Cómo cuidar de la piel en verano: consejos

El verano parece una buena época hasta que empiezan a aparecer los viejos enemigos de la piel. Hongos, manchas, picaduras… Este año, gánales la batalla.

No hay cifras oficiales, pero es una realidad conocida: el periodo estival es una de las épocas favoritas del año para una parte considerable de la ciudadanía. Y es que, el mero aumento de las horas de luz natural ya supone toda una carga de energía para todos los que, con más o menos suerte, han tenido que capear el temporal de la rutina diaria. Aunque la subida excesiva de temperaturas no siempre ayuda, disfrutar del aire y el tiempo libres sin preocupaciones ni horarios es un sueño que se hace realidad en los meses estivales.

Sin embargo, no es un periodo tan bueno para la piel. En esta época, aumenta la incidencia de problemas dérmicos a los que, durante el resto del año, no les hemos prestado demasiada atención. ¿Quieres saber cuáles son y cómo ponerles freno?

🌞 Principales afecciones de la piel en verano y cómo solucionarlas

  1. Picaduras de insectos. Los mosquitos y sus molestos zumbidos se han ganado a pulso la primera posición en la lista de los problemas de la piel más habituales en verano. No importa lo atentos que permanezcamos o las veces que echemos repelente: están ahí y siempre consiguen atacarnos. Pero no son los únicos bichos que pueden picarnos y debemos permanecer atentos a los síntomas.

Cómo prevenir y evitar problemas mayores. Es importante utilizar repelentes, aerosoles y sistemas de protección. Pero estos no son métodos 100% infalibles. Por eso, si no has llegado a tiempo y tienes una picadura, intenta no rascarte en exceso (para no infectar la herida) y vigila su evolución para descartar reacciones peligrosas.

  1. Infecciones por hongos y bacterias. El calor y la humedad hacen posible la proliferación de microorganismos en donde menos lo esperamos. El constante contacto con el agua de la piscina o del mar o, mismamente, el aumento de la transpiración corporal suponen todo un peligro. Seguro que te suenan términos como el “pie de atleta” o la foliculitis, que no son más que infecciones por hongos en diferentes partes del cuerpo.

¿Cómo evitarlas? Intentando mantener la piel limpia, seca e hidratada en todo momento, evitar la ropa muy ajustada cuando hace mucho calor (estas son las prendas más adecuadas para verano), utilizar un calzado adecuado y transpirable.

  1. Alergia solar. Aunque el sol es pura vitamina, también es uno de los enemigos más potentes y devastadores de la piel. Por eso, cada vez son más las reacciones que aparecen tras la exposición a los rayos UV y que provocan grandes molestias a quienes las padecen. Por simple genética o por diversas causas de fotosensibilidad, este problema de la piel se caracteriza por la aparición de manchas y protuberancias rojas por todo el cuerpo.

¿Cómo evitarla? El primer paso es siempre una buena protección, con cremas solares con suficiente FPS. Tal vez lo que parece una alergia al sol, no es más que una quemadura por falta de prevención. En cualquier caso, comprueba si estás tomando medicamentos que favorecen la fotosensibilidad o, de la mano del dermatólogo, si tu piel es demasiado sensible para los embistes del sol.

Estos son los tres grandes enemigos de la piel durante el verano que, aunque conocidos, no son tan fáciles de evitar como parece. Sumados a otros como las manchas, son la causa del malestar de muchas personas. Extrema las precauciones pero, sobre todo, no te olvides de disfrutar del verano que dura poco.

 

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