesionales para eliminar de un plumazo todas las dudas que nosotros mismos hemos ido cosechando. De aquí surgió la idea del coach de belleza, una suerte de “entrenador” de la autoestima y el autoconocimiento. Explicamos qué puede hacer por nosotros el “beauty coaching” o coaching de belleza.

¿Qué es un coach de belleza y para qué sirve?

El término coach hace referencia a un profesor privado, a una persona que acompaña, entrena, apoya, enseña y ayuda a su pupilo hasta el final de un aprendizaje. En términos de belleza, un coach es un asesor de imagen cuyas funciones abarcan desde los ámbitos más prácticos hasta fronteras más psicológicas. Estos entrenadores de belleza deben:

  • Ayudar a conocer, comprender y asumir las fortalezas de cada persona.
  • Aumentar el nivel de autoestima de sus clientes, para que lo primero que vean sean sus virtudes y no sus defectos.
  • Enseñar conceptos prácticos como el tipo de piel y cómo elegir los mejores cosméticos para cuidarla; la morfología del cuerpo y las prendas de ropa que mejor le sientan, etc.

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En definitiva, el coach de belleza se centra en todos los aspectos de la imagen de una persona, ayudándole a conocerse mejor, solucionar problemas de autoestima y potenciar su imagen personal. Es decir, le facilita el camino a la felicidad.

Cómo convertirte en tu propio coach de belleza o elegir el más adecuado

Por naturaleza, buscamos la aceptación de los demás por medio de sus opiniones. Por eso, solemos soportar mejor sus críticas (al menos, cuando son constructivas). Pero ganar confianza en uno mismo y mejorar la autoestima para dejar atrás esta dependencia es posible si se cuenta con los medios necesarios. Lo más recomendable es empezar por la parte emocional. Y es que la autoestima (cuando no sobrepasa los límites entre lo humano y lo divino) es nuestra mejor arma.

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Por iniciativa propia o con ayuda de un coach de belleza, recuperar las riendas de tu día a día está en tu mano. Cuida tu piel y tu aspecto exterior, pero no te olvides de dedicarle tiempo al interior.

Y no lo dudes: tus virtudes pueden más que cualquier defecto.

 

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