Alergia al sol síntomas y tratamiento

¿Cómo saber si tienes alergia al sol? Síntomas y tratamiento

El sol, como ya sabemos, es la mayor fuente de luz ultravioleta que existe, y nuestra piel es la barrera que nos separa y protege frente a la radiación. Cuando esta función protectora se ve debilitada por determinados agentes externos aparece el fotoenvejecimiento, el cáncer cutáneo o las reaciones fotoalérgicas.

Durante el verano la exposición solar es un factor imprescindible para muchos, sin embargo, hay una parte de la población a la que la dicha exposición le provoca enrojecimiento de la piel, aparición de erupciones, granitos, picor o dolor. Esto es lo que coloquialmente se conoce como alergia al sol.

¿Qué es la alergia al sol?

Muchas de las reacciones que produce el sol en la piel no son reacciones alérgicas, sino que se deben a acciones directas del sol que pueden provocar quemaduras, erupciones, cambios en la pigmentación… Es decir, reacciones cutáneas que requieren la luz solar para su aparición.

Cuando hablamos de alergia al sol nos referimos a una reacción inmunológica que se produce ante una exposición solar normal. La diferencia fundamental está en que en las reacciones alérgicas está implicado el sistema inmunológico, mientras que en el resto la afectación cutánea tiene lugar sin la intervención del sistema inmune.

Como cualquier alergia, la alergia al sol es una reacción excesiva del sistema inmunológico contra una sustancia que normalmente es inofensiva. El término se utiliza para describir una serie de enfermedades en las que aparecen sarpullidos con picazón en la piel que estuvo expuesta a la luz solar.

La forma más común de alergia al sol es la erupción polimorfa lumínica (EPL), aunque a veces también se le nombra fotoalergia o fotodermatosis. De todas las reacciones que la piel puede tener por el sol, esta es la más frecuente, pudiendo llegar a afectar a un 20% de la población. Es predominante en las mujeres y se caracteriza por la aparición de una erupción cutánea (pueden ser como granitos) especialmente en la cara y el escote, que suelen ser las zonas de mayor exposición, aunque a veces también aparece en brazos, piernas y pies. Las lesiones provocadas por esta enfermedad suelen ser pequeñas y no demasiado graves, y aparecen a las pocas horas de haber estado al sol (no necesariamente tomando el sol, sino que puede surgir si pasamos mucho tiempo caminando bajo el sol).

Síntomas de la EPL o alergia al sol

El aspecto de la piel afectada por la alergia al sol puede variar según la persona y su reacción, pero los síntomas más comunes son los siguientes:

  • Enrojecimiento
  • Picazón o dolor
  • Descamación
  • Pequeños granitos
  • Aparición de ronchas o incluso pústulas

Habitualmente la alergia al sol se manifiesta a través de rojeces o pequeños granos rojos en el cuello, los hombros y las extremidades, y aunque los síntomas son claros hay veces que cuesta identificar la erupción polimorfa lumínica como tal. Lo normal es que todas estas alteraciones aparezcan poco después de la exposición solar, pero a veces pueden pasar horas hasta que la alergia se manifiesta. Lo mejor para averiguar si se trata o no de alergia al sol es comprobar si la reacción aparece solo en las partes del cuerpo que han estado expuestas al sol.

¿Cuáles son las causas de la alergia al sol?

La EPL es una reacción anormal a la radiación ultravioleta, y puede tener su origen en rasgos hereditarios, en el consumo de algunos medicamentos o en la utilización de determinados productos químicos.

En primer lugar, es más probable sufrir esta reacción alérgica si algún familiar consanguíneo tiene alergia al sol. Una persona es más propensa a tener alergia al sol si tiene un hermano o padre que también la padece.

En segundo lugar, al igual que existen medicamentos que favorecen la aparición de lesiones en la piel, el consumo de ciertos medicamentos también puede provocar fotoalergias o fotosensibilidad y acelerar el proceso de quemadura de la piel. Es el caso, por ejemplo, de los anticonceptivos, antibióticos, antiinflamatorios antidepresivos o algunos ansiolíticos. Esta reacción es más habitual en personas de edad avanzada, y las lesiones en este caso son similares a las quemaduras, aunque a veces pueden aparecer ampollas. Es importante vigilar bien los fármacos porque los filtros de protección solar no protegen frente a estos efectos.

En tercer lugar, algunos síntomas de la alergia al sol se manifiestan cuando la piel se expone o somete a determinadas sustancias químicas antes de la exposición solar. Lo que con frecuencia desencadena estas reacciones cutáneas son sustancias utilizadas en los perfumes, los desinfectantes e incluso en algunos protectores solares.

Por último, padecer otras enfermedades como es el caso de la dermatitis atópica, la psoriasis o la rosácea, que empeoran en verano por el calor, el sudor y el cloro de la piscina, es un factor que aumenta el riesgo de padecer alergia al sol. Las pieles que presentan alguna de estas enfermedades siempre deben estar bien hidratadas.

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Tratamiento y prevención de la alergia al sol

En lo que a tomar el sol respecta son muchas las veces que hemos escuchado ‘más vale prevenir que curar’. Pues bien, si tenemos sospechas de que padecemos las alteraciones cutáneas antes mencionadas o nos han diagnosticado alergia al sol, debemos prevenir esta reacción siguiendo estos pasos:

  • Evitar la exposición solar repentina, es decir, tenemos que ir exponiéndonos paulatinamente para que la piel tenga tiempo de adaptarse. Algunos dermatólogos lo denominan “desensibilización mediante fototerapia”, y consiste en ir acostumbrando la piel a la exposición al sol poco a poco, en horas seguras, en tandas de 20-30 minutos cada día.
  • Cada vez que vayamos a estar bajo la luz del sol es importante hacerlo protegidos: utilizar gafas de sol y ropa protectora y evitar los tejidos que dejen pasar los rayos UV.
  • Intenta evitar las horas centrales del día y utiliza un factor de protección solar ¿Sabes cómo elegir el SPF para tu tipo de piel?
  • Aléjate de los desencadenantes conocidos. Si sabes que una determinada sustancia provoca reacción en tu piel, ya sea un medicamento o una sustancia química, evítalo antes de ponerte bajo el sol. Puedes optar por la crema corporal reafirmante de Bioxán, ya que tiene un efecto similar al de los after sun y está pensada para recuperar el equilibrio bacteriano de la piel y contribuir con su labor de protección.
  • El after sun juega un papel crucial para aliviar los efectos de la radiación solar en la piel, así que lo ideal es que lo apliques después de cada exposición sobre la piel limpia.
  • Aplicar cremas regeneradoras e hidratantes puede ayudarte a aliviar la irritación causada por la piel escamosa, uno de los síntomas de la alergia al sol.

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