Alergias-de-primavera-¿cómo-afectan-a-la-salud-de-la-piel?

Alergias de primavera: ¿cómo afectan a la salud de la piel?

La estación primaveral es considerada la más perjudicial para aquellas personas que tienden a sufrir alergias, pues es cuando emergen los climas secos favoreciendo la propagación del polen, uno de los alérgenos más comunes.

El aumento de las temperaturas, el descenso de la humedad y la mayor cantidad de horas de sol con respecto al invierno suelen conllevar de por sí un aumento de la sensibilidad cutánea, pero además se suman los alérgenos medioambientales, como el polen, que pueden desencadenar respuestas inmunitarias y producir síntomas en la nariz, los ojos, los bronquios o causar molestias en la piel.

Cuando nos referimos a las alergias de primavera pensamos en rinitis (alergia nasal), conjuntivitis (alergia ocular), taponamiento nasal y picor o lagrimeo constante en los ojos, pero nuestra piel también puede verse afectada, y es más habitual de lo que pensamos.

¿Cómo afectan las alergias ambientales a nuestra piel?

Las alergias son alteraciones del sistema inmunológico causadas por una extrema sensibilidad a determinadas sustancias a las que el organismo está expuesto y que, en situaciones normales, no tendrían por qué causar ese tipo de reacción.

Y las personas alérgicas son aquellas que sufren reacciones adversas al inhalar, ingerir o tocar ciertas sustancias alérgenas, pero ¿pueden desarrollar también alteraciones en la piel? La respuesta es sí: en estos casos, las alergias se manifiestan ocasionando lesiones cutáneas.

La sequedad, descamación, purito (picor o irritación que hacer necesario que nos rasquemos más) o eritemas hacen más débil la barrera hidrolipídica de la piel, que nos protege de agresiones externas, por lo que se vuelve más sensible ante cualquier agente externo. Estos síntomas se traducen en una alteración de la barrera cutánea y un aumento de la reactividad.

Las patologías más frecuentes en estos casos son la dermatitis de contacto alérgica, por ejemplo al entrar en contacto las piernas o los brazos descubiertos con el césped, la urticaria por contacto, de manera que la reacción se produce directamente cuando existe un contacto con cualquier alérgeno ambiental, ya sea por el polen que se posa en la piel o por la exposición solar sin fotoprotector, la dermatitis por hipersensibilidad de contacto, las erupciones, picores o descamación, entre otros. Y especialmente se dan en las zonas expuestas, que suelen ser cara, cuello, escote, manos, brazos y piernas.

Te puede interesar: ¿Qué es y cómo tratar la dermatitis atópica?

Entonces, ¿qué debemos hacer para reducir los efectos de las alergias primaverales en la piel?

Aunque creamos que la única forma de prevenir las alergias sea evitando el contacto con los alérgenos que nos afecten, lo cierto es que existen una serie de recomendaciones generales que debemos tener en cuenta para disminuir, en la medida de lo posible, los efectos que las alergias provocan en la piel.

Establecer una rutina de limpieza facial diaria

Si el problema radica en el contacto con el alérgeno, una correcta higiene es fundamental. Lavar frecuentemente las manos, la cara y los ojos nos ayudará a mantener la piel libre de todas esas sustancias, llegando a ser necesario el lavado varias veces al día. Por la noche es fundamental, pero si cuando volvemos a casa notamos la piel reactiva, también debemos limpiarla para evitar que los alérgenos estén en contacto con nuestra piel de manera prolongada y provoquen reacciones adversas graves. Para ello siempre es adecuado optar por un producto indicado para pieles sensibles que respete el pH de la piel, especialmente en el rostro y en el cuello.

Cuidar la barrera protectora de la piel con una correcta hidratación

Del mismo modo que para lograr una limpieza efectiva debemos utilizar productos específicos, para mantener la piel del rostro hidratada es importante utilizar una crema facial regeneradora que nos ayude a reducir las reacciones inflamatorias y a reparar la piel de los daños provocados por los alérgenos. En este sentido, la utilización de un sérum hidratante puede ser una gran ayuda para mantener el nivel de hidratación y protección que la piel necesita, ya que es un producto concentrado que actúa a un nivel más profundo en las capas de la dermis.

Las personas que tienden a sufrir los efectos de las alergias primaverales en la piel también suelen mostrar cierta reactividad ante determinados componentes químicos, por eso es importarte optar por cosméticos que no contengan sustancias irritantes como los parabenos, perfumes o conservantes. Es preferible utilizar cremas hipoalergénicas que ayuden a calmar picores, irritaciones o rojeces.

Si además de hidratar correctamente la piel todos los días utilizamos un exfoliante una vez a la semana ayudaremos a reducir el picor y a eliminar los restos de alérgenos que puedan haber quedados adheridos a nuestra piel.

Cuidar la hidratación desde dentro y la alimentación

Por un lado, una correcta hidratación es fundamental para el buen funcionamiento de la dermis, así que beber mucha agua puede ayudar al organismo a depurarse y eliminar los componentes alérgenos que, presentes en el ambiente, hayan podido entrar en nuestro cuerpo.

Y, por el otro, en lo que respecta a la alimentación, bajos niveles de algunos subtipos de Vitaminas pueden producir inflamaciones en la piel, por lo que se puede considerar seguir una dieta rica en antioxidantes y betacarotenos (fuente de Vitamina A) y la toma de suplementos alimenticios en los casos en los que sea necesario.

No debemos olvidar que las pieles más propensas a sufrir los efectos de las alergias primaverales en la piel son, por lo general, las pieles sensibles, lo que significa que la mayoría de cuidados y recomendaciones para la piel sensible en esta época del año son también de utilidad para una piel alérgica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Usamos cookies para ofrecerte una mejor experiencia de navegación. Al navegar por este sitio web, aceptas el uso de cookies.