Mujer sentada en el borde de la piscina sujetando un bote de crema en sus manos

Claves para recuperar la elasticidad la piel después del verano

Después de las vacaciones, y con el otoño recién llegado, es normal comprobar ciertas imperfecciones en la piel, así como notar su aspecto apagado, sobre todo ahora que el bronceado va desapareciendo. Son los efectos del sol y otros hábitos inadecuados que se adoptan en verano.

En este sentido, septiembre es el mes ideal para realizar una puesta a punto de la piel del rostro y el cuerpo para combatir los excesos sufridos. Toca someterla a una estricta rutina de belleza capaz de ayudar a recuperar su elasticidad después del verano.

¿Por qué recuperar la piel después del verano?

Después de casi tres meses en los que, inevitablemente, la piel ha estado expuesta a agentes “poco deseables” para su salud, los efectos son un aspecto deshidratado, con manchas, arrugas marcadas y falta de luminosidad debido a las impurezas y células muertas acumuladas.

Como sabemos, la belleza de la piel es el reflejo de una óptima renovación celular. De hecho, está programada genéticamente para desarrollar su propia renovación celular. No obstante, con la edad su resistencia y facultades disminuyen, reduciéndose también su capacidad de reacción frente los agentes externos: el sol, el calor, la sal, el cloro, la contaminación…

Todos estos factores, especialmente los daños derivados de un abuso de la exposición solar, inciden sobre la dermis debilitando su capacidad de reproducción celular. Cuando la piel aún se mantiene joven y sana se renueva rápidamente y produce colágeno con facilidad, pero con la madurez pierde parte de esta capacidad.

El resultado es una disminución en el rendimiento de la producción de células cutáneas, y al retrasarse el proceso la tez luce apagada y apergaminada. Todo ello se manifiesta en la deshidratación cutánea, un tono mate, la aparición de líneas de expresión y un tejido que ya no tiene la misma calidad que en su juventud.

Para conseguir recuperar la piel, el consejo profesional y la cosmética se unen con un fin común: devolverle su vitalidad y estado natural. A continuación, desvelamos la rutina que hay que  seguir para dar paso al renacimiento de la piel.

5 claves para recuperar la piel después del verano

Ya hemos mencionado que la despedida del verano y el inicio del otoño traen consigo un cutis carente de turgencia, flácido, áspero. En definitiva, con falta de firmeza y elasticidad. Por ello, ahora es el momento de apostar por cosméticos y cremas regeneradoras que fortalezcan las pieles más dañadas.

1. Recupera la hidratación

Una piel deshidratada no es lo mismo que una piel seca, por eso es importante definir sus necesidades. El sol provoca la deshidratación y la pérdida de elasticidad, haciendo que la piel se vea alterada por la exposición prolongada, además de con un aspecto apagado y tirante.

Restablecer los niveles de agua en la epidermis es una acción más que aconsejable para regenerar la piel después del verano, por eso los productos cosméticos con ácido hialurónico son buenos aliados. ¿Conoces todos los beneficios del ácido hialurónico para la piel? ¡Sus moléculas son capaces de retener hasta 1000 veces su peso en agua!

Una vez pasado el verano se habla siempre de hidratar la piel, pero no siempre se sabe cómo hacerlo (más allá de la crema corporal hidratante que se aplica a diario). La mejor manera de empezar es aplicar un sérum. Este producto aporta suavidad a la piel, evita la pérdida de agua y mejora la elasticidad, evitando así el envejecimiento prematuro.

El Sérum EXTRA Regenerador de Bioxán con ácido hialurónico tiene un doble efecto sobre la piel: multiplica su capacidad para mantener el nivel óptimo de hidratación y refuerza la barrera protectora, consiguiendo un efecto regenerador inmediato.

2. Apuesta por las cremas regeneradoras

Para recuperar la hidratación y reparar la piel no siempre basta con una crema hidratante, hay que optar por cremas regeneradoras. El objetivo de estos productos es restaurar la función barrera que protege la piel y restablecer el bienestar cutáneo, así que son perfectas para pieles dañadas y estropeadas.

Los componentes principales de las cremas regeneradoras son ingredientes de origen natural, principios activos con propiedades hidratantes y vitaminas, como las vitaminas C y E, que son esenciales para una piel sana.

La vitamina E compensa la acción de los radicales libres, ayudando a la producción de colágeno y elastina y regenerando los tejidos que ha perdido densidad y firmeza; y la vitamina C, por su parte, ejerce un efecto antienvejecimiento que ayuda a hidratar, tensar e iluminar la piel.

Bioxán cuenta con la concentración más alta de principios activos del mercado. Se trata de tratamientos ricos en Vitamina E y Omega 3 y formulados con hasta un 99% de ingredientes naturales de origen botánico. Perfectos para regenerar la piel después del verano (¡y para utilizarlos todo el año!).

3. Utiliza siempre fotoprotección

Una de las consecuencias más evidentes de los rayos UVA en la piel son los cambios en la disposición de las fibras de colágeno y elastina, imprescindibles para retener la humedad, pero también para aportar firmeza y elasticidad.

Para evitar que la piel se descuelgue, que las arrugas ganen en profundidad y que adquieran un protagonismo no deseado, especialmente en el rostro, es imprescindible la protección solar. De esta manera se pueden evitar o reducir los signos del fotoenvejecimiento.

Devolverle la belleza al rostro únicamente será tarea sencilla si se tienen en cuenta los peligros del sol durante todo el año, no solo en verano, y se emplean los productos correctos de protección solar. Lo ideal es apostar por maquillajes o cremas que contengan este factor y utilizarlos a diario.

4. Cuida la alimentación

La hidratación no solo es válida de manera externa. Internamente también es posible hidratar la piel. Para ello es importante beber, al menos, dos litros de agua diarios. Además de ayudar a mantener la salud y lucir un aspecto saludable, también es aconsejable para eliminar residuos. En esta línea, las frutas con alto contenido de agua son la mejor opción.

En cuanto a la dieta, incluir frutas y verduras aporta vitaminas y antioxidantes naturales esenciales para la piel que favorecen la rehidratación y la nutrición.

5. No te rindas con el deporte

Hacer deporte ayuda a las personas a sentirse bien conmigo mismas, a reducir el estrés y las preocupaciones del día a día, pero también es beneficioso para la piel, así que es importante coger de nuevo la rutina (en verano siempre se descuida un poco…).

La clave para que el cuerpo se adapte después de los meses de inactividad es empezar progresivamente. Una vez que se haya definido una rutina es importante no abandonarla y ser constante para recuperar el estado anterior a las vacaciones. Además, ahora que todavía hace buen tiempo, es conveniente salir a hacer ejercicio al aire libre y dejar los espacios cerrados para el invierno.

Así que, si después del verano has notado en tu piel falta de hidratación, un aspecto seco y áspero, la aparición de nuevas manchas o arrugas o pérdida de brillo y luminosidad, escoge los productos adecuados para tu tipo de piel y ¡adelante con la rutina regeneradora!

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