Si se te rompe una uña, no entres en pánico. Hay formas de arreglarlo sin poner en peligro el resto de la manicura y te las desvelamos.

No importa la temporada: las últimas tendencias en uñas siempre implican un largo suficiente para crear diferentes diseños. En colores pastel, con pegatinas, francesas multicolores, esmaltes de gel, aplicaciones acrílicas… Las oportunidades son numerosas y, para poder aplicarlas, nos esforzamos al máximo por mantener nuestras uñas en un estado de salud óptimo, bien hidratadas y sin machacones o mordeduras.

Pero todas nuestras aspiraciones se ven truncadas cuando (¡Oh no!) se nos rompe una uña antes o después de hacernos la manicura. ¿Hay solución de emergencia? Hay varias y las tenemos todas. Solo tienes que prestar atención y no entrar en pánico.

¿Cómo arreglar una uña rota?

Nuestras uñas están formadas por varias capas de queratina que pueden debilitarse por razones muy diversas: por golpes, por la aplicación excesiva de postizos o de productos abrasivos, por un limado descontrolado, por una mala alimentación… Como consecuencia, se vuelven quebradizas y cualquier imprevisto puede poner en peligro tanto la apariencia en limpio de nuestras manos y pies como el delicado trabajo de una manicura o pedicura. En cualquier caso, no todo está perdido.

Si te acabas de pintar las uñas y se te rompe una de ellas, recurre a alguno de estos trucos para que este pequeño imprevisto pase desapercibido:

  • Pegamento [para uñas]. Es importante especificar, porque más de una habrá ido corriendo al armario de las herramientas. Se necesita un gel adhesivo especial que garantice la seguridad de esta parte tan delicada del cuerpo. Lima un poco la uña, aplica un pegamento de secado rápido y extiende una capa de esmalte (a poder ser transparente) para sellar el “apaño”.
  • El truco casero más extendido: papel de seda o de bolsa de té. Es uno de los remedios más conocidos a la hora de arreglar una uña rota. Y es muy sencillo de realizar, aunque se necesita paciencia. Coloca el trozo de papel sobre la brecha y aplica pegamento para uñas o esmalte transparente. Deja que se seque bien y vuelve a aplicar otra capa de gel. Cuando el desperfecto esté tapado, puedes aplicar el diseño del resto de la manicura a la uña maltrecha.
  • Recurrir a los postizos. Sirven para dar solución a muchos problemas, incluido el de las uñas rotas. Rescata alguna uña postiza de tu neceser de manicura y colócala en el dedo afectado hasta que la natural se recupere por completo.
  • Iguala todas las uñas. Cuando hayas superado el momento crisis y ya hayas eliminado la manicura actual, lima las uñas hasta dejarlas todas al mismo nivel.

Estas medidas de emergencia pueden convertirse en una necesidad de manera recurrente. Para evitarlo, presta atención a tus uñas a diario, protegiéndolas de las agresiones, hidratándolas y, sobre todo, mimándolas desde dentro con un estilo de vida saludable. Además, no te olvides de aplicar estos cuidados básicos para tus manos y tendrás la mitad del trabajo hecho.

 

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